Rosa Amelia


No te diré qué usar, te preguntaré: ¿Cómo te quieres sentir?

“Nadie en el mundo debe decirte qué puedes o no vestir teniendo como referente tu tipo de cuerpo, ni tu Asesor de Imagen” – Mira Adentro, despierta y brilla

Hola hermosa, gracias a tu preferencia y a la votación que realizamos durante la semana en redes sociales, Morfología Corporal se extiende a una segunda entrega y formará parte de una trilogía.  Así que atentisima para no perderte la próxima semana el artículo que cerrará este tema tan controversial y que últimamente nos está trayendo dolores de cabeza.

¿Cuántas revistas de moda has leído con titulares que de forma imperativa te dicen qué es lo que debes vestir si tienes tal o cual tipo de cuerpo?

¿No eres de revistas?, ok, ¿cuántas cuentas en redes sociales te has encontrado de “expertos de moda” diciéndote que debes usar y qué no, por determinadas características físicas?, ¿programas de televisión nacionales o extranjeros?.  Hoy te cuento un poco cómo nace esta idea que algunos Asesores de Imagen contemporáneos continúan implementando en sus clientes al pie de la letra, guiados por sus emblemáticas estrellas…

Reino Unido, 2001, nace el programa “What Not to wear” (¡No te lo pongas! – en español), era un reality show presentado por Trinny Woodall y Susannah Constantine. Posteriormente, en el año 2006, el programa empezó a ser conducido por Lisa Butcher y Mica Paris.  Estados Unidos no se quedó atrás y en el año 2003 Clinton Kelly y Stacy London empezaron la conducción de una serie que fue grabada en 10 temporadas y de la que estoy segura, TODOS tenemos recuerdos.

¿De qué trataba exactamente?

Dos expertos en moda junto al reconocido estilista Ted Gibson y la maquilladora Carmindy tenían como misión transformar el aspecto físico del participante en turno.  Ofrecían una tarjeta de crédito con una cifra alrededor de los $5,000.= para que pudiese comprar prendas nuevas, e invirtiera en un nuevo guardarropa y a su vez en un cambio de estilo.

¡Que bien suena eso!

¡No señoras!, “siempre hay que leer las letras pequeñas…” o en este caso, poner en una balanza qué tanto estás dispuesto a aceptar como regla de 2 completos extraños a cambio de “tantas bondades”, pues, aquí te lo recuerdo: 

1.- Debían deshacerse de cada prenda de su guardarropa antiguo, si por mala suerte a sus 2 flamantes asesores no les gustaba lo que veían. Sin piedad, sin miramientos, sin importarles si al participante le traía recuerdos, aprecio emocional, se sentía cómodo o feliz. Simplemente se irían a la basura.

2.- Seguir al pie de la letra los cambios que los expertos les indicaran. Si proponían corte de cabello, se cortaban el cabello. Si proponían tacos del número 10, pues caminando como flamencos tenían las mujeres que terminar la serie. Que si la ropa multicolor era lo que tocaba, pues ponte todo encima y sal así por las calles.

Nunca se respetó la opinión del participante, y con esa serie crecimos muchos amantes de la moda y de la imagen. Con esos referentes como expertos de lo que se supone está bien.  Pero como en todo, crecemos y decidimos que adoptamos de los pioneros y que definitivamente dejamos ir y sólo recordamos en momentos como estos en los que quiero contarte un poco el por qué mucha gente aún le tiene rechazo a mi profesión.

¿Todos los Asesores de Imagen son así?

Pues no. Como en toda profesión hay de todo. Hay los que se especializan en moda y tendencias, otros que combinan una primera carrera con Imagen Personal o Empresarial, pudiendo ser Coaching, Psicología, Comunicaciones, Marketing, Nutrición y así un sin fin de profesiones afines.  En este punto quiero ser completamente honesta contigo, aún existen los que llenan sus redes sociales criticando el cuerpo de los demás o las elecciones de diferentes figuras públicas y hasta tienen secuencias en las que se autodenominan: “Críticos de Moda”.

Por mi parte, siempre he pensado que si no tienes nada positivo que decir, mejor no digas nada.  ¿Quién carambas tiene derecho de opinar sobre lo que se pone otra persona porque la teoría dice que determinado cuerpo se ve mejor con tal o cual otra prenda?

