Rosa Amelia


Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, estás en lo cierto

“Nuestros pensamientos determinan nuestro éxito o fracaso” – Henry Ford

¿Has escuchado alguna vez de la Ley de la Creencia?

Para ahondarnos en este tema tan fascinante como es el Poder de Creación que tiene nuestra mente, quiero dejarte primero algunos conceptos para que tu lectura sea más amigable en el transcurso del artículo.

¿Qué son las creencias?

Una creencia es el estado de la mente en el que un individuo supone verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa.  Básicamente, “creer” significa: Dar por cierto algo sin poseer evidencias de ello.

Dicho esto, como palabras más sencillas, te diré que una creencia es aquel pensamiento o idea que te formaste desde tu niñez o en alguna etapa de tu vida con respecto a una persona, cosa o situación ya sea porque te la enseñaron desde casa, escuela, círculo de amigos o porque tuviste una experiencia donde diste por hecho que ese era el único significado.

¿Por qué es tan importante elegir en qué creer?

Esta es la parte mágica del cuento, y no te lo digo desde una visión ritualista o hierbera. Te hablo con el respaldo que me da la ciencia (a estas alturas de nuestra relación, sabes que para contarte algo, he hecho mi tarea) jajaja.  Nuestro cerebro tiene tal flexibilidad que puede llegar a acomodar lo que percibe a través de sus sentidos con respecto a sus creencias, es por eso que 2 personas pueden estar en la misma habitación a la misma hora y percibir de manera diferente un mismo hecho. 

Me gustaría que lo que a continuación te voy a decir lo apuntes en un papel bonito con tus colores favoritos y lo tengas en tu escritorio, en tu refrigeradora, en el espejo del baño, o donde sea que pasas el mayor tiempo para que le ayudes a tu mente subconsciente y esta no boicotee a tu mente consciente: 

“Tus pensamientos crean emociones – Tus emociones te llevan a acciones – Tus acciones crean hábitos y finalmente tus hábitos son los que te dan resultados”

Si logras darle la importancia que tiene a esta frase el día de hoy, te aseguro que en cuanto te descubras permitiendote pensar o decir mentalmente palabras o frases negativas sobre ti, te vas a detener muy rápido. 

  • Se te cae una cuchara: “Ayyy que tonta, ya ensucié el piso”
  • Mandaste un texto a la persona equivocada: “Pucha, que sonsa,  va a pensar que soy una idiota”
  • No conseguiste el trabajo al que aplicaste: “Si pues, que ilusa, no se porqué pensé que me escogerían a mi, habiendo tantas mejores”
  • Terminaste una relación sentimental: “El merece alguien mejor que yo”
  • Tus hijos hacen berrinche en el supermercado: “Soy mala madre, debería comprárles el dulce para que no lloren”
  • Quieres ir al salón de belleza: “Que egoísta soy, debería gastar ese dinero en algo para mi casa”

Y así te puedo hacer una lista interminable de frases que escucho en sesiones en mi Acompañamiento One to One.

¿Sabes qué pasa cada vez que te dices algo como esto?

Tu cerebro lo cree, lo toma como cierto y se pone en marcha para que obtengas como resultado una realidad en donde ya no sólo todo eso que te repites se quede en tu cabeza sino que paso a paso lo verás materializado en tu mundo exterior.

¿Quieres saber qué es lo que has estado pensando los últimos años?

Es tan sencillo como mirar tu exterior. Te dejo una lista de preguntas para que tú misma te respondas y al terminarlas te darás cuenta de inmediato, qué es lo que has pensado los últimos años de tí y de tu vida en general.

1.- ¿Cómo vives?, ¿con quién vives?, ¿dónde vives?. Al terminar esta respuesta pregúntate si es la manera en que siempre quisiste vivir y eso te hace feliz o es lo que vives en este momento “sin haberlo planeado” pero no te hace feliz.

2.- ¿Tienes una buena relación con las personas que amas, con tu familia, tus hijos, tus padres, tus jefes, tus colaboradores, tus vecinos?

3.- ¿Trabajas sirviendo a los demás con tu don de vida o tienes un trabajo que cubre tus cuentas pero que no te hace feliz?

4.- ¿Cuáles son tus posesiones materiales?, no me refiero a que contabilices el dinero invertido en ellas, sino en el espacio que utilizan de tu vida y si al verlas te llenas de orgullo o mas bien sientes malestar porque no te diste cuenta en qué  momento llenaste tu casa de objetos que no utilizas y te convertiste en acumuladora.

5.- ¿Cómo está tu cuidado personal hoy?, te vistes cada mañana con ropa de tu estilo y talla y eso suma a tu bienestar emocional o prácticamente te quedas en pijama todo el día porque nadie te verá?

6.- Cuando te enteras de los logros de los demás, ¿sientes felicidad por ellos porque sabes que se lo merecen o piensas que seguro consiguieron esos puestos, viajes, parejas por alguna razón diferente al merecimiento?

8.- ¿Te sientes feliz y agradecida con tu vida hoy o simplemente miras al cielo y le pides constantemente a la fuerza natural en la que creas que ya te saque de ese lugar porque estás harta y aburrida de tu vida rutinaria, y quieres escapar?

Este es un ejercicio fuerte, lo sé, pero muy revelador.  Quiero que sepas que cada persona que está en tu vida, cada objeto que compraste, cada situación por la que pasaste fueron porque tú así lo permitiste y que nada de eso hubiera llegado a materializarse si antes tu mente subconsciente no la hubiera pensado.

La Ley de La Creencia te dice que no importa si lo ves o no en tu presente físico, o si no lo ves materializado.  Si lo crees, lo creas. Es así de mágico, y así de real.  Entonces, te pregunto: ¿Qué quieres crear?

Mi parte favorita:

¿No te gusta tu presente? 

Pues cámbialo, ¡cámbialo todo!, empieza a creer en tí y a sentirte merecedora de todo lo que tu corazón sueña. Ese es el primer paso de la Ley de Materialización. Pero de ella conversaremos en otro artículo.  Empieza hoy, no importa lo que veas en tu presente y no te guste porque ahora sabes que tienes todo el poder dentro de tí para cambiarlo.

¿Cómo conseguir los resultados que queremos con la Ley de la Creencia?

1.- Sea lo que sea que quieres ver manifestado en tu vida, CRÉELO POSIBLE.

2.- Cuando tu mente te intente sabotear diciendo en voz baja que esto no lo lograrás, recuerda como si lograste en el pasado algo que pensaste sería imposible. Apóyate en esa experiencia porque así como conseguiste eso, conseguirás lo que creas que es posible en tu mente presente.

3.- Escribe la frase larga que te dejé líneas arriba, aquella que te sugerí que copies en papel y coloques en un lugar visible. Haz tu tarea. Yo creí por muchos años que la tecnología no estaba dada para mi, huí todo lo que pude y siempre me repetí: “No no no, eso es para otras generaciones, a mí déjame con mis libretas y lapiceros” y hoy atiendo a mujeres en cualquier parte del mundo a través de apps que nos permiten conectar sin importar la distancia. Realizo cada asesoría y mentoría online y la tecnología se volvió mi aliada, justo ayer una de mis primeras mentoras, Annie Maya, a la cual admiro y respeto mucho me hizo una invitación para compartir un Live desde su cuenta en instagram, te la dejo aquí por si quieres enterarte un poco más de esta historia que te voy contando.

Quiero finalizar repitiéndote que por favor, no lo olvides, lo que tu mente crea, eso creará.

