Rosa Amelia


Tu estilo, tu esencia, ¡tú!

“Si cada mujer que habita la tierra llegara a conocerse realmente por dentro, no dudaría nunca acerca de su estilo”.  

Con esa frase quiero empezar a hablarte del tema. Y que si aún te causan confusión, pues que te quedes a leerlo todo, que de aquí sales con mucha tarea para empieces a construir tu propio estilo.

  • Amelia, no tengo estilo…
  • Amelia, pero es que…no tengo estilo
  • Amelia, ¿Cómo hago para tener estilo?

Son algunas de las frases más recurrentes que escucho cuando inicio asesorías con clientas nuevas. Y es por esa razón que he diseñado todos y cada uno de mis servicios trabajando primero el mundo interior de mis clientas.

¿Cómo no vas a tener estilo?, decirme eso es como afirmar que no tienes sentidos, que no tienes preferencias, que todo te da igual, que no conoces la felicidad, que nada te causa admiración y que tus días siempre son grises. ¡Pues no!.  No te voy a engañar haciéndote creer que no lo tienes, para venderte la ilusión de que yo voy a crearte uno. ¡PATRAÑAS!

Sabes que sí puedo hacer por tí, ayudarte a que tengas claridad sobre tí misma. Sobre lo que tú ya eres.  Si tuviera que otorgarle 1 sóla palabra para definir lo que es el estilo le pediría permiso a la esencia para que orgullosa sea su representante. 

¿Cómo hacer para encontrar tu estilo? Pues esencia es la palabra que responde a esa pregunta.  Lo que a continuación hacemos es unificarla con la forma en que has elegido proyectarla.  Miramos adentro para brillar por fuera.  Nunca al revés.  La misión es lograr un todo, porque tanto lo de adentro como lo de afuera eres tú. 

La forma en que te maquillas cada mañana como el no tener ni una máscara de pestañas en tu cartera.  Usar el cabello cepillado o simplemente salir de la ducha y dejarlo secar al aire libre. Encantarte tus caderas grandes y lucirlas con orgullo, o comprar siempre ropa holgada que caiga sobre ellas. Sentirte felíz en un concierto de rock con mucho mucho volumen o quedarte en casa leyendo un libro.  Viajar con amigas en grupo o comprarte un ticket sóla para el cine. Tener paciencia de santa para niños y mascotas o no ir jamás a una fiesta infantil.  Una discoteca o una copa en un bar.  Pijama de algodón o de seda.  Colores neutros o vibrantes.  Vestidos o pantalones.  Una película de terror o una comedia, y así puedo seguir dándote pistas del universo tan grande que sólo tú puedes encontrar dentro de tí.

¿Cuál es tu tarea?, prestarte atención y tenerte paciencia.  El estilo no es algo que se descubre a temprana edad.  En la niñez vamos adoptando gustos y formando nuestro carácter.  En la adolescencia pasamos por muchas etapas y transformaciones.  Nuestro entorno cercano como la familia y la escuela son nuestros primeros referentes.  Tanto la religión en la que nos bautizaron o las creencias espirituales de cada familia también tuvieron su porcentaje de aporte en nuestra formación.

El tiempo es tu mejor aliado.  Las experiencias que hayas vivido van a sumar para que sepas que te gusta y que no.  Estate atenta a descubrir eso con lo que vibras.  Todo cuanto te cause felicidad forma parte de tu estilo y es él, quien contará tu historia.

No te aflijas pensando que tienes el deber de conocer tu estilo desde los 15 años.  Esa es una idea equivocada.  Nuestra esencia no la reconocemos desde siempre.  La vamos observando con el transcurso del tiempo, observando dentro de tí  y con las experiencias.  Y también puede ir variando, puedes ir adoptando nuevos gustos y eso también está bien.

Para tener estilo, al igual que para ser feliz hay que querer tenerlo, decidir tener estilo y de esa manera mirar adentro para descubrir cómo somos, qué nos gusta y qué no.  Así es como funciona.  Si quieres encontrar tu estilo, tienes que conectar con tu esencia y de esa manera contarás tu propia historia sin tener que hablar.

Podemos saber mucho de una persona cuando entra en una habitación con tan sólo 3 segundos de visión.  Su manera de vestir, de arreglarse, cómo tiene las uñas, cortas, largas, con esmalte de colores o naturales.  Huele bien, usa perfume, o pasó por un restaurante antes y huele a comida. ¿Lleva bolso?, ¿va en zapatillas o usa tacones?.  Su autocuidado nos dice automáticamente cuáles son sus costumbres, sus gustos, su esencia, en otras palabras, su estilo.

Que apasionante resulta para mí escribir del tema. Y me honra saber que es de tu provecho.  Escribir no me causa ningún trabajo y por el contrario me suma felicidad, lo hago cada día, para mí y para otros, es parte de mi esencia, de mi arquetipo de marca, de mi personalidad. De quien soy y de lo que tú puedes ver de mí.  Lo hago desde pequeña, desde que recuerdo.  Y eso, forma parte de mi estilo.