Hay 3 cosas que debes saber antes de solicitar una Asesoría de Imagen:

1.- ¿Qué es lo que quieres conseguir con un cambio de Imagen?

Me encanta que puedas hacerte estas preguntas antes de iniciar una o varias sesiones con el Asesor de Imagen que decidas contratar. Tienes que estar muy clara de los motivos por los cuales te acercas a pedir asesoría a un profesional.  Puede ser que los motivos que te lleven a contratar uno sea un ascenso laboral, un cambio de trabajo, inicias un nuevo emprendimiento y como imagen de tu propia marca necesitas darle armonía a tu mensaje, tal vez atraviesas por un cambio de estado civil, esos me encantan, son mis favoritos. 

Las mujeres que llegan a mi por una separación siempre esconden detrás de un cambio de imagen la necesidad de sentirse nuevamente hermosas. Lo que no saben es que ese poder no lo tengo yo, siempre está dentro de ellas, lo que yo hago es dar una limpiadita a sus lentes para que puedan verse como yo las veo cuando las conozco.

Sea cual sea el motivo, tenlo claro antes de contratar un profesional.  De esa manera tu tipo de cuerpo servirá como un referente para conseguir vestirlo acorde a tus objetivos, mas no como una limitante.

2.- ¿Cómo te quieres sentir al finalizar una Asesoría de Imagen?

Eso que guardas en tu corazón y que no se lo dices a muchos, eso vas a tener que compartirlo con tu asesor. Así que mi sugerencia es que busques a uno con quien te sientas súper en confianza y que te provoque contarle tus más grandes anhelos.  Esa será la mejor manera de que juntos trabajen para conseguir el resultado que aún sin saberlo ya lo estás buscando.

3.- Un cambio de imagen externo no podrá sostener una autoestima débil.

Siempre dejo lo más bonito para el final.  Si crees que un cambio de imagen externo es la solución para tus problemas, estás equivocada.  El cambio de imagen externo por sí solo, funciona como la carroza de Cenicienta, a medianoche se convierte en calabaza.  Es por eso que quiero que sepas que un corte de cabello, maquillaje y nuevo guardarropa no harán el trabajo que tú debes hacer contigo misma.

Cambiarte cada mañana con ropa limpia y que te encante, por supuesto que eleva endorfinas. Basta con mirarte al espejo y gustarte lo que ves hace que sonrías y la sonrisa envía un mensaje a tu cerebro de felicidad y en ese estado te mantienes.  Pero ¿qué sucede cuando no traes el cabello cepillado o no te maquillaste o te quitaste la ropa nueva?.  Es allí donde quiero que te detengas y que no le entregues todo el poder a un cambio de Imagen.

Te quiero fuerte, te quiero sana, te quiero ver brillar y para eso he diseñado una Guía Práctica para que reconectes con tu autoestima y amor propio y la puedes descargar de forma gratuita aquí: https://rosaameliaalvarado.com/

Son 10 días para que trabajes contigo y te aseguro que si le das la importancia que tiene, al cabo de 10 días vas a sentirte mucho mejor en todos los aspectos. Mis mentoreadas dan fe de ello, yo doy fe de ello jajaja. Es una guía que trabajo en mis sesiones de Acompañamiento One to One, pero que sin necesidad de que yo esté al otro lado guiándote, puedes empezar tú misma desde hoy.

Confío en que si sientes que te falta un cachito para convertirte en esa mujer poderosa que se que vive dentro de tí, harás la tarea y me contarás tus resultados.

Nos vemos por aquí el próximo viernes y por mis redes sociales cada día te doy los buenos días.

¡Te Amo!

Rosa Amelia 🙂


Rosa Amelia


¿Cómo crear un Guardarropa Minimalista?

“Practicar una vida minimalista, entendiendo como tal: usar, conservar y comprar sólo lo que realmente me encante, es la base de una vida más organizada, más bonita y más felíz” – Mira Adentro, despierta y brilla

Y te lo dice la mujer que pasaba todos los sábados en el centro comercial más grande de su ciudad comprando ropa y objetos que nunca usaría, para sentir esa efímera adrenalina que me producía la novedad, aunque al llegar a casa estarían destinadas a ser parte de un grupo grande de piezas olvidadas.

De esto ya más de 10 años…una habitación designada para acumular mis compras compulsivas, racks fabricados especialmente a demanda, horas de vida mal invertidas y mucho, mucho polvo.  