Un beso 🙂


Rosa Amelia


Dime qué zona de tu cuerpo quieres destacar y te enseñaré cómo hacerla brillar.

“Si lo que más te gusta es tu cintura, entonces la marcaremos. Si lo que menos te gusta son tus piernas, pues llevaremos la atención a tu cabello” – Mira Adentro, despierta y brilla.

Bienvenida a la tercera entrega de la Trilogía de Morfología Corporal. En los 2 primeros artículos conversamos acerca de los diferentes tipos de cuerpo que tenemos las mujeres, así como también las razones por las cuales considero que es importante reconocer el tuyo como parte de las herramientas poderosas del Autoconocimiento.

Si es la primera vez que pasas por mi Blog, te dejo aquí el primer artículo y aquí el segundo. Así podrás conocer lo que hemos visto como precedentes 🙂

Una vez que hemos hecho las paces con nuestro cuerpo y hemos dejado los estereotipos sobre “el cuerpo ideal”, podemos pasar a la etapa de reconocimiento. 

¿Qué es la etapa de Reconocimiento?

En esta etapa somos conscientes de las partes que más nos gustan de nuestro cuerpo y que obviamente queremos siempre sacarle el mejor partido, como también las que vemos al espejo y pensamos: “con unos centímetros más (o menos) esta zona se vería mejor”.  

Ojo, ya hemos hablado una y mil veces que no vas a empezar a decirle: “Odio mis brazos, que feas mis caderas o algo como…¿Porqué mis piernas son tan flacas?.  Es completamente comprensible que algunas partes de tu cuerpo te gusten más que otras, pero si te refieres a las menos favoritas con esa sensación de desprecio, no lograrás mejorarlas.

La etapa de reconocimiento es en la que ya aceptaste tu cuerpo como un todo y dejaste de fraccionarlo. No odias algunas partes de él. Lo ves de manera completa, sabes cuáles son las zonas que te encantan y eres consciente de las que quieres disimular.

A continuación te voy a dejar mis mejores tips, (no me gusta llamarles trucos, me hace sentir que juego poker y te estafo jajaja), para que aquellas zonas que no te gustan tanto, pasen a un 2do. plano y dejes de darles tanta importancia.

Lo que yo te sugiero para restarle importancia a esas zonas que no te encantan:

1.- Resalta las que te enamoran: 

Todas tenemos alguna parte de nuestro cuerpo de la que nos sentimos orgullosas. Pueden ser tus ojos, tus labios, tu perfil.  Esa zona pueden ser tus brazos, tus elongado cuello, como pueden ser los dedos de tus manos.  Esa zona que cada vez que pasas por el espejo piensas: ¡Gracias mamá por haberme heredado tusssss…….!

¿Ya la encontraste?…Bueno, en esa zona vas a poner el foco.  Si ya conoces qué es lo que más te gusta de ti, procura siempre lucirla, que esa sea tu zona estrella. Tu sello personal, que a donde vayas esté tan pulida que no te importe que las otras no te gusten tanto.

A mi me encanta mi cabello, y cada día le digo que es hermoso, ese es mi tip para que a pesar de los años, siga estando fuerte, sano y siga creciendo como cuando tenía 15.  Si algún día lo perdiera, le hablaría más a mi nariz, la amo, la heredé de mi bisabuela materna, aunque dicen que su arco era mucho más pronunciado que el mío. Y así puedo ir sumando partes a la lista, porque la verdad es, que al pasar de los años más me gusto.  Y eso quiero para ti. Encuentra esa parte que amas y púlela.

2.- Cuida todas las demás: 

Si te concentras solamente en ocultar lo que no te gusta, pierdes de vista el resto.  Créeme, tú eres la única que no está conforme con esa zona que no quisieras mostrar.  Cuando entra una mujer en una habitación, los observadores no solemos pensar: “Vaya, que fea nariz”, si la mujer que la porta tiene un atuendo prolijo, elegante, su maquillaje es impecable, las uñas las tiene sin un sólo rayón y el labial rojo que lleva parece que estuviera tatuado.

No, eso no sucederá. La impresión de los que la observáramos será de: guaaaauuuu, que mujer tan distinguida, que porte, me encanta la manera en que camina y se conduce. En el momento en que empezó a hablar enamoró con su manera de relatar las historias a más de uno.

¿Ves a lo que me refiero?,  su nariz pasó a un segundo plano.  

Ahora, visualiza a la misma mujer de nariz prominente. Ella se siente fea. Quiere ocultar su nariz y evidentemente, una nariz, a menos que sea operada, pues con make up se puede disimular pero es una zona que estando en el rostro, todos van a ver.  Ella no hizo nada por resaltar su parte favorita y tampoco cuido el resto de su imagen personal.  Se puso lo primero que encontró en el closet (que tampoco tiene acorde a su colorimetría ni ha definido estilo), su andar es desgarbado y hasta se joroba.  Estaba bañada sí, pero no se ocupó ni del perfume ni de pasarse un cepillo por el cabello.  Simplemente llegó a la reunión sin el mínimo mimo a su imagen.

Créeme, todos vamos a ver no sólo su nariz sino su descuido en general.

Ocúpate de tí como un todo, cada zona de tu cuerpo merece cuidado. Las cremas en tu piel, el perfume, el make up (si decides usarlo) son para tí, no son productos que usas cuando tienes pareja o cuando eres invitada a una reunión.  Son parte de tu rutina de amor propio, no te olvides de eso.  Te cuento que a mi, ¡me encanta!.

3.- Fortalece tu amor propio, tu autoconfianza y tu autovaloración:

Ya viene la pesada de Rosa Amelia a hablarme de lo mismo ( puedo leer tus pensamientos) jajaja, pero no me importa.  No me voy a cansar de decírtelo. Una autoestima fuerte vence cualquier sensación de nariz fea. Punto.

A este punto le he dedicado unas líneas en cada artículo y tengo un parcito en su totalidad, así como también te he compartido una guía gratuita para que la descargues directamente aquí.

Si ya la descargaste, me encantará saber cómo te ha ido y si recién la pasas a leer, que sepas que su construcción es en base al trabajo que vengo realizando con muchas mujeres que al igual que tú, se dieron cuenta que para una imagen poderosa, debemos empezar por dentro.

Dicho esto, te voy a compartir 3 de las más frecuentes inquietudes que me encuentro en asesorías, si tú estás buscando respuestas para las mismas preguntas, toma nota:

1.- Rosa Amelia, ¿Cómo hago para que no se me vea la espalda tan amplia, la veo muy grande, creo que es la zona más grande de mi cuerpo?

Concéntrate en Demi Moore (lo siento, Ashton Kutcher sale tan guapo que no lo pude cortar) jajaja. Regresemos a Demi. Ella es un ejemplo de la silueta triángulo invertido. Este cuerpo se caracteriza por tener los hombros más amplios que las caderas como principal característica.

Si reconoces que en tu cuerpo la espalda o la distancia entre tus hombros es la zona más amplia que tienes y te gustaría que visualmente luzca más angosta, que el cuello pico o en V se convierta en parte de tu guardarropa. Para mi es el escote por excelencia cuando queremos crear un efecto visual de alargamiento al cuello y reducción de espalda. 

Generalmente se desarrolla mucho más la espalda cuando la mujer hace algunos deportes como natación. A este cuello le puedes sumar un collar largo que forme una V y acompañe el cuello de tu blusa o vestido.