Tomar la decisión de conectar con tu estilo es enamorarte de ti y de tu vida, ponerte primero y apasionarte por quien eres. Ámate mucho, ámate cada día, quierete bonito, haz más cosas que te hagan feliz y en esa esencia descubrirás tu estilo.  Enamórate de tu belleza y sal al mundo a contarle quién eres


Rosa Amelia


El Perfeccionismo: El peor enemigo del emprendedor

Y vaya que del tema, se bastante…

Para contarte bien ésta historia, tengo que llevarte conmigo al año 2012.  Recuerdo bien que desde esa época varios amigos y familiares me decían:  “Me gusta mucho como escribes, y todas las anécdotas que cuentas entre tú y tu hijo, ¿Por qué no tienes un Blog?’’.

Se referían a mi facebook personal, el cual, por aquellos años usaba como bitácora diaria y contaba nuestros diálogos y peripecias.  Yo sonreía, les agradecía y respondía: “Sí lo he pensado, pero ahorita mi chino (así le decía cuando era pequeño) está chiquito y quiero enfocar toda mi atención en él’’.  

Desde aquella época siempre imaginé que cuando él terminara el colegio, la educación superior, se mudara y tuviera una vida donde no dependiera de mí, pues yo con todas mis horas libres, abriría un Blog, escribiría libros y pasaría el resto de mi vida atendiendo a mis clientas que por esos años ya las tenía y dedicaría mi vida a eso, a servir.

Fueron pasando los años y en el 2016 nuestra vida familiar cambió y eso me ayudó a que observara que era lo que había construído hasta ese momento.  Mi relación con mi hijo siempre ha sido la mejor.  Debo decirte que si de algo estoy orgullosa en ésta vida es de nuestro trato, nuestro amor, nuestra solidaridad, nuestro apoyo mutuo y de las llamadas de atención que ambos nos damos cuando vemos que el otro está “metiendo la pata’’ de dónde no la va a poder sacar después. Si eres cabeza de familia, podrás estar de acuerdo o no con mi forma de criar, y está bien, pero la mía no se basó tanto en jerarquías sino más bien en comunicación y en confianza.  Pero eso puedo contártelo en otra entrada al Blog…

Para el 2016 eran más los consejos de personas que me aman y me decían que estaba desperdiciando mis talentos en casa y me preguntaban: “¿Acaso tu chino depende tanto de tí, por qué la necesidad de que se convierta en adulto para empezar?’’

No pude ni responder cuándo mi hijo oyó la pregunta y acudió de inmediato hasta la sala donde me encontraba con amigos y familiares y dijo: “Yo le he dicho mil veces que abra un canal de Youtube, sería millonaria si se grabara.  Todo lo que me dice a mí, que se lo diga al mundo”.  Fue muy gracioso, quedaba clarísimo que la única que le daba vueltas al asunto era yo.  

Así empecé a estudiar de plataformas y a instruirme para poder manejar redes sociales de manera más profesional y no sólo un facebook de amigos y familiares.  

Aquí me debo detenerme un minuto. Llegó el 2017, 2018, 2019 y siempre encontraba una excusa para seguir postergando el lanzamiento.  Que si no encuentro al fotógrafo que quiero, que si no se mucho de páginas webs, que mejor entreno medio año más para verme mejor en las fotos, que el dinero que usaré en pagar profesionales lo puedo usar en ésto o el otro.

Siempre buscaba que cosa nueva estudiar para que mi proyecto fuera “el mejor’’.  En mi mundo, podía seguir puliendo mis textos, podía seguir estudiando materias que complementaran mis conocimientos, podía formar alianzas con marcas locales para que el día que al fin lanzara mi web se viralice rápido, etc., etc., etc., etc. 

Para el 2019 ya estaba inscrita en todos los Programas, Entrenamientos, Seminarios, Clases virtuales, escuché miles de episodios en Podcast, leí más de lo que había leído los últimos años y nunca me sentía satisfecha.  Sentía que podía aprender más, y allí fue donde me detuve un momento y me dije: “¿Rosa, para tí, nunca nada va a estar perfecto.  Cuántas veces más vas a revisar tus textos?’’

Me había hecho el hábito de abrir cada día los archivos que tenía que enviarle a mi diseñadora para volverlos a leer y ver si podía mejorar algo, los leí tantas veces que los memoricé. Sí, así de intensa soy.  Y a la vez, me hablé, (siempre me hablo) me dije: “En verdad has hecho un buen trabajo, es excelente, y eso significa que has hecho tu mejor esfuerzo, la perfección no existe y buscándola, sólo demoras más tu proyecto de vida’’

Tenía que soltarlo, confiar en que se notaría el amor y la dedicación que le puse a cada palabra de mi web. Cómo desarrollé mis servicios, como imaginé la experiencia del cliente.  Había cubierto cualquier duda o inconveniente que se pudiera presentar.  Revisé los astros, miré los ciclos de la luna, que los planes estuvieran derechos y ya tenía fecha.  Y así fue como quedó el 3 de abril del 2020 para que mi Marca Personal viera formalmente la luz.

¿Me arrepiento de haberlo demorado tanto?