Pero como en todo, o ganas o aprendes. Y de mi aprendizaje es que hoy puedo armarte la mejor guía que podrás leer si te estás iniciando en la vida minimalista y buscas ruta caminada de alguien que ya lleva un “poquito” más de tiempo transitando esta fascinante vida.  Por mi parte, te cuento que actualmente lo aplico a TODO. No sólo a mi guardarropa. 

Hace unos días te dejé un post con 7 consejos para iniciarte en la vida minimalista, nuevamente, lo hice en base a mi experiencia y aplicable a diferentes áreas de vida, échale un vistazo cuando quieras, te la dejo por aquí: https://www.instagram.com/p/CDuKoMGJfJ1/?utm_source=ig_web_copy_link

En esta entrada, nos centraremos en la creación de tu guardarropa minimalista. ¡Vamos por partes!

¿Qué necesito para crear un guardarropa minimalista?

1.- Minimalismo, visto desde mis ojos, no es vivir con carencias ni volvernos miserables:

Eso significa que no entré a practicar esta filosofía de vida por querer ahorrar el dinero que gastaba en compras innecesarias.  Claro, darle un mejor uso al dinero que ya no tienes acumulado cogiendo polvo es una consecuencia de tomar mejores elecciones, pero no es el fin fundamental cuando hablamos de minimalismo.

Quiero dejarte en claro que cuando leas minimalismo no te imagines viviendo una vida de carencias, a medida que avances en la lectura te darás cuenta que es todo lo contrario, la abundancia llegará a tu vida cuando sintonices un estado puro de felicidad, tampoco quiero que caigas en el estereotipo clásico de exigencia de: “si tienes más de tal número de piezas, pues ya no eres minimalista”.

¿Quién carambas puede decirte cuál es el número perfecto para considerarte minimalista?

El número no es lo realmente importante, lo que sí es esencial es que tomes conciencia de que tu guardarropa debe llenarte de regocijo, que tus ojos siempre descansen en belleza y eso no lo vas a conseguir si al abrir sus puertas ves desorden, nunca encuentras nada óptimo para el día, tienes cajas sobre cajas o peor: bolsas sobre bolsas llenas de “por si acasos”.

El 1er. punto, se lo dedicamos a tu pensamiento, a la mentalidad y a crear conciencia de que un guardarropa minimalista no va del número de piezas, no te estreses pensando que para ser perfecto no admite más de 2 pantalones y 2 camisetas. Ese no es el punto. El ideal aquí empieza teniendo claro que no va de volvernos tacaños ni exigentes con el número que tú consideres ideal.

2.- Conocer tu estilo, tu colorimetría, tu tipo de rostro y cuerpo

La base fundamental de tus futuras compras exitosas dependen al 100% de este punto. Ya hemos hablado extensamente de qué es el estilo personal y por qué es importante definirlo. De todas maneras, por si no los has leído, te dejo 2 entradas, aquí puedes leer: Para qué es importante conocerlo – https://rosaameliaalvarado.com/tu-estilo-tu-esencia-tu/

y aquí puedes leer la entrada que hice sobre: Los 7 estilos universales, así tendrás una mejor guía de cómo encontrar el tuyo: https://rosaameliaalvarado.com/los-7-estilos-universales-empecemos-por-el-principio/

Tu colorimetría, podría decirte que es mi servicio consentido, conocer los colores que hacen resaltar tus rasgos naturales, es una experiencia que te acompañará toda tu vida y con la que, a partir de ese conocimiento, tus ojos se entrenarán para comprar directamente lo que sabes, te queda excelente.

Conocer tus proporciones tanto de rostro como morfológicamente harán que sepas qué cortes te quedan mejor, qué tipos de tela, modelos de monturas, ya sean para lectura o gafas de sol.

Teniendo claro este punto, garantizas no incluir nada en tu guardarropa que no vaya acorde a tus facciones, tu estilo, personalidad y características físicas.

Si tienes dudas acerca de alguno de estos puntos, puedes realizarte el diagnóstico que te falte con la especialista en Imagen de tu confianza y si deseas que sea conmigo, puedes ver mis Servicios Online aquí: https://rosaameliaalvarado.com/servicios-online/

3.- Crea un catálogo digital

Partiendo del supuesto que ya depuraste lo viejo, regalaste lo que no es actualmente de tu talla y te quedaste sólo lo que tienes en uso de acuerdo a tu estilo, colorimetría y morfología corporal, el siguiente paso es que armemos categorías dentro del móvil. ¡A que suena divertido!