Los colores oscuros contraen y achican, es otro tip de estilismo no sólo para que tu espalda se vea más angosta. Como regla general, los colores oscuros contraen, los colores claros expanden.

Usa texturas livianas, que las telas no le aporten más volumen. Evita las mangas abullonadas o con muchos bobos porque ellos sumarán a tu espalda y lograrás el efecto contrario a lo que deseas.

Si quieres usar una camiseta de tiras, procura que las mismas sean gruesas, si son muy delgadas, tu espalda lucirá más amplia.

Resumiendo: cuello V, también funciona el redondo, mi favorito es el V pronunciado. Colores oscuros en la zona. No necesariamente negro, puedes usar café (dependiendo de tu colorimetría), vino, azul clásico, verde esmeralda, vino, gris charcol, etc., no le aumentes volumen con telas pesadas y no olvides llevar la atención a la parte inferior de tu cuerpo.

2.- Rosa Amelia, no me gustan mis brazos, pero en verano no puedo taparlos, ¿Qué hago, los veo muy gruesos en relación a mi cuerpo?

Esta mujer me encanta, su nombre es Magdyel Ugaz, lo coloco porque si no eres peruana, tal vez no la conozcas. Para un papel protagónico en una novela nacional se enfrentó a la perdida de 60 kilos. Peri no pierde su estilo. Kilos más, kilos menos, siempre la veremos con cuellos asimétricos y gran escote. Toda esa introducción, para mostrarte cómo es que ella le sacó la vuelta al tema de los brazos y siempre lució su lado más sexy.

La recomendación: luce siempre el antebrazo, tus muñecas y hasta antes del codo son las partes más delgadas de tus brazos. Prueba con los cuellos asimétricos y el ojal o bote. Usa el color que más te guste, siempre respetando tu colorimetría para resaltar tus facciones. 

Muestra piel. No quieres que tus brazos se vean en su totalidad. ¡Ok!, pero no necesitas ponerte poleras deportivas en verano. Tus brazos merecen recibir el sol, tapa lo necesario y enseña un poquito de hombro, un poquito de cuello y un poquito de antebrazo. Verás que te sientes cómoda y no pierdes el toque sexy.

3.- Rosa Amelia, no me gustan mis piernas, son muy flacas. ¿qué hago?, siento que los pantalones me quedan chorreados, no los luzco y con leggins se ven mis piernas más delgadas…

En este caso hay que tener en cuenta tu estilo, si eres más de faldas y vestidos o de pantalones.  Si lo tuyo son las faldas, un corte que te va a quedar bello es el corte en A. Este corte tiene la particularidad de aumentar considerablemente el volumen en la zona de las caderas y forma una linda campana que puede llegar hasta debajo de la rodilla o sobre ella o a las pantorrillas. 

Si te gustan las minifaldas, el que tus piernas sean delgadas no debe limitarte. Aplica la misma regla. Usa un corte en A y listo. Ese corte te va a generar amplitud.

Si definitivamente no quieres que se vean tus piernas, los maxi vestidos son geniales. Los hay en muchos estilos. Es cosa de encontrar los que te gusten y voalá.

Si prefieres los pantalones, mi sugerencia es que marques cintura y que a partir de la mita de la cadera empecemos a abrir el corte. Puede ser con un palazo o con un pantalón pata de elefante. 

Recuerda, no es el tipo de cuerpo que tienes, no tienes que seguir las reglas que alguien inventó para llevar a todos los cuerpos a parecerse al reloj de arena. Sin importar tu silueta, trabaja en base a objetivos.

¿Qué es lo que quieres resaltar?, ¿Qué es lo que te gustaría disimular?. ¿A dónde quieres llevar la atención?

Espero que el artículo de hoy te encante y sigamos aprendiendo juntas. Si te pareció interesante y quieres que lleguemos a más mujeres, compártelo en tus redes sociales. De esa manera me ayudas a multiplicar mi mensaje.

Un beso 🙂


Rosa Amelia


No te diré qué usar, te preguntaré: ¿Cómo te quieres sentir?

“Nadie en el mundo debe decirte qué puedes o no vestir teniendo como referente tu tipo de cuerpo, ni tu Asesor de Imagen” – Mira Adentro, despierta y brilla

Hola hermosa, gracias a tu preferencia y a la votación que realizamos durante la semana en redes sociales, Morfología Corporal se extiende a una segunda entrega y formará parte de una trilogía.  Así que atentisima para no perderte la próxima semana el artículo que cerrará este tema tan controversial y que últimamente nos está trayendo dolores de cabeza.

¿Cuántas revistas de moda has leído con titulares que de forma imperativa te dicen qué es lo que debes vestir si tienes tal o cual tipo de cuerpo?

¿No eres de revistas?, ok, ¿cuántas cuentas en redes sociales te has encontrado de “expertos de moda” diciéndote que debes usar y qué no, por determinadas características físicas?, ¿programas de televisión nacionales o extranjeros?.  Hoy te cuento un poco cómo nace esta idea que algunos Asesores de Imagen contemporáneos continúan implementando en sus clientes al pie de la letra, guiados por sus emblemáticas estrellas…

Reino Unido, 2001, nace el programa “What Not to wear” (¡No te lo pongas! – en español), era un reality show presentado por Trinny Woodall y Susannah Constantine. Posteriormente, en el año 2006, el programa empezó a ser conducido por Lisa Butcher y Mica Paris.  Estados Unidos no se quedó atrás y en el año 2003 Clinton Kelly y Stacy London empezaron la conducción de una serie que fue grabada en 10 temporadas y de la que estoy segura, TODOS tenemos recuerdos.

¿De qué trataba exactamente?

Dos expertos en moda junto al reconocido estilista Ted Gibson y la maquilladora Carmindy tenían como misión transformar el aspecto físico del participante en turno.  Ofrecían una tarjeta de crédito con una cifra alrededor de los $5,000.= para que pudiese comprar prendas nuevas, e invirtiera en un nuevo guardarropa y a su vez en un cambio de estilo.

¡Que bien suena eso!

¡No señoras!, “siempre hay que leer las letras pequeñas…” o en este caso, poner en una balanza qué tanto estás dispuesto a aceptar como regla de 2 completos extraños a cambio de “tantas bondades”, pues, aquí te lo recuerdo: 

1.- Debían deshacerse de cada prenda de su guardarropa antiguo, si por mala suerte a sus 2 flamantes asesores no les gustaba lo que veían. Sin piedad, sin miramientos, sin importarles si al participante le traía recuerdos, aprecio emocional, se sentía cómodo o feliz. Simplemente se irían a la basura.

2.- Seguir al pie de la letra los cambios que los expertos les indicaran. Si proponían corte de cabello, se cortaban el cabello. Si proponían tacos del número 10, pues caminando como flamencos tenían las mujeres que terminar la serie. Que si la ropa multicolor era lo que tocaba, pues ponte todo encima y sal así por las calles.

Nunca se respetó la opinión del participante, y con esa serie crecimos muchos amantes de la moda y de la imagen. Con esos referentes como expertos de lo que se supone está bien.  Pero como en todo, crecemos y decidimos que adoptamos de los pioneros y que definitivamente dejamos ir y sólo recordamos en momentos como estos en los que quiero contarte un poco el por qué mucha gente aún le tiene rechazo a mi profesión.

¿Todos los Asesores de Imagen son así?