No, para nada. Hoy desde mi experiencia de perfeccionista (rehabilitada)  puedo ayudarte.  Puedo recomendarte que si bien es cierto debes prepararte antes de emprender y de tener listo tu producto o servicio para el consumo de tus clientes, pues no te deberías demorar tantos años como yo en ponerle una fecha a tu proyecto.

Siempre habrá algo que puedas mejorar, pero puedes hacerlo en el camino.  Todo, si así lo deseas. Mi consejo es que te pongas fechas y cumplírtelas.  Así me pasó a mi.  En mi país el 15 de marzo se declaró la cuarentena por el covid19, lo cual hizo que me preguntaran quienes sabían de mi lanzamiento, si  iba a lanzar de todas maneras.  Tan segura estaba ya de no querer esperar que hice un video y lo subí a mi FanPage y a mi instagram donde les hablé a mi comunidad y les dije que la fecha se respetaba.  Que nunca más dejaré de lado mis sueños, porque la vida es todo lo que pasa HOY.  Y a quien primero debemos cumplirnos lo que prometemos es a nosotras. 

Si ya te pusiste una fecha para algo, ¡cúmpletela!  No sabes lo poderoso que es a nivel celular saber y sentir que eso que sueñas sucederá en la fecha que te planteaste.  Si tienes un proyecto entre manos, arma un plan con pasos a seguir, ponles fecha de inicio y fecha de lanzamiento. Programa plazos. Instrúyete.  Busca mentores. ¡Y dale con todo!

En todo lo que pueda ayudarte, estoy aquí para tí 🙂


Rosa Amelia


¿Es rentable trabajar como Asesora de Imagen?

En los últimos meses se han unido a mi comunidad varias estudiantes de Asesoría de Imagen y Asesoras ya graduadas de diferentes partes del mundo.  Algunas me han hecho saber que les gusta la armonía de mis fotos en mi feed de instagram, otras que mis notas de voz de los lunes las ha ayudado a ver desde otra perspectiva alguna situación por la que estuvieran pasando y otras que aún no se animan a migrar al mundo online me han pedido consejo de cómo hacerlo sin morir en el intento.

Si tú que me estás leyendo eres una de ellas, infinitas gracias. Quiero que sepas que estoy aquí cada día con la consigna de aportar a cada mujer que pase por mi vida y por mis canales de difusión, un poquito de lo que se acerca de Desarrollo Personal y Asesoramiento de Imagen.

Por otro lado, hay quienes aún no se han formado, no han estudiado la carrera y me han escrito preguntado si mi trabajo es “Un buen negocio”.  Escrito de otra manera, también lo han preguntado así: “Es rentable, porque no quiero estudiar Asesoría de Imagen si no es buen negocio”.  

Cuando llegan a mi bandeja preguntas como esa, se de inmediato que lo que las mueve no es la pasión y que lo suyo no es la vocación de servicio porque si lo fuera, la pregunta sería: “¿Cómo puedo hacer para que mi trabajo sea rentable?’’.

Respiro profundo y me tomo el tiempo de explicarles por dónde va la cosa. Preguntarme si mi trabajo es rentable es igual que preguntarle al panadero de mi cuadra si su trabajo lo es, a mi dentista, a mi entrenador, al profesor de TaeKwondo de mi hijo, y así…

¿Comprendes la analogía?. Sea que decidas formarte en Asesoría de Imagen o en ginecólogía, lo primero que debes contemplar es si eso que estás eligiendo te hace sentir mariposas en el estómago.  Yo lo veo como el matrimonio.  ¿Te casas por amor a tu pareja o lo haces pensando si es rentable? (esa respuesta déjala en tu cabeza, no es necesario que me la respondas, me basta con que te lo preguntes a tí).

Te imaginas despertar cada día con un hombre al lado al que no amas, pero que te paga las cuentas, te llena el closet de ropa y la alacena de comida.  Es rentable sí, pero cuando lo ves y duermes con él no sientes NADA.  Pasa igual con la carrera, con la profesión que escoges, con la actividad que desempeñas cada día.  

Cuando eliges por pasión, vas a despertar cada día pensando cómo puedes hacer para servir de mejor manera a tus asesoradas.  Cuando ellas contraten tus servicios vas a hacer fiesta en tu cabeza porque sabrás que una vez que terminen sus sesiones habrás mejorado la vida de una mujer más y esa satisfacción no te cabe en el cuerpo.  Cuando pasen los días recibirás un mensaje o un email de gratitud. Fotos de su nueva vida. Te van a etiquetar en reuniones donde usan las prendas que eligieron juntas y van a llegar a tí nuevas mujeres por recomendación de la anterior.  

Cuando eliges por pasión no te preguntas si es rentable.  La pregunta que te haces cada día es cómo puedes hacer para mejorar tu método. Tu atención al cliente.  Tu comunicación.  Vas a querer formarte en diferentes mancias para ayudarlas a mejorar su vida.  Vas a invertir gran parte de lo que ganes en seguir aprendiendo.  No va a bastarte nunca la formación de la escuela donde te gradúes.  Siempre vas a querer más. Aprender más.  Saber más.  Te conviertes en la eterna estudiante porque te gusta y porque sabes que pronto todo lo aprendido lo volcarás en las mujeres que lleguen a tu vida.