¿Cómo lo vas a hacer?

Saca fotografías de cada pieza con la que te hayas quedado. Almacénalas en diferentes albumes. Las categorías las eliges tú. Para darte una idea, podrías seleccionarlas así:

  • Partes superiores
  • Partes inferiores
  • Zapatos para salidas
  • Zapatos para andar por casa
  • Accesorios
  • Ropa interior (no la olvides, es el armazón de todo)

De esta manera sabrás exactamente que tienes y qué te hace falta añadir para crear nuevas combinaciones exitosas. La próxima vez que vayas de compras o sientas esa necesidad de ir por algo nuevo, primero le darás una mirada a tus carpetas y de esa manera no agregarás nada innecesario y darás prioridad a lo que tienes marcado como “pendiente de compra”

  • Tip adicional: No hagas este ejercicio apurada. No queremos fotos borrosas, con sombras, mal enfocadas o donde no se aprecian bien los detalles. Tómate 1 día para esto. Míralo como una inversión a largo plazo, 1 día cada cambio de temporada y te aseguro que vas a amarme 🙂

4.- Compra conscientemente

Sabemos que comprar para cambiar nuestro estado de ánimo no es la solución. Eso sólo te hace gastar improductivamente dinero, tiempo y energía.  El dinero finalmente se recupera, o si tienes mucho, pues no lo sientes. ¿Pero, qué me dices de tu tiempo? Tu tiempo es tu mayor activo, ¿sabes por qué?, porque no regresa. 

No existe eso de: “Vamos a recuperar el tiempo perdido”, el tiempo mal invertido queda en el pasado y por más que lo inviertas mejor en el futuro, las horas que usaste en línea pasando tu tarjeta para que a las semanas te lleguen prendas que no usarás es una real pérdida de tiempo y energía.

La próxima vez que quieras comprar algo hazte las siguientes preguntas:

4.1 ¿La prenda que quiero comprar es de la mejor calidad que puedo pagar?

Si la respuesta es no, déjala ir. No queremos añadir una pieza que se deshaga en la lavadora a la primera lavada ni que baje el color manchando a otras prendas.  Cuando compres alguna pieza, siempre compra la mejor calidad que puedas pagar. Es mil veces mejor una camisa que puedas lavar y usar durante mucho tiempo y muchas veces sin perder el color y que se siga viendo impecable, a una que te cueste muy económica y que te dure 3 lavadas.

Si de camisas se trata, te recomiendo las de lino, es un material súper fresco, absorbe muy bien el calor, así como también absorbe muy bien el sudor sin adherirse al cuerpo y evapora el agua rápidamente. Es más fuerte que el algodón y puede verse arrugada pero aquí, entre tú y yo, sabemos que el lino es una compra que va a durarte uffffff y la sensación en la piel es suprema. Como punto adicional, este material no permite que crezcan bacterias. No todos conocen este material, y se entiende, pero ahora que lo sabes, la próxima vez que vayas de compras, añadir una pieza de lino será una buena opción, recuerda tener en cuenta el punto 2.

4.2 ¿La prenda que quiero comprar, puedo usarla al menos con 3 piezas de mi guardarropa actual?

Si la respuesta es sí, ADELANTE. Llévala a casa, corta las etiquetas, ponla en un lugar donde puedas verla y úsala sin esperar “ocasión importante”. Vivir es una ocasión importante. Mientras más pronto la estrenes, mejor.

Si la respuesta es no, detente y pregúntate: ¿Qué es lo que está haciendo que quiera comprar esta prenda? Mi sugerencia es, que si no tienes con qué usarla, la dejes donde está, no te sirve una prenda que no haga match con tu guardarropa actual, sobretodo porque ya has invertido tiempo puliendo su estructura y vas por tan buen camino que añadir esta pieza nueva en vez de traerte soluciones, te traerá dolores de cabeza. 

4.3 ¿La prenda que quiero comprar, me encanta?

Aquí no hay mucho que explicar. Si la viste y te enamoró, es tuya. ¡Llévatela!.  Te tiene que encantar a tí, no tienes que estarle mandando fotografías a tus 3 grupos de amigas en whatsapp para que te la aprueben. No importa la opinión de los demás. No definas tu guardarropa por los gustos de terceros.