Pues no. Como en toda profesión hay de todo. Hay los que se especializan en moda y tendencias, otros que combinan una primera carrera con Imagen Personal o Empresarial, pudiendo ser Coaching, Psicología, Comunicaciones, Marketing, Nutrición y así un sin fin de profesiones afines.  En este punto quiero ser completamente honesta contigo, aún existen los que llenan sus redes sociales criticando el cuerpo de los demás o las elecciones de diferentes figuras públicas y hasta tienen secuencias en las que se autodenominan: “Críticos de Moda”.

Por mi parte, siempre he pensado que si no tienes nada positivo que decir, mejor no digas nada.  ¿Quién carambas tiene derecho de opinar sobre lo que se pone otra persona porque la teoría dice que determinado cuerpo se ve mejor con tal o cual otra prenda?

Hay 3 cosas que debes saber antes de solicitar una Asesoría de Imagen:

1.- ¿Qué es lo que quieres conseguir con un cambio de Imagen?

Me encanta que puedas hacerte estas preguntas antes de iniciar una o varias sesiones con el Asesor de Imagen que decidas contratar. Tienes que estar muy clara de los motivos por los cuales te acercas a pedir asesoría a un profesional.  Puede ser que los motivos que te lleven a contratar uno sea un ascenso laboral, un cambio de trabajo, inicias un nuevo emprendimiento y como imagen de tu propia marca necesitas darle armonía a tu mensaje, tal vez atraviesas por un cambio de estado civil, esos me encantan, son mis favoritos. 

Las mujeres que llegan a mi por una separación siempre esconden detrás de un cambio de imagen la necesidad de sentirse nuevamente hermosas. Lo que no saben es que ese poder no lo tengo yo, siempre está dentro de ellas, lo que yo hago es dar una limpiadita a sus lentes para que puedan verse como yo las veo cuando las conozco.

Sea cual sea el motivo, tenlo claro antes de contratar un profesional.  De esa manera tu tipo de cuerpo servirá como un referente para conseguir vestirlo acorde a tus objetivos, mas no como una limitante.

2.- ¿Cómo te quieres sentir al finalizar una Asesoría de Imagen?

Eso que guardas en tu corazón y que no se lo dices a muchos, eso vas a tener que compartirlo con tu asesor. Así que mi sugerencia es que busques a uno con quien te sientas súper en confianza y que te provoque contarle tus más grandes anhelos.  Esa será la mejor manera de que juntos trabajen para conseguir el resultado que aún sin saberlo ya lo estás buscando.

3.- Un cambio de imagen externo no podrá sostener una autoestima débil.

Siempre dejo lo más bonito para el final.  Si crees que un cambio de imagen externo es la solución para tus problemas, estás equivocada.  El cambio de imagen externo por sí solo, funciona como la carroza de Cenicienta, a medianoche se convierte en calabaza.  Es por eso que quiero que sepas que un corte de cabello, maquillaje y nuevo guardarropa no harán el trabajo que tú debes hacer contigo misma.

Cambiarte cada mañana con ropa limpia y que te encante, por supuesto que eleva endorfinas. Basta con mirarte al espejo y gustarte lo que ves hace que sonrías y la sonrisa envía un mensaje a tu cerebro de felicidad y en ese estado te mantienes.  Pero ¿qué sucede cuando no traes el cabello cepillado o no te maquillaste o te quitaste la ropa nueva?.  Es allí donde quiero que te detengas y que no le entregues todo el poder a un cambio de Imagen.

Te quiero fuerte, te quiero sana, te quiero ver brillar y para eso he diseñado una Guía Práctica para que reconectes con tu autoestima y amor propio y la puedes descargar de forma gratuita aquí: https://rosaameliaalvarado.com/

Son 10 días para que trabajes contigo y te aseguro que si le das la importancia que tiene, al cabo de 10 días vas a sentirte mucho mejor en todos los aspectos. Mis mentoreadas dan fe de ello, yo doy fe de ello jajaja. Es una guía que trabajo en mis sesiones de Acompañamiento One to One, pero que sin necesidad de que yo esté al otro lado guiándote, puedes empezar tú misma desde hoy.

Confío en que si sientes que te falta un cachito para convertirte en esa mujer poderosa que se que vive dentro de tí, harás la tarea y me contarás tus resultados.

Nos vemos por aquí el próximo viernes y por mis redes sociales cada día te doy los buenos días.

¡Te Amo!

Rosa Amelia 🙂


Rosa Amelia


AMOR PROPIO: 5 Herramientas que me han ayudado a ponerme a mí primero

  “No podemos dar absolutamente nada que no llevemos dentro”

Dicen que uno se vuelve experta en lo que le costó trabajo aprender y que a raíz de allí, encuentra su misión de vida y la pone al servicio de los demás.  Miro atrás y veo una mujer que durante muchos años creyó que para ser feliz debía cumplir con estándares sociales y de belleza que aprendió en algún momento de su juventud temprana.

Afortunadamente la vida, que es tan generosa, se encarga de enviarnos señales a cada momento, para hacernos saber que ese no es el camino.  Aquí el problema fue, que ésta ariana terca no quiso leerlas y que aunque sabía que habían “migajitas” que me estaban alertando en el camino, pues las pasaba por alto y las miraba muy por sobre el hombro.

Si tienes buena posición económica, vives en un lugar lindo, tienes un guardarropa que no cabe en 1 solo cuarto, has culminado 2 carreras, nunca has tenido problemas de corazón roto porque te ves tan bien por fuera que recibes muchas invitaciones y te ves dentro de una familia tradicional, llegas a creer que eres feliz. Que amas tu vida y que te amas a tí.  ¿Por qué sucede eso?  Porque crecimos creyendo que eso es felicidad.  Que salir del colegio y graduarte en una carrera “exitosa” te hace tener la mitad de la vida resuelta.  Con los triunfos académicos llegan las felicitaciones, la admiración y el respeto de tus amigos y familiares, se te abren muchas puertas, no sólo laborales sino también en cuanto a relaciones sociales, y tú sigues creyendo que eres feliz.  

No te puedo entregar un manual con las aristas exactas de todas las alertas que existen para que te des cuenta que no te estás amando como deberías, lo que sí puedo hacer es contarte desde mi experiencia cuáles fueron las que pude reconocer y que me ayudaron a darme cuenta que no me amaba como creía, si te reconoces en alguna, sigue leyendo, porque hoy te enseño 5 herramientas fundamentales que aprendí y que aplico el día de hoy para no olvidarme de ponerme primero cada día de mi vida.

1.- Si te ves complaciendo a familiares, amigos o parejas de forma constante porque prefieres verlos felices a ellos, antes que a tí, evalúa dónde está el punto medio entre hacerlo porque se siente bien entregar al otro y hacerlo porque consideras que su felicidad es más importante que la tuya.  Encuentra el balance para que al momento de dar, te sientas feliz por el otro pero que ese “entregar” no sea motivado por tu ego haciéndote creer que eres la salvadora.

2.- Si no puedes decir NO a invitaciones porque te da “pena” cómo se va a sentir el otro y terminas yendo a lugares o en compañía de alguien con quien no te sientes a gusto, definitivamente no te estás amando.  Aquí estuve en muchas oportunidades.  Estuve frisandome en partidos de fútbol una y otra y otra vez porque no tenía corazón para decirles: “Me aburro, me da frío, tengo sueño”.  Ahora que lo recuerdo me da risa, y hasta con ternurilla veo a esa mujer en chaqueta deportiva y zapatillas alentando al equipo vencedor.  Hoy le diría a mi pareja con toda la honestidad del mundo: “Te Amo, puedo irte a ver 1 vez al mes, tal vez 2, tú a lo tuyo, yo a lo mío y cuando terminemos, nos juntamos”. 