¿Sabes qué pasa cuando estudias algo con la consigna de que sea rentable?

A duras penas terminas tu formación.  Generalmente ni te preparas para los examenes, ves la manera de sacarle la vuelta a tus profesores pues lo único que quieres es un título para colgar en tu pared y poder decir que eres Asesora de Imagen graduada.  Luego van a llegar clientas a tí y no vas a saber atenderlas con empatía porque sus rostros sólo van a dibujarte dinero y cuando termine el tiempo que prometes por asesoría, dirás: “Se terminó” y la única felicidad que sentirás es la del depósito en tu cuenta.  Pero créeme, no van a llegar mensajes de agradecimiento ni nuevas mujeres por recomendación.

Luego, el tiempo va a pasar y vas a necesitar crear contenidos para poder hacer crecer tu comunidad.  La comunidad no crece sóla, no crece sólo por bonitas fotos, a menos que tu estrategia sea la de mostrar bastante piel y de eso también se cansa el público.  Es entonces cuando en modo desesperación te va a tocar entrar a la cuenta de otras Asesoras de Imagen con mayor trayectoria que tú, o que siendo nuevas en el mercado, creen buenos contenidos. Y empezarás a copiar. Posteo tras posteo. Encabezado tras encabezado y más temprano que tarde, las Asesoras dueñas de esas cuentas lo notarán. Sin mencionar que tu público acostumbrado a una forma de comunicación se sentirá extraño al leerte un nuevo verbo posteo tras posteo.  ¿Que gris se lee ese panorama no?

El dinero querida amiga, no llega porque descubres el trabajo rentable, el negocio de éxito, la carrera mejor pagada.  El dinero empezará a llegar a tu cuenta en la medida de que pongas tu don al servicio de la humanidad.  Cuando te desapegues de los resultados y tu consigna sea servir a los demás, en ese momento, cuando cada poro de tu cuerpo respira por lo que haces es cuando se empiezan a abrir las puertas del éxito y el dinero llega, pero no llega por haber escogido Asesoría de Imagen, el dinero llega como consecuencia de la pasión con la que haces cada día de éste mundo un mundo mejor.

Mi sugerencia es que busques dentro de tí qué es eso que se te da bien y a partir de allí empieces a crear tu propia marca de productos o servicios. No copies a tu vecino porque ves que el éxito le tocó la puerta, no porque tu vecino se hizo rico vendiendo mangueras, a tí te va a ir igual.  A mi me encantan los pasteles, pero ni de broma voy a hornear y a poner una pastelería. Los pasteles los compro y me los como.  Hasta allí llega mi relación con los pasteles, ¿Sabes para quien el negocio de los pasteles va a ser rentable?, para la que sueña, despierta y se levanta pensando en la nueva salsa de fresas y de merengue que le pondrá a sus cup cakes. A ella seguro su negocio de pasteles le va a ser rentable.

Emprende en tu propósito de vida, en lo que te haga hervir la sangre y enamórate del proceso, no de los resultados.


Rosa Amelia


¿Cómo te sientes con tu cuerpo HOY?

La mayoría de nosotras tiene por lo menos 1 espejo en casa, el cual utilizamos en algún momento del día, si es que no son varias.  Cuando cepillamos nuestros dientes, cuando nos echamos alguna crema (espero que no prescindas del bloqueador solar), cuando nos cambiamos de ropa, antes de salir de casa o al menos en el retrovisor del auto para cerciorarnos que el labial está bien puesto.

¿Te has puesto a pensar cuántas veces frente al espejo empezaste con el diálogo interno – y a veces en voz alta – diciéndole a alguna parte de tu cuerpo lo poco que te gusta? 

Y eso, por decir lo menos, me ha tocado escuchar clientas decir: “Odio mis brazos”, “Amelia, es que tengo un matrimonio en 15 días y no habrá dieta que me quite la panza”.  Y la que me parece más fuerte: “Será mi primera vez con Pepito y no quiero que salga corriendo cuando me vea desnuda”.

Agradezco a la vida que me permita llegar a ellas, porque yo también estuve allí. Incluso, más al fondo.  Siempre he tenido carácter fuerte, pero hubo una etapa larga, de varios años en mi juventud temprana donde mi prioridad era verme “súper bien” por fuera y no cuidé ni mi salud física ni mi salud mental.  Iba como un caballo de carreras comiendo lo mínimo para poder sobrevivir, entrenando 7 días de 7, bebiendo energizantes en el gimnasio para no dormirme en la trotadora, mintiendo en las reuniones de amigos y familiares, diciendo que ya había cenado cuando ponían la mesa  y yo, de ninguna manera iba a meterle a mi cuerpo calorías.