No dejes de vestirte cómo tú por opiniones externas. No dejes de ser tú por lo que te digan los demás. Tu guardarropa es una prolongación de tu estilo y escuchar voces de afuera es serle fiel a ellos y no a tí. Aquí me pongo intensa jajaja. Si te gusta y te hace feliz, ¡llévalo!

5.- Encuentra tus básicos y tus neutros perfectos

Tus piezas básicas son muy personales y dependen exclusivamente de tu estilo. No puedo otorgar una lista específica de básicos porque aquí es donde muchas asesoras de imagen generalizan.

No puedes ir lanzando lista de básicos como si todas las mujeres tuviéramos los mismos gustos. La mujer tradicional, seguramente tiene una variedad de camisas blancas porque es un básico para su estilo, pero la misma camisa blanca, a una mujer de estilo dramático no le servirá para nada. De la misma manera que es poco probable que una mujer de estilo creativo tenga una, a menos que no sea una blusa blanca pura, sino que lleve alguna estampa, broches, líneas, formas, texturas, etc.

No puedo decir que un par de jeans son un elemental para todas, porque la mujer elegante no lo va a usar ni para ir al cine. Así de fuerte y claros son los estilos. Como por ejemplo, yo no usaré un jogger de algodón ni para estar en mi casa jajaja. Ves, en cuestión de estilos, la recomendación es que encuentres tus propios básicos. Suma tus neutros y juega con ellos. Estas piezas son las que serán el armazón de un excelente guardarropa minimalista.

Hasta aquí, la entrada de nuestro querido blog de hoy. Te agradezco haber llegado al final, te invito a pasearte por las nuevas botoneras, que conozcas los nuevos servicios, así como también, si el contenido te ha parecido de valor, compartirle la nota a las mujeres que ames. Puedes seguirme en mis redes sociales, abajo encontrarás los iconos que te llevarán directo.

Nos vemos aquí cada viernes, misma hora, mismo canal 😉


Rosa Amelia


¿Es rentable trabajar como Asesora de Imagen?

En los últimos meses se han unido a mi comunidad varias estudiantes de Asesoría de Imagen y Asesoras ya graduadas de diferentes partes del mundo.  Algunas me han hecho saber que les gusta la armonía de mis fotos en mi feed de instagram, otras que mis notas de voz de los lunes las ha ayudado a ver desde otra perspectiva alguna situación por la que estuvieran pasando y otras que aún no se animan a migrar al mundo online me han pedido consejo de cómo hacerlo sin morir en el intento.

Si tú que me estás leyendo eres una de ellas, infinitas gracias. Quiero que sepas que estoy aquí cada día con la consigna de aportar a cada mujer que pase por mi vida y por mis canales de difusión, un poquito de lo que se acerca de Desarrollo Personal y Asesoramiento de Imagen.

Por otro lado, hay quienes aún no se han formado, no han estudiado la carrera y me han escrito preguntado si mi trabajo es “Un buen negocio”.  Escrito de otra manera, también lo han preguntado así: “Es rentable, porque no quiero estudiar Asesoría de Imagen si no es buen negocio”.  

Cuando llegan a mi bandeja preguntas como esa, se de inmediato que lo que las mueve no es la pasión y que lo suyo no es la vocación de servicio porque si lo fuera, la pregunta sería: “¿Cómo puedo hacer para que mi trabajo sea rentable?’’.

Respiro profundo y me tomo el tiempo de explicarles por dónde va la cosa. Preguntarme si mi trabajo es rentable es igual que preguntarle al panadero de mi cuadra si su trabajo lo es, a mi dentista, a mi entrenador, al profesor de TaeKwondo de mi hijo, y así…

¿Comprendes la analogía?. Sea que decidas formarte en Asesoría de Imagen o en ginecólogía, lo primero que debes contemplar es si eso que estás eligiendo te hace sentir mariposas en el estómago.  Yo lo veo como el matrimonio.  ¿Te casas por amor a tu pareja o lo haces pensando si es rentable? (esa respuesta déjala en tu cabeza, no es necesario que me la respondas, me basta con que te lo preguntes a tí).

Te imaginas despertar cada día con un hombre al lado al que no amas, pero que te paga las cuentas, te llena el closet de ropa y la alacena de comida.  Es rentable sí, pero cuando lo ves y duermes con él no sientes NADA.  Pasa igual con la carrera, con la profesión que escoges, con la actividad que desempeñas cada día.  