  • Bonus para las veces que presté mi departamento porque mi mejor amiga (en aquella época) quería beber con su pareja y que yo estuviera para hacer reunioncitas de a 4.  (Esa imagen aún no me da ternurilla, miro atrás y quiero zamaquear a esa Rosa)

3.- Si dejas de comer porque crees que estás gorda y que no existe felicidad con sobrepeso.  No te estás amando.  Aquí quiero dejar en claro que no estoy apoyando una vida sedentaria y de sobrepeso.  Lo que promuevo hoy es una dieta balanceada cero restrictiva, donde la premisa sea ser saludable, no delgada. Que entiendas que la decisión de entrenar, es por salud, por diversión, porque el deporte que elijas llene tu espíritu, no que vayas a hacer deporte como un medio para conseguir delgadez a pesar de que no fuera de tu agrado.  

En mi caso, siempre he amado el gimnasio, desde antes de ser mamá ya cargaba pesas. Incluso me enteré que estaba embarazada yendo con bastante regularidad al gimnasio.  Pero se que mi constancia a los 19 y 20 años no pasaba por entender que el deporte era bueno para mi salud.  Lo hacía porque sabía que entrenando se me veía muy bien y sí, claro, además, me gustaba.  Hoy entreno con regularidad pero ya no por esa necesidad de verme físicamente bien, sino con la certeza de tener un corazón sano y que como resultado cada vez me puedo ver mejor.  La talla que usas no define tu belleza.

Esas son las principales señales que yo viví una y otra vez. Y que hoy comparto contigo para que las evalúes. Tú puedes reconocerte en alguna, en las 3 o en ninguna.  Si estás pasando por alguna etapa en tu vida donde ya no te hayas, donde te das cuenta que no eres feliz o donde sientes que vas por un rumbo que ya no te pertenece, siempre puede girar el timón, detenerte y evaluar hacia dónde quieres ir y para qué.

Quiero detallarte 5 Herramientas que puse en práctica para salir de ese ciclo donde creía que complaciendo a los demás era feliz.  No espero que creas lo que escribo, pero sí puedes darme el beneficio de la duda y si algo de lo que te comparto a continuación suena nuevo para tí, te invito a que lo recojas y  lo incorpores, y luego me cuentas 🙂

1.- Autoconocimiento:  Si me sigues en mis redes sociales, me imagino que ya te debo tener seca con el tema.  Al menos 1 vez por semana lo  menciono.  Pero es que para mí es el pilar fundamental de TODO. Saber qué te gusta y que no son el mejor regalo que puedes darte a tí misma.  Creo firmemente que una mujer que se da la oportunidad de conocerse es invencible. 

Aquí puedes oír una nota de voz referente al tema: ://www.instagram.com/p/B_NyRfWDi0Y/?utm_source=ig_web_copy_link

  • Conocer tu mente: cuáles son tus fortalezas, tus talentos, tus dones.
  • Conocer tu espíritu: ¿en qué crees?, reconocer que somos parte de un todo.
  • Conocer tus emociones: aceptar que somos luz pero que también tenemos oscuridad y a partir de allí comprometernos a transformarla. Nada que no reconozcas como tuyo podrá mejorar. 
  • Conocer tu cuerpo físico: reconocer el regalo que nos dio la naturaleza de haber nacido siendo mujeres y tomarnos el tiempo de entender nuestro ciclo menstrual, por qué llega, para qué y decidir cómo lo usamos así como nuestra sexualidad. Ambos son regalos que no siempre vemos.

2.- Autoaceptación:  Eres perfecta en el cuerpo físico en el que has nacido. El color de tu cabello, de tus ojos, de tu piel tiene una armonía perfecta.  Mientras más rápido lo reconozcas, más rápido podrás pasar al siguiente nivel y aprender a vestir tu cuerpo de forma inteligente.  No busques ser un modelo diferente al tuyo.  Tú eres hermosa tal y como eres.  

“Preocúpate de arreglar tu jardín para que no estés mirando el jardín del vecino”. Aquí puedes oír una nota de voz referente al tema:
https://www.instagram.com/p/B-XL-qPDt5p/?utm_source=ig_web_copy_link

  • Un tip que puedo darte y que he notado con eficacia que funciona con mis asesoradas es pararnos frente al espejo cada día durante unos minutos a contemplar nuestro cuerpo desnudo y cada día procurar encontrar diferente belleza.  Al principio puede parecerte tonto, pero de que funciona, funciona.  Yo no me voy del espejo hasta antes decirle a mi cabello lo hermoso que es.  Amo su color, amo su textura, amo el largo y amo lo abundante que es. Le agradezco crecer fuerte y sano y eso hace que siga creciendo 🙂

Te invito a practicarlo y ver más allá de si estás gorda, o muy flaca o eres pequeña o demasiado alta.  Basta de hablarle feo a tu cuerpo.  Reconócelo como un todo, agradécele que funcione perfectamente y admira tu belleza.

3.- Respeto por tí mismo: Tener claridad acerca de qué es lo que vas a permitir en todas las áreas de tu vida.  Para ésto tengo un lema bien claro.  Te lo comparto y espero que te sirva como a mí.

“Decidir antes de tener que decidir”.

Te doy un ejemplo claro para dejarme entender: Yo tengo decidido que si alguna vez un hombre comete agresión contra mi persona, no habrá justificación que yo perdone.  Es algo que tengo claro desde pequeña.  Creo que nada justifica la agresión y que si sucede es porque no me respeta.  

Con éste ejemplo no te estoy diciendo que tú debes imitar mis reglas, no.  Tú debes trabajar en las tuyas y tener decididas muchas cosas antes de tener que decir, así, de esa manera si llegaran a presentarse, pues no tendrás dudas acerca de qué hacer porque ya lo tienes decidido. Sabes dónde sí y dónde no.

No tengo permitido que alguien me busque y empiece a quejarse de algo delante de mí. Soy anti quejas. Puedo oír tus propósitos de mejoras. Pero las quejas no te llevan a nada y exijo que respetes mi mente. La queja me parece ofensiva.  Tengo bastante educando a mi mente contra la queja como para permitirle a otro que se queje en mi presencia.

4.- Autocuidado:  Sin excusas, sin pretextos.  Seas mamá de niños pequeños o tengas demasiado trabajo. Podrás darte 15 minutos al día para cuidar de tí.  Si no eres capaz de designar para tí 15 minutos al día, que no te extrañe que aparezca la depresión, la angustia, la ansiedad. ¿Cómo podrás criar niños felices si tu vida es infeliz?  Si estás en ésta última y al leerme piensas: “Que fácil es para tí escribirlo, tu hijo es adulto” pues te digo que más fácil hubiera sido darme esos 15 minutos cuando él estuvo pequeño para mí y no ingresar reiteradas veces al hospital por no saber manejar mis emociones queriendo ser la mejor esposa, la mejor madre y poniéndome a mí hasta el final de la lista con tal de saber que ellos eran felices.

Encuentra ese “algo” que te conecte con tu felicidad interior y simplemente hazlo.  Tus hijos podrán vivir sin esos 15 minutos para tí.  No es egoísmo, es salud para tí.

5.- Ama tu soledad: ¡Bendita soledad!, ¿Sabes qué pasa con la soledad?, que está muy mal vista.  La han estigmatizado como el castigo para los seres despiadados. “Te vas a quedar sóla como no tengas hijos”……………

……….. (allí incluyo muchos puntos suspensivos porque es de las peores que he oído)….