Recuerdo que tenía 7 de hemoglobina, eso se traduce en anemia.  No me importaba. No quería nisiquiera tomar las vitaminas que me había recetado el doctor porque tenían B12 y había leído que eso me abriría el apetito.  Mido 1 metro 66, pero dicen que me veo mucho más alta.  Bueno, en aquella época pesaba 57/58 kilos. Incluso estaba tan delgada que usaba zapatos de 1 talla más chica de la que me correspondía.  Mi alimentación se traducía en café, caldos de verduras, algunas veces 1 presa de pollo, cigarrillos, nuevamente café, tal vez 1 pieza de fruta. Fin del día.

Y así me la pasé muchos, muchos meses.  Se volvió en un estilo de vida.  Mi mente creía que debía verme hermosa por fuera para ser felíz.  En mi cabeza no existía felicidad sin belleza externa.  Fue entonces cuando empecé a conocer mujeres con pesos que iban muchos kilos arriba de los míos, y llevaban vidas hermosas, felices, con hijos, esposos, otras solteras, con mascotas, sin mascotas, y yo las veía tan pero tan felices que mi mente confundida pensaba: “¿Cómo es posible que se vean tan felices si se desbordan de la ropa?”, empecé a frecuentarlas porque su energía era hermosa.  Eran mujeres seguras de sí mismas, eran felices, y quería saber cómo era posible ser felíz viéndose físicamente “así”.


Descubrí 3 cosas que hoy voy a compartir contigo porque derrepente en algún momento te has hecho la misma pregunta que yo me hice muchos años atrás.

1.- Su foco estaba puesto en servir a los demás.  Una es una maestra de sahaya yoga. A la cual tuve oportunidad de conocer en el tránsito de una ruptura de pareja.  Me abrió las puertas de su casa y compartió su tiempo conmigo para, desde sus conocimientos, ayudarme a sentirme mejor.  Las primeras charlas mi mente se distraía entre el discurso poderoso que me daba y ver cómo se vestía, cómo era su arreglo personal. (Muy diferente al mío).  En aquella época yo no había estudiado Asesoría de Imagen. No conocía de estilos, para mí el único válido era el mío, así que verla con ropa holgada, de colores, me hacía imaginarla como una mujer hippie, que para ese momento en mi mundo, no podría ser una mujer de éxito.  No pasó mucho tiempo para que conociera a su esposo.  Fue mágico.  Ver como se veían a los ojos y dedicaban su vida entera a ayudar y a servir a quien lo necesitara.  Luego conocí a sus hijos y descubrí una familia tan hermosa que empecé a ver la belleza de otra manera. Ese es un ejemplo claro de una experiencia que ha marcado mi vida, y así como esa tengo muchas más, pero me extendería mucho y quiero que te lleves lo más importante el día de hoy.

2.- Lo que te incomoda del otro no es más que la proyección de tí.  Descubrí que al pensar: ¿Cómo pueden ser felices con sobrepeso? lo único que hacía era proyectar mi propia inseguridad.  Y aquí es que quiero detenerme y contarte el porqué de mi afirmación.  No puedes ver en otro lo que no exista en tí. Sí, así como lo lees.  Yo me veía muy muy delgada por fuera, pero en ellas proyectaba mi temor, mejor dicho, el horror que para mi representaba vivir en un cuerpo gordo.  Y es por eso que no podía concebir que hubieran personas felices siendo gordas.  Punto. 

3.- La mujer exitosa es la que SE seduce: Viví dañando mi cuerpo por querer encajar en un estereotipo de belleza impuesto por la sociedad.  En ese momento mis referentes de éxito eran abismalmente distintos a los que tengo hoy.  Creía que debía ser delgada para conseguir mi felicidad. Felicidad que hoy no tiene el mismo significado que años atrás.  No necesitas ser alguien más para encajar en el mundo.  Si intentas cambiar para los demás no serás feliz nunca porque siempre aparecerán nuevos estándares de belleza y no podrás vivir una vida bonita mutando a lo que convenga socialmente.  Para ser feliz debes encantarte a tí.  A tí es a quien debes conquistar.  Punto.

Quiero terminar la conversación de hoy (en mi mente estamos conversando) 🙂 enseñándote a no verte por partes.  Cuando te pares frente al espejo, recuerda que eres un todo.  No eres los brazos que no te gustan o el abdomen prominente al que insultas cada día.  Quiero que te mires completa. Desde el cabello que tienes hasta los pies, y que veas más allá del físico. Quiero que cambies tu diálogo y que le agradezcas al todo que eres, por tenerte hoy con vida y con salud.  No vuelvas a fragmentar tu cuerpo y a hablarle por partes, a menos que sean para halargarte. 

Todos tenemos una armonía perfecta, somos bellos naturalmente, el problema es que hemos caído en el error de tratar de ser bellos de otra manera, inspirándonos en la belleza del vecino.  Cuando descubras toda la belleza que tienes dentro por dar a los demás, empezarás a sentirte hermosa en el cuerpo en el que vives, y claro, ¿por qué no?, mejorar tu imagen personal es completamente válido pero no desde el odio a la imagen que tienes de tí, sino desde el amor a tí misma y por amor desear verte mucho más hermosa.