Cuando eliges por pasión, vas a despertar cada día pensando cómo puedes hacer para servir de mejor manera a tus asesoradas.  Cuando ellas contraten tus servicios vas a hacer fiesta en tu cabeza porque sabrás que una vez que terminen sus sesiones habrás mejorado la vida de una mujer más y esa satisfacción no te cabe en el cuerpo.  Cuando pasen los días recibirás un mensaje o un email de gratitud. Fotos de su nueva vida. Te van a etiquetar en reuniones donde usan las prendas que eligieron juntas y van a llegar a tí nuevas mujeres por recomendación de la anterior.  

Cuando eliges por pasión no te preguntas si es rentable.  La pregunta que te haces cada día es cómo puedes hacer para mejorar tu método. Tu atención al cliente.  Tu comunicación.  Vas a querer formarte en diferentes mancias para ayudarlas a mejorar su vida.  Vas a invertir gran parte de lo que ganes en seguir aprendiendo.  No va a bastarte nunca la formación de la escuela donde te gradúes.  Siempre vas a querer más. Aprender más.  Saber más.  Te conviertes en la eterna estudiante porque te gusta y porque sabes que pronto todo lo aprendido lo volcarás en las mujeres que lleguen a tu vida.

¿Sabes qué pasa cuando estudias algo con la consigna de que sea rentable?

A duras penas terminas tu formación.  Generalmente ni te preparas para los examenes, ves la manera de sacarle la vuelta a tus profesores pues lo único que quieres es un título para colgar en tu pared y poder decir que eres Asesora de Imagen graduada.  Luego van a llegar clientas a tí y no vas a saber atenderlas con empatía porque sus rostros sólo van a dibujarte dinero y cuando termine el tiempo que prometes por asesoría, dirás: “Se terminó” y la única felicidad que sentirás es la del depósito en tu cuenta.  Pero créeme, no van a llegar mensajes de agradecimiento ni nuevas mujeres por recomendación.

Luego, el tiempo va a pasar y vas a necesitar crear contenidos para poder hacer crecer tu comunidad.  La comunidad no crece sóla, no crece sólo por bonitas fotos, a menos que tu estrategia sea la de mostrar bastante piel y de eso también se cansa el público.  Es entonces cuando en modo desesperación te va a tocar entrar a la cuenta de otras Asesoras de Imagen con mayor trayectoria que tú, o que siendo nuevas en el mercado, creen buenos contenidos. Y empezarás a copiar. Posteo tras posteo. Encabezado tras encabezado y más temprano que tarde, las Asesoras dueñas de esas cuentas lo notarán. Sin mencionar que tu público acostumbrado a una forma de comunicación se sentirá extraño al leerte un nuevo verbo posteo tras posteo.  ¿Que gris se lee ese panorama no?

El dinero querida amiga, no llega porque descubres el trabajo rentable, el negocio de éxito, la carrera mejor pagada.  El dinero empezará a llegar a tu cuenta en la medida de que pongas tu don al servicio de la humanidad.  Cuando te desapegues de los resultados y tu consigna sea servir a los demás, en ese momento, cuando cada poro de tu cuerpo respira por lo que haces es cuando se empiezan a abrir las puertas del éxito y el dinero llega, pero no llega por haber escogido Asesoría de Imagen, el dinero llega como consecuencia de la pasión con la que haces cada día de éste mundo un mundo mejor.

Mi sugerencia es que busques dentro de tí qué es eso que se te da bien y a partir de allí empieces a crear tu propia marca de productos o servicios. No copies a tu vecino porque ves que el éxito le tocó la puerta, no porque tu vecino se hizo rico vendiendo mangueras, a tí te va a ir igual.  A mi me encantan los pasteles, pero ni de broma voy a hornear y a poner una pastelería. Los pasteles los compro y me los como.  Hasta allí llega mi relación con los pasteles, ¿Sabes para quien el negocio de los pasteles va a ser rentable?, para la que sueña, despierta y se levanta pensando en la nueva salsa de fresas y de merengue que le pondrá a sus cup cakes. A ella seguro su negocio de pasteles le va a ser rentable.

Emprende en tu propósito de vida, en lo que te haga hervir la sangre y enamórate del proceso, no de los resultados.


Rosa Amelia


¿Qué es ser un Asesor de Imagen?