No por ser mujer tienes que ser mamá.  Ser mamá implica mucho sacrificio.  Mucho amor también, pero son muchos años de tu vida los que dedicas al cuidado de un pequeño.  No te embaraces por tenerle miedo a envejecer sola. Un hijo no es garantía de compañía futura, al igual que no lo es un marido.  

Levante la mano quien no es feliz con su pareja pero no lo deja esperando que llegue “algo” mejor. ¡Cuando llegue alguien más, allí si Rosa Amelia, dejo a Pepe, te lo juro!, si tuviera 1 centavo por cada vez que escucho esa canción…tendría al menos para financiar mi 1er libro jajajaaja. Cansadas me tienen con eso….si tú eres una de ellas, por favor, deja de mentirte. Y lo peor es que si en verdad esperas que llegue alguien más, porque crees que va a llegar mientras tienes ocupada esa área de tu vida.  Olvídalo, no funciona así, primero deja espacio en tu vida y espera a que la vida te sorprenda. No es al revés.

Aquí en especial puedo contarte que una vez que me amigué de mi soledad me di cuenta que nunca he estado sola.  Siempre me tuve a mí, pero no me conocía.  Conocerme ha sido el mejor regalo que me he dado, hoy disfruto tanto de estar conmigo que puedo beber un café en un restaurante sola solita sola porque no me siento así, siempre me siento acompañada de mi mejor amiga, de mí misma.

Si vieran las miradas de pena que siento de la gente cuando me ven entrar al cine sóla y yo sólo puedo pensar: Cuánta gente como zombies dormidos sintiendo pena por mí cuando en realidad lo que no saben es que me escapo sóla antes de que alguien se me apunte jajaja, yo quiero ir sola y que nadie me hable.  Hay películas que quiero ver acompañadas, pero otras que me place demasiado ir sólo conmigo.

Nunca fuiste sola al cine, inténtalo, ¡te va a gustar!

Hasta aquí llega nuestra entrada de los viernes, que sepas que éste camino no es para cobardes.  Que debes ser muy valiente para renunciar a lo conocido, y decidir descubrir que hay más allá de tu zona de confort y de tus miedos.  Pero, ¿Sabes?, vale completamente la alegría. Hoy puedo decirte con toda la sinceridad y sin riesgo a equivocarme que vivo la mejor etapa de mi vida. Despierto cada día con la ilusión de llevarme el día por delante, estoy enfocada 100% a mi pasión, escribir, comunicar, atender a mis clientas, disfrutar de la compañía de mi hijo y de mis familiares.  Reunirme con los pocos amigos que he decidido conservar en mi vida.  No tengo pareja hace varios años por decisión y pretendo seguir conmigo misma algunos años más.  (Te cuento que no lo descarto definitivamente, pero por ahora, me siento muy feliz conmigo y no me quiero compartir con nadie).

Con todo mi amor, Rosa Amelia 


Rosa Amelia


Tu estilo, tu esencia, ¡tú!

“Si cada mujer que habita la tierra llegara a conocerse realmente por dentro, no dudaría nunca acerca de su estilo”.  

Con esa frase quiero empezar a hablarte del tema. Y que si aún te causan confusión, pues que te quedes a leerlo todo, que de aquí sales con mucha tarea para empieces a construir tu propio estilo.

  • Amelia, no tengo estilo…
  • Amelia, pero es que…no tengo estilo
  • Amelia, ¿Cómo hago para tener estilo?

Son algunas de las frases más recurrentes que escucho cuando inicio asesorías con clientas nuevas. Y es por esa razón que he diseñado todos y cada uno de mis servicios trabajando primero el mundo interior de mis clientas.

¿Cómo no vas a tener estilo?, decirme eso es como afirmar que no tienes sentidos, que no tienes preferencias, que todo te da igual, que no conoces la felicidad, que nada te causa admiración y que tus días siempre son grises. ¡Pues no!.  No te voy a engañar haciéndote creer que no lo tienes, para venderte la ilusión de que yo voy a crearte uno. ¡PATRAÑAS!

Sabes que sí puedo hacer por tí, ayudarte a que tengas claridad sobre tí misma. Sobre lo que tú ya eres.  Si tuviera que otorgarle 1 sóla palabra para definir lo que es el estilo le pediría permiso a la esencia para que orgullosa sea su representante. 

¿Cómo hacer para encontrar tu estilo? Pues esencia es la palabra que responde a esa pregunta.  Lo que a continuación hacemos es unificarla con la forma en que has elegido proyectarla.  Miramos adentro para brillar por fuera.  Nunca al revés.  La misión es lograr un todo, porque tanto lo de adentro como lo de afuera eres tú. 

La forma en que te maquillas cada mañana como el no tener ni una máscara de pestañas en tu cartera.  Usar el cabello cepillado o simplemente salir de la ducha y dejarlo secar al aire libre. Encantarte tus caderas grandes y lucirlas con orgullo, o comprar siempre ropa holgada que caiga sobre ellas. Sentirte felíz en un concierto de rock con mucho mucho volumen o quedarte en casa leyendo un libro.  Viajar con amigas en grupo o comprarte un ticket sóla para el cine. Tener paciencia de santa para niños y mascotas o no ir jamás a una fiesta infantil.  Una discoteca o una copa en un bar.  Pijama de algodón o de seda.  Colores neutros o vibrantes.  Vestidos o pantalones.  Una película de terror o una comedia, y así puedo seguir dándote pistas del universo tan grande que sólo tú puedes encontrar dentro de tí.

¿Cuál es tu tarea?, prestarte atención y tenerte paciencia.  El estilo no es algo que se descubre a temprana edad.  En la niñez vamos adoptando gustos y formando nuestro carácter.  En la adolescencia pasamos por muchas etapas y transformaciones.  Nuestro entorno cercano como la familia y la escuela son nuestros primeros referentes.  Tanto la religión en la que nos bautizaron o las creencias espirituales de cada familia también tuvieron su porcentaje de aporte en nuestra formación.

El tiempo es tu mejor aliado.  Las experiencias que hayas vivido van a sumar para que sepas que te gusta y que no.  Estate atenta a descubrir eso con lo que vibras.  Todo cuanto te cause felicidad forma parte de tu estilo y es él, quien contará tu historia.

No te aflijas pensando que tienes el deber de conocer tu estilo desde los 15 años.  Esa es una idea equivocada.  Nuestra esencia no la reconocemos desde siempre.  La vamos observando con el transcurso del tiempo, observando dentro de tí  y con las experiencias.  Y también puede ir variando, puedes ir adoptando nuevos gustos y eso también está bien.

Para tener estilo, al igual que para ser feliz hay que querer tenerlo, decidir tener estilo y de esa manera mirar adentro para descubrir cómo somos, qué nos gusta y qué no.  Así es como funciona.  Si quieres encontrar tu estilo, tienes que conectar con tu esencia y de esa manera contarás tu propia historia sin tener que hablar.

Podemos saber mucho de una persona cuando entra en una habitación con tan sólo 3 segundos de visión.  Su manera de vestir, de arreglarse, cómo tiene las uñas, cortas, largas, con esmalte de colores o naturales.  Huele bien, usa perfume, o pasó por un restaurante antes y huele a comida. ¿Lleva bolso?, ¿va en zapatillas o usa tacones?.  Su autocuidado nos dice automáticamente cuáles son sus costumbres, sus gustos, su esencia, en otras palabras, su estilo.