Si quieres empezar en éste bello mundo del autoconocimiento, empieza por descargar mi GUÍA práctica GRATUITA de 10 días para reconectar con tu autoestima y amor propio. La dejé al final de la botonera HOME, en ROSA AMELIA y en CONTÁCTAME, la he diseñado en base a mi experiencia y es la que aplico en mis mentorías con clientas nuevas que llegan a mi consulta. 

Con todo mi amor, ¡abrazo de luz!


Rosa Amelia


Realmente, ¿Necesito un Asesoramiento de Imagen?

Un gran porcentaje de mujeres que llegan a mi consulta, lo hacen pidiéndome un cambio de imagen.  Cuando escucho o leo esa frase, se de inmediato que atraviesa por una etapa diferente en su vida y que no me va a costar mucho trabajo ni tiempo llegar hasta allí.  Tengo un olfato para esos temas…no se si es por la intuición tan desarrollada herencia de mi abuela materna o es por el cúmulo de años que tengo acompañando a mujeres de diferentes edades y el factor común siempre es cambio de vida – cambio de imagen.

Como Asesora de Imagen especialista en desarrollo personal no puedo permitirme acceder a cambiar el mundo externo de mi clienta en 1 sesión.  Y así se los hago saber.  Desde un inicio les explico que mi forma de trabajo es muy diferente.  En 1 sesión podemos perfectamente definir tu estilo o encontrar tu paleta de colores, podemos también evaluar la forma de tu cuerpo y ver el tipo de rostro que tienes. En 1 sesión podemos hacer mucho por tu imagen. Pero de ninguna manera te expondría a un cambio de imagen radical si antes no has pasado por un proceso de aceptación y de amor hacia tí misma.

Entonces, ¿Cómo sé si necesito un Asesoramiento de Imagen?

Primero quiero que te asegures que la decisión de consultar con un Asesor de Imagen es única y exclusivamente tuya.  Sólo tú puedes decidir sobre tu cuerpo y los cambios que harás con él.

No necesitas un Asesoramiento de Imagen si:

  • Buscas agradar a otra persona cumpliendo sus expectativas antes que las tuyas.
  • Buscas resultados rápidos aunque eso represente que no sean sostenibles en el tiempo.  No uso la fórmula del hada madrina de cenicienta. Me gusta conservar la magia después de las 12.
  • Ves las sesiones como una pérdida de tiempo. Lo tuyo es 2 horas, que te digan que usar, hacer y decir en tus reuniones y punto. (Para eso puedes consultar un servicio express y ser específica con la necesidad en concreto)
  • Buscas vestir “a la moda”.  Si éste es tu caso, sólo debes invertir en 2 buenas revistas o googlear PRENDAS DE MODA 2020 y navegar por internet.

Es una excelente idea si:

  • Llevas mucho tiempo usando sólo 2 o 3 outfits de todo lo que tienes en tu armario.  Son esas piezas que lavas, secas y vuelves a usar. Te sientes cómoda en esa zona de confort conocida y eso impide que eches un vistazo a todo lo que has acumulado.
  • Haz comprado mucha ropa que no usas. No son de tu talla. Ni siquiera son de tu estilo pero el hecho de tenerlas contigo te da una falsa tranquilidad porque te engañas diciendo que algún día la usarás.
  • Abres tu guardarropa y aparte de no tener qué rayos ponerte, te paras frente a él y lo miras esperando que salga una mano mágica y te resuelva el dilema del día. Luego lo cierras y vuelves a usar uno de los 3 outfits de los que hablamos líneas arriba.  (Veo como te ries, te dije que soy intuitiva)
  • Algunas veces le atinas al color, tienes algunas prendas que te gustan, pero muchas otras no te quedan bien, te hacen ver más cansada, ojerosa o pálida.  Eso es porque estás usando colores que no pertenecen a tu colorimetría personal.
  • Llegaste a un punto en el que dejó de importarte que usar.  Sabes que eres muy buena en tu trabajo y que no te van a despedir por como luces.  Ya te cansaste de batallar cada mañana con tu imagen y optas por usar lo que te heredó tu mamá, te regaló tu prima, o que aunque luce viejo, te tapa completa y así pasas desapercibida.
  • Acabas de dar a luz. Sufriste la pérdida de un familiar y tu peso bajó o subió. Cambiaste de país, de estatus civil, o eres sobreviviente de una enfermedad.  Todas ellas son situaciones que liberan mayor cantidad de cortisol y debes comprender que eso ha generado cambios en tu cuerpo.  Es momento de tenerle paciencia y tratarte con amor, es el mejor momento para acudir a un Asesor de Imagen y dejarte acompañar en el proceso de regreso a una vida feliz.  

Las situaciones que te he descrito son sólo algunas de las muchas que considero más relevantes al momento de tomar la decisión de contratar un Asesor de Imagen.  Y contarte también que si optas porque sea yo quien te acompañe, que sepas que soy muy honesta desde el principio.  Te recomendaré qué servicio es el mejor para tí según la etapa de vida en la que te encuentras.  No trabajo sóla.  Tú y yo seremos un equipo. No trabajo sólo por dinero. Me gusta saber que contribuyo a la mágica secuencia de intercambio de dinero positivo.  