No hay reunión social a la que asista, en la que por lo menos de 2 a 3 personas que no conozca, me pregunten luego de habernos presentado: ¿Qué es un Asesor de Imagen?.  En el mejor de los casos, no ignoran por completo el tema, sino que se aventuran a decirme: “Oh, que interesante, a mi siempre me ha gustado la moda”.  

Debo confesarte que al principio renegaba.  Había mucha desinformación del tema y creo que aún la hay.  Es por eso que a nosotras, las Asesoras de Imagen, es a quienes nos toca explicarles al mayor número de interesados posibles que si bien es cierto, estamos al tanto de las tendencias, la moda y el color que cada año lanza Pantone, no es sólo eso lo que conoce un Asesor de Imagen. 

Vamos por el principio. La página oficial de AICI (Association of Image Consultants), nos dice lo siguiente: 

“Un Asesor de Imagen es un profesional que brinda servicios para individuos y corporaciones a través de coaching, presentaciones, seminarios y talleres. Los Asesores de Imagen ofrecen asistencia en la mejora de la imagen (apariencia, análisis del cuerpo y color, desarrollo de vestuario y administración), comunicaciones sólidas y efectivas, etiqueta comercial y social, cortesía, marca y más, todo a través del entrenamiento y la capacitación.”

Con ese concepto como base, te puedo decir bajo mi experiencia, que un Asesor de Imagen es eso y mucho más.  

Éste año cumplí 6 años desde que me gradué como Asesora de Imagen y Personal Shopper Internacional, pero 10 desde que atiendo a diferentes clientas asesorándolas en la construcción de sus guardarropas y 22 años desde que atendí por primera vez a una clienta en una boutique de mi ciudad. Tenía 17 años cuando me animé a no dejar pasar mis vacaciones universitarias sin hacer algo más productivo y emocionante con mi tiempo libre.   Vaya que a la fecha “ha corrido mucha agua bajo el puente”.

Durante todos éstos años nunca he dejado de estudiar, me he ido formando en diversas materias y he atendido a infinidad de mujeres en mi departamento, ya que esa fue la manera que encontré de poder hacer lo que me encanta mientras compartía las 3 comidas principales con mi hijo y supervisaba sus tareas escolares.  Hoy es un muchachote, y ya no me necesita 24 horas con él, pero sigo eligiendo atender de forma muy personalizada en mi departamento a todas mis clientas.  

Un buen Asesor de Imagen no sólo sabe la teoría que le enseñan en la escuela donde elija cursar la carrera.  Nosotros trabajamos con diferentes hombres y mujeres y esa diversidad cultural y social de cada uno debe ser recibida con la mayor empatía que merecen.  

Para que cualquiera de nuestros servicios sea aprovechado en plenitud, un buen Asesor de Imagen trabaja primero la confianza que debe existir con el cliente.  Tenemos en cuenta que nos estás confiando tu más preciado tesoro.  Tu intimidad, tu imagen y la circunstancia por la que estés pasando en tu vida y por la que has llegado hasta nosotros.  La Asesoría de Imagen va más allá de enseñarte cómo vestir tu cuerpo físico de acuerdo a las herramientas que conocemos para potenciar aquellas áreas de tu cuerpo que más te gustan, te ayudamos a reconocer tus puntos más fuertes, tus habilidades y virtudes y todo aquello que te hace único y diferente de los demás.  Buscando como finalidad que te sientas fuerte y poderoso desde adentro y que tu bienestar interior se vea reflejado en tu exterior para que logres los objetivos que te hayas trazado a nivel personal y laboral al momento de nuestras asesorías.  Y hago énfasis en “al momento de nuestras asesorías” ya que la vida no es estática y los objetivos que tienes a los 20 años no serán los mismos que a los 30, ni a los 40 y en adelante.  Evolucionamos con los años al igual que nuestros gustos y estilo.

Es por  todo lo mencionado, que al inicio te decía que ser un buen Asesor de Imagen va más allá de haber cursado la carrera.  Digamos que es apenas el 25% que debemos tener como trayectoria para poder ofrecer un buen servicio a nuestros clientes.

Hoy no te hablaré de los cursos y materias en las que todos los Asesores de Imagen nos debemos formar o por lo menos coquetear.  Hoy quiero hablarte de esas habilidades y cualidades que sumamos para que te lleves la mejor experiencia.