Que apasionante resulta para mí escribir del tema. Y me honra saber que es de tu provecho.  Escribir no me causa ningún trabajo y por el contrario me suma felicidad, lo hago cada día, para mí y para otros, es parte de mi esencia, de mi arquetipo de marca, de mi personalidad. De quien soy y de lo que tú puedes ver de mí.  Lo hago desde pequeña, desde que recuerdo.  Y eso, forma parte de mi estilo.

Tomar la decisión de conectar con tu estilo es enamorarte de ti y de tu vida, ponerte primero y apasionarte por quien eres. Ámate mucho, ámate cada día, quierete bonito, haz más cosas que te hagan feliz y en esa esencia descubrirás tu estilo.  Enamórate de tu belleza y sal al mundo a contarle quién eres


Rosa Amelia


Realmente, ¿Necesito un Asesoramiento de Imagen?

Un gran porcentaje de mujeres que llegan a mi consulta, lo hacen pidiéndome un cambio de imagen.  Cuando escucho o leo esa frase, se de inmediato que atraviesa por una etapa diferente en su vida y que no me va a costar mucho trabajo ni tiempo llegar hasta allí.  Tengo un olfato para esos temas…no se si es por la intuición tan desarrollada herencia de mi abuela materna o es por el cúmulo de años que tengo acompañando a mujeres de diferentes edades y el factor común siempre es cambio de vida – cambio de imagen.

Como Asesora de Imagen especialista en desarrollo personal no puedo permitirme acceder a cambiar el mundo externo de mi clienta en 1 sesión.  Y así se los hago saber.  Desde un inicio les explico que mi forma de trabajo es muy diferente.  En 1 sesión podemos perfectamente definir tu estilo o encontrar tu paleta de colores, podemos también evaluar la forma de tu cuerpo y ver el tipo de rostro que tienes. En 1 sesión podemos hacer mucho por tu imagen. Pero de ninguna manera te expondría a un cambio de imagen radical si antes no has pasado por un proceso de aceptación y de amor hacia tí misma.

Entonces, ¿Cómo sé si necesito un Asesoramiento de Imagen?

Primero quiero que te asegures que la decisión de consultar con un Asesor de Imagen es única y exclusivamente tuya.  Sólo tú puedes decidir sobre tu cuerpo y los cambios que harás con él.

No necesitas un Asesoramiento de Imagen si:

  • Buscas agradar a otra persona cumpliendo sus expectativas antes que las tuyas.
  • Buscas resultados rápidos aunque eso represente que no sean sostenibles en el tiempo.  No uso la fórmula del hada madrina de cenicienta. Me gusta conservar la magia después de las 12.
  • Ves las sesiones como una pérdida de tiempo. Lo tuyo es 2 horas, que te digan que usar, hacer y decir en tus reuniones y punto. (Para eso puedes consultar un servicio express y ser específica con la necesidad en concreto)
  • Buscas vestir “a la moda”.  Si éste es tu caso, sólo debes invertir en 2 buenas revistas o googlear PRENDAS DE MODA 2020 y navegar por internet.

Es una excelente idea si:

  • Llevas mucho tiempo usando sólo 2 o 3 outfits de todo lo que tienes en tu armario.  Son esas piezas que lavas, secas y vuelves a usar. Te sientes cómoda en esa zona de confort conocida y eso impide que eches un vistazo a todo lo que has acumulado.
  • Haz comprado mucha ropa que no usas. No son de tu talla. Ni siquiera son de tu estilo pero el hecho de tenerlas contigo te da una falsa tranquilidad porque te engañas diciendo que algún día la usarás.
  • Abres tu guardarropa y aparte de no tener qué rayos ponerte, te paras frente a él y lo miras esperando que salga una mano mágica y te resuelva el dilema del día. Luego lo cierras y vuelves a usar uno de los 3 outfits de los que hablamos líneas arriba.  (Veo como te ries, te dije que soy intuitiva)
  • Algunas veces le atinas al color, tienes algunas prendas que te gustan, pero muchas otras no te quedan bien, te hacen ver más cansada, ojerosa o pálida.  Eso es porque estás usando colores que no pertenecen a tu colorimetría personal.
  • Llegaste a un punto en el que dejó de importarte que usar.  Sabes que eres muy buena en tu trabajo y que no te van a despedir por como luces.  Ya te cansaste de batallar cada mañana con tu imagen y optas por usar lo que te heredó tu mamá, te regaló tu prima, o que aunque luce viejo, te tapa completa y así pasas desapercibida.
  • Acabas de dar a luz. Sufriste la pérdida de un familiar y tu peso bajó o subió. Cambiaste de país, de estatus civil, o eres sobreviviente de una enfermedad.  Todas ellas son situaciones que liberan mayor cantidad de cortisol y debes comprender que eso ha generado cambios en tu cuerpo.  Es momento de tenerle paciencia y tratarte con amor, es el mejor momento para acudir a un Asesor de Imagen y dejarte acompañar en el proceso de regreso a una vida feliz.  

Las situaciones que te he descrito son sólo algunas de las muchas que considero más relevantes al momento de tomar la decisión de contratar un Asesor de Imagen.  Y contarte también que si optas porque sea yo quien te acompañe, que sepas que soy muy honesta desde el principio.  Te recomendaré qué servicio es el mejor para tí según la etapa de vida en la que te encuentras.  No trabajo sóla.  Tú y yo seremos un equipo. No trabajo sólo por dinero. Me gusta saber que contribuyo a la mágica secuencia de intercambio de dinero positivo.  

Ahora sabes que no comulgo con los cambios extremos de un día para el otro.  Para que un cambio sea sostenible en el tiempo, debemos mirar adentro y con convicción dar muchos pasos que nos lleven a resultados firmes teniendo como objetivo un guardarropa funcional a tu vida actual y a tu rutina diaria.

Te quiero sana, fuerte, equilibrada y feliz. Me encantará conocerte y servirte desde el amor en todo lo que pueda.   Y si después de leerme, aún tienes dudas, escríbeme, déjame un comentario o mándame un privado y así podremos resolver todas tus dudas.


Rosa Amelia


¿Qué es ser un Asesor de Imagen?

No hay reunión social a la que asista, en la que por lo menos de 2 a 3 personas que no conozca, me pregunten luego de habernos presentado: ¿Qué es un Asesor de Imagen?.  En el mejor de los casos, no ignoran por completo el tema, sino que se aventuran a decirme: “Oh, que interesante, a mi siempre me ha gustado la moda”.  

Debo confesarte que al principio renegaba.  Había mucha desinformación del tema y creo que aún la hay.  Es por eso que a nosotras, las Asesoras de Imagen, es a quienes nos toca explicarles al mayor número de interesados posibles que si bien es cierto, estamos al tanto de las tendencias, la moda y el color que cada año lanza Pantone, no es sólo eso lo que conoce un Asesor de Imagen. 

Vamos por el principio. La página oficial de AICI (Association of Image Consultants), nos dice lo siguiente: 

“Un Asesor de Imagen es un profesional que brinda servicios para individuos y corporaciones a través de coaching, presentaciones, seminarios y talleres. Los Asesores de Imagen ofrecen asistencia en la mejora de la imagen (apariencia, análisis del cuerpo y color, desarrollo de vestuario y administración), comunicaciones sólidas y efectivas, etiqueta comercial y social, cortesía, marca y más, todo a través del entrenamiento y la capacitación.”