Ahora sabes que no comulgo con los cambios extremos de un día para el otro.  Para que un cambio sea sostenible en el tiempo, debemos mirar adentro y con convicción dar muchos pasos que nos lleven a resultados firmes teniendo como objetivo un guardarropa funcional a tu vida actual y a tu rutina diaria.

Te quiero sana, fuerte, equilibrada y feliz. Me encantará conocerte y servirte desde el amor en todo lo que pueda.   Y si después de leerme, aún tienes dudas, escríbeme, déjame un comentario o mándame un privado y así podremos resolver todas tus dudas.


Rosa Amelia


¿Qué es ser un Asesor de Imagen?

No hay reunión social a la que asista, en la que por lo menos de 2 a 3 personas que no conozca, me pregunten luego de habernos presentado: ¿Qué es un Asesor de Imagen?.  En el mejor de los casos, no ignoran por completo el tema, sino que se aventuran a decirme: “Oh, que interesante, a mi siempre me ha gustado la moda”.  

Debo confesarte que al principio renegaba.  Había mucha desinformación del tema y creo que aún la hay.  Es por eso que a nosotras, las Asesoras de Imagen, es a quienes nos toca explicarles al mayor número de interesados posibles que si bien es cierto, estamos al tanto de las tendencias, la moda y el color que cada año lanza Pantone, no es sólo eso lo que conoce un Asesor de Imagen. 

Vamos por el principio. La página oficial de AICI (Association of Image Consultants), nos dice lo siguiente: 

“Un Asesor de Imagen es un profesional que brinda servicios para individuos y corporaciones a través de coaching, presentaciones, seminarios y talleres. Los Asesores de Imagen ofrecen asistencia en la mejora de la imagen (apariencia, análisis del cuerpo y color, desarrollo de vestuario y administración), comunicaciones sólidas y efectivas, etiqueta comercial y social, cortesía, marca y más, todo a través del entrenamiento y la capacitación.”

Con ese concepto como base, te puedo decir bajo mi experiencia, que un Asesor de Imagen es eso y mucho más.  

Éste año cumplí 6 años desde que me gradué como Asesora de Imagen y Personal Shopper Internacional, pero 10 desde que atiendo a diferentes clientas asesorándolas en la construcción de sus guardarropas y 22 años desde que atendí por primera vez a una clienta en una boutique de mi ciudad. Tenía 17 años cuando me animé a no dejar pasar mis vacaciones universitarias sin hacer algo más productivo y emocionante con mi tiempo libre.   Vaya que a la fecha “ha corrido mucha agua bajo el puente”.

Durante todos éstos años nunca he dejado de estudiar, me he ido formando en diversas materias y he atendido a infinidad de mujeres en mi departamento, ya que esa fue la manera que encontré de poder hacer lo que me encanta mientras compartía las 3 comidas principales con mi hijo y supervisaba sus tareas escolares.  Hoy es un muchachote, y ya no me necesita 24 horas con él, pero sigo eligiendo atender de forma muy personalizada en mi departamento a todas mis clientas.  

Un buen Asesor de Imagen no sólo sabe la teoría que le enseñan en la escuela donde elija cursar la carrera.  Nosotros trabajamos con diferentes hombres y mujeres y esa diversidad cultural y social de cada uno debe ser recibida con la mayor empatía que merecen.  

Para que cualquiera de nuestros servicios sea aprovechado en plenitud, un buen Asesor de Imagen trabaja primero la confianza que debe existir con el cliente.  Tenemos en cuenta que nos estás confiando tu más preciado tesoro.  Tu intimidad, tu imagen y la circunstancia por la que estés pasando en tu vida y por la que has llegado hasta nosotros.  La Asesoría de Imagen va más allá de enseñarte cómo vestir tu cuerpo físico de acuerdo a las herramientas que conocemos para potenciar aquellas áreas de tu cuerpo que más te gustan, te ayudamos a reconocer tus puntos más fuertes, tus habilidades y virtudes y todo aquello que te hace único y diferente de los demás.  Buscando como finalidad que te sientas fuerte y poderoso desde adentro y que tu bienestar interior se vea reflejado en tu exterior para que logres los objetivos que te hayas trazado a nivel personal y laboral al momento de nuestras asesorías.  Y hago énfasis en “al momento de nuestras asesorías” ya que la vida no es estática y los objetivos que tienes a los 20 años no serán los mismos que a los 30, ni a los 40 y en adelante.  Evolucionamos con los años al igual que nuestros gustos y estilo.

Es por  todo lo mencionado, que al inicio te decía que ser un buen Asesor de Imagen va más allá de haber cursado la carrera.  Digamos que es apenas el 25% que debemos tener como trayectoria para poder ofrecer un buen servicio a nuestros clientes.

Hoy no te hablaré de los cursos y materias en las que todos los Asesores de Imagen nos debemos formar o por lo menos coquetear.  Hoy quiero hablarte de esas habilidades y cualidades que sumamos para que te lleves la mejor experiencia.

Capacidad de Servicio:

Alguna vez leí: “Si no vives para servir, no sirves para vivir”.  Es una frase que se lee dura pero lleva razón. Nuestra carrera se ejerce por vocación. Amamos transformar vidas. Que a partir de nuestros servicios veas que tu vida no vuelve a ser la misma, que veas tu mundo con más optimismo, fortaleza y seguridad.