Capacidad de Servicio:

Alguna vez leí: “Si no vives para servir, no sirves para vivir”.  Es una frase que se lee dura pero lleva razón. Nuestra carrera se ejerce por vocación. Amamos transformar vidas. Que a partir de nuestros servicios veas que tu vida no vuelve a ser la misma, que veas tu mundo con más optimismo, fortaleza y seguridad.

Capacidad de Comunicación:

¿De qué le serviría al mejor Asesor de Imagen haber leído todos los libros del mundo si no encuentra la forma correcta de expresarse y comunicarse en el entorno que le toque desarrollarse?  Ya sea en una clase, en una exposición, con un grupo pequeño o grande de alumnos, en una asesoría personalizada o siendo el ponente en una charla, tener el don de la palabra o haberse cultivado en ella es sumamente importante. Ojo, no basta con saber escribir. Tenemos buen dominio del lenguaje, tono de voz y el correcto manejo del lenguaje corporal (no verbal).

Capacidad de resolución de problemas:

No hay nada que no podamos mejorar y ese es nuestro mantra.  Muchas veces los clientes llegan sumergidos en crisis emocionales por aspectos de su físico que a nuestros ojos son perfectamente mejorables. Debes saber que para eso nos hemos formado.  Si en nuestras manos no está la solución, creeme que juntos la vamos a encontrar.  

Somos empáticos:

No llegamos a  tu casa y botamos todo lo que creemos que no sirve.  ¡En lo absoluto!, eso descartalo por favor. Somos respetuosos de tus gustos, y sobre eso trabajamos. Tus recuerdos se quedan contigo pero si pondremos manos a la obra en ayudarte a que vivas el presente y sueltes apegos que ya no te representan en la actualidad. Tú tienes la última palabra SIEMPRE.

Actitud Positiva:

En nosotros siempre encontrarás palabras de aliento.  Todo se puede mejorar. Todo lo vamos a alcanzar. Tus metas son las nuestras. No queremos atenderte y perderte el rastro. Por lo general un asesorado se convierte en parte de nuestra historia.  Siempre estaremos felices de saber de tus logros.

Eficacia:

Somos muy claros desde el inicio.  No queremos venderte aire ni falsas promesas.  Sabemos desde la primera sesión que terreno pisamos y armamos una hoja de ruta a seguir de acuerdo a tus necesidades.  Llevamos una bitácora, respetamos tus tiempos y respetamos el nuestro.

Responsabilidad:

Honramos nuestros compromisos, nuestras citas, nuestros eventos.  Cuidamos nuestra imagen desde muchas aristas. Ser responsables es la madre de ella.  No recomedamos productos sin haberlos probado y aprobado antes. Muchas veces trabajamos de la mano con especialistas de rubros afines a nuestra profesión para poder darle al cliente, ya sea particular o alguna empresa, el mejor kit integral.  

Confidencialidad y Discreción:

No revelamos tu nombre ni mucho menos el servicio que tomaste con nosotros. Pero por lo general son los clientes los que al quedar tan felices con nuestro trabajo, se convierten en nuestra mejor red de marketing y publicidad.  Amamos cuando nos envían correos o mensajes diciendo lo bien que se sienten luego de nuestras asesorías.

Tenemos experiencia de vida:

La mayoría hemos viajado a diferentes países fuera de nuestra ciudad natal.  Nuestro espíritu es aventurero y no sabe quedarse quieto. Esa es una de las razones por las que escogimos ésta profesión.  Viajar nos abre la visión a otras culturas y nos maximiza la razón. Nos convierte en personas más sencibles y empáticas. Comprendemos que nada es malo o bueno.  Sólo hemos crecido en diferentes culturas. Leemos mucho, nos formamos constantemente ya que de no ser así, no podríamos estar al tanto de lo que ofrece el mundo para poder mostrarselos a ustedes.

Desarrollo Personal:

Ya sea por formaciones con profesionales o por cuenta propia, ésta es una arista que se lleva implícita.  Los buenos Asesores de Imagen estamos en ésta búsqueda constante. En caminar hacia un mejor yo y un mejor estado de conciencia. Si no nos hemos ayudado a nosotros primero, no podríamos ayudar a nuestros clientes.

Finalmente, luego de ésta corta explicación, me parece que ya estás lista para decir que ya sabes lo que hace un buen Asesor de Imagen, y si todavía tienes dudas, sigue por aquí que me encantará que sigamos aprendiendo juntas.

Con amor, Rosa Amelia.