Con ese concepto como base, te puedo decir bajo mi experiencia, que un Asesor de Imagen es eso y mucho más.  

Éste año cumplí 6 años desde que me gradué como Asesora de Imagen y Personal Shopper Internacional, pero 10 desde que atiendo a diferentes clientas asesorándolas en la construcción de sus guardarropas y 22 años desde que atendí por primera vez a una clienta en una boutique de mi ciudad. Tenía 17 años cuando me animé a no dejar pasar mis vacaciones universitarias sin hacer algo más productivo y emocionante con mi tiempo libre.   Vaya que a la fecha “ha corrido mucha agua bajo el puente”.

Durante todos éstos años nunca he dejado de estudiar, me he ido formando en diversas materias y he atendido a infinidad de mujeres en mi departamento, ya que esa fue la manera que encontré de poder hacer lo que me encanta mientras compartía las 3 comidas principales con mi hijo y supervisaba sus tareas escolares.  Hoy es un muchachote, y ya no me necesita 24 horas con él, pero sigo eligiendo atender de forma muy personalizada en mi departamento a todas mis clientas.  

Un buen Asesor de Imagen no sólo sabe la teoría que le enseñan en la escuela donde elija cursar la carrera.  Nosotros trabajamos con diferentes hombres y mujeres y esa diversidad cultural y social de cada uno debe ser recibida con la mayor empatía que merecen.  

Para que cualquiera de nuestros servicios sea aprovechado en plenitud, un buen Asesor de Imagen trabaja primero la confianza que debe existir con el cliente.  Tenemos en cuenta que nos estás confiando tu más preciado tesoro.  Tu intimidad, tu imagen y la circunstancia por la que estés pasando en tu vida y por la que has llegado hasta nosotros.  La Asesoría de Imagen va más allá de enseñarte cómo vestir tu cuerpo físico de acuerdo a las herramientas que conocemos para potenciar aquellas áreas de tu cuerpo que más te gustan, te ayudamos a reconocer tus puntos más fuertes, tus habilidades y virtudes y todo aquello que te hace único y diferente de los demás.  Buscando como finalidad que te sientas fuerte y poderoso desde adentro y que tu bienestar interior se vea reflejado en tu exterior para que logres los objetivos que te hayas trazado a nivel personal y laboral al momento de nuestras asesorías.  Y hago énfasis en “al momento de nuestras asesorías” ya que la vida no es estática y los objetivos que tienes a los 20 años no serán los mismos que a los 30, ni a los 40 y en adelante.  Evolucionamos con los años al igual que nuestros gustos y estilo.

Es por  todo lo mencionado, que al inicio te decía que ser un buen Asesor de Imagen va más allá de haber cursado la carrera.  Digamos que es apenas el 25% que debemos tener como trayectoria para poder ofrecer un buen servicio a nuestros clientes.

Hoy no te hablaré de los cursos y materias en las que todos los Asesores de Imagen nos debemos formar o por lo menos coquetear.  Hoy quiero hablarte de esas habilidades y cualidades que sumamos para que te lleves la mejor experiencia.

Capacidad de Servicio:

Alguna vez leí: “Si no vives para servir, no sirves para vivir”.  Es una frase que se lee dura pero lleva razón. Nuestra carrera se ejerce por vocación. Amamos transformar vidas. Que a partir de nuestros servicios veas que tu vida no vuelve a ser la misma, que veas tu mundo con más optimismo, fortaleza y seguridad.

Capacidad de Comunicación:

¿De qué le serviría al mejor Asesor de Imagen haber leído todos los libros del mundo si no encuentra la forma correcta de expresarse y comunicarse en el entorno que le toque desarrollarse?  Ya sea en una clase, en una exposición, con un grupo pequeño o grande de alumnos, en una asesoría personalizada o siendo el ponente en una charla, tener el don de la palabra o haberse cultivado en ella es sumamente importante. Ojo, no basta con saber escribir. Tenemos buen dominio del lenguaje, tono de voz y el correcto manejo del lenguaje corporal (no verbal).

Capacidad de resolución de problemas:

No hay nada que no podamos mejorar y ese es nuestro mantra.  Muchas veces los clientes llegan sumergidos en crisis emocionales por aspectos de su físico que a nuestros ojos son perfectamente mejorables. Debes saber que para eso nos hemos formado.  Si en nuestras manos no está la solución, creeme que juntos la vamos a encontrar.  

Somos empáticos:

No llegamos a  tu casa y botamos todo lo que creemos que no sirve.  ¡En lo absoluto!, eso descartalo por favor. Somos respetuosos de tus gustos, y sobre eso trabajamos. Tus recuerdos se quedan contigo pero si pondremos manos a la obra en ayudarte a que vivas el presente y sueltes apegos que ya no te representan en la actualidad. Tú tienes la última palabra SIEMPRE.

Actitud Positiva:

En nosotros siempre encontrarás palabras de aliento.  Todo se puede mejorar. Todo lo vamos a alcanzar. Tus metas son las nuestras. No queremos atenderte y perderte el rastro. Por lo general un asesorado se convierte en parte de nuestra historia.  Siempre estaremos felices de saber de tus logros.

Eficacia:

Somos muy claros desde el inicio.  No queremos venderte aire ni falsas promesas.  Sabemos desde la primera sesión que terreno pisamos y armamos una hoja de ruta a seguir de acuerdo a tus necesidades.  Llevamos una bitácora, respetamos tus tiempos y respetamos el nuestro.

Responsabilidad:

Honramos nuestros compromisos, nuestras citas, nuestros eventos.  Cuidamos nuestra imagen desde muchas aristas. Ser responsables es la madre de ella.  No recomedamos productos sin haberlos probado y aprobado antes. Muchas veces trabajamos de la mano con especialistas de rubros afines a nuestra profesión para poder darle al cliente, ya sea particular o alguna empresa, el mejor kit integral.  

Confidencialidad y Discreción:

No revelamos tu nombre ni mucho menos el servicio que tomaste con nosotros. Pero por lo general son los clientes los que al quedar tan felices con nuestro trabajo, se convierten en nuestra mejor red de marketing y publicidad.  Amamos cuando nos envían correos o mensajes diciendo lo bien que se sienten luego de nuestras asesorías.

Tenemos experiencia de vida:

La mayoría hemos viajado a diferentes países fuera de nuestra ciudad natal.  Nuestro espíritu es aventurero y no sabe quedarse quieto. Esa es una de las razones por las que escogimos ésta profesión.  Viajar nos abre la visión a otras culturas y nos maximiza la razón. Nos convierte en personas más sencibles y empáticas. Comprendemos que nada es malo o bueno.  Sólo hemos crecido en diferentes culturas. Leemos mucho, nos formamos constantemente ya que de no ser así, no podríamos estar al tanto de lo que ofrece el mundo para poder mostrarselos a ustedes.

Desarrollo Personal:

Ya sea por formaciones con profesionales o por cuenta propia, ésta es una arista que se lleva implícita.  Los buenos Asesores de Imagen estamos en ésta búsqueda constante. En caminar hacia un mejor yo y un mejor estado de conciencia. Si no nos hemos ayudado a nosotros primero, no podríamos ayudar a nuestros clientes.

Finalmente, luego de ésta corta explicación, me parece que ya estás lista para decir que ya sabes lo que hace un buen Asesor de Imagen, y si todavía tienes dudas, sigue por aquí que me encantará que sigamos aprendiendo juntas.

Con amor, Rosa Amelia.