Capacidad de Comunicación:

¿De qué le serviría al mejor Asesor de Imagen haber leído todos los libros del mundo si no encuentra la forma correcta de expresarse y comunicarse en el entorno que le toque desarrollarse?  Ya sea en una clase, en una exposición, con un grupo pequeño o grande de alumnos, en una asesoría personalizada o siendo el ponente en una charla, tener el don de la palabra o haberse cultivado en ella es sumamente importante. Ojo, no basta con saber escribir. Tenemos buen dominio del lenguaje, tono de voz y el correcto manejo del lenguaje corporal (no verbal).

Capacidad de resolución de problemas:

No hay nada que no podamos mejorar y ese es nuestro mantra.  Muchas veces los clientes llegan sumergidos en crisis emocionales por aspectos de su físico que a nuestros ojos son perfectamente mejorables. Debes saber que para eso nos hemos formado.  Si en nuestras manos no está la solución, creeme que juntos la vamos a encontrar.  

Somos empáticos:

No llegamos a  tu casa y botamos todo lo que creemos que no sirve.  ¡En lo absoluto!, eso descartalo por favor. Somos respetuosos de tus gustos, y sobre eso trabajamos. Tus recuerdos se quedan contigo pero si pondremos manos a la obra en ayudarte a que vivas el presente y sueltes apegos que ya no te representan en la actualidad. Tú tienes la última palabra SIEMPRE.

Actitud Positiva:

En nosotros siempre encontrarás palabras de aliento.  Todo se puede mejorar. Todo lo vamos a alcanzar. Tus metas son las nuestras. No queremos atenderte y perderte el rastro. Por lo general un asesorado se convierte en parte de nuestra historia.  Siempre estaremos felices de saber de tus logros.

Eficacia:

Somos muy claros desde el inicio.  No queremos venderte aire ni falsas promesas.  Sabemos desde la primera sesión que terreno pisamos y armamos una hoja de ruta a seguir de acuerdo a tus necesidades.  Llevamos una bitácora, respetamos tus tiempos y respetamos el nuestro.

Responsabilidad:

Honramos nuestros compromisos, nuestras citas, nuestros eventos.  Cuidamos nuestra imagen desde muchas aristas. Ser responsables es la madre de ella.  No recomedamos productos sin haberlos probado y aprobado antes. Muchas veces trabajamos de la mano con especialistas de rubros afines a nuestra profesión para poder darle al cliente, ya sea particular o alguna empresa, el mejor kit integral.  

Confidencialidad y Discreción:

No revelamos tu nombre ni mucho menos el servicio que tomaste con nosotros. Pero por lo general son los clientes los que al quedar tan felices con nuestro trabajo, se convierten en nuestra mejor red de marketing y publicidad.  Amamos cuando nos envían correos o mensajes diciendo lo bien que se sienten luego de nuestras asesorías.

Tenemos experiencia de vida:

La mayoría hemos viajado a diferentes países fuera de nuestra ciudad natal.  Nuestro espíritu es aventurero y no sabe quedarse quieto. Esa es una de las razones por las que escogimos ésta profesión.  Viajar nos abre la visión a otras culturas y nos maximiza la razón. Nos convierte en personas más sencibles y empáticas. Comprendemos que nada es malo o bueno.  Sólo hemos crecido en diferentes culturas. Leemos mucho, nos formamos constantemente ya que de no ser así, no podríamos estar al tanto de lo que ofrece el mundo para poder mostrarselos a ustedes.

Desarrollo Personal:

Ya sea por formaciones con profesionales o por cuenta propia, ésta es una arista que se lleva implícita.  Los buenos Asesores de Imagen estamos en ésta búsqueda constante. En caminar hacia un mejor yo y un mejor estado de conciencia. Si no nos hemos ayudado a nosotros primero, no podríamos ayudar a nuestros clientes.

Finalmente, luego de ésta corta explicación, me parece que ya estás lista para decir que ya sabes lo que hace un buen Asesor de Imagen, y si todavía tienes dudas, sigue por aquí que me encantará que sigamos aprendiendo juntas.

Con amor, Rosa Amelia.


Rosa Amelia


¿Cómo puede ayudarte un Asesor de Imagen?

¿Cómo puede ayudarte un Asesor de Imagen?

Atrás quedaron los años en los que consultar a un Asesor de Imagen era un lujo exclusivo de artistas, políticos y futbolistas.  Cada día se van sumando más mujeres y ciudadanos de a pie porque encuentran en un buen asesoramiento de imagen las herramientas necesarias para maximizar su tiempo cada día, ahorrar a mediano y largo plazo y sobresalir en el rubro en que se desempeñen.

No sé qué referencias tengas acerca de cómo trabaja un experto en Imagen Personal, lo que sí te puedo decir, es que, el común denominador de mujeres que llegan a mi consulta ya sea por recomendación o por mis redes sociales, siempre me dicen: “Me gusta como llevas el tema de la Imagen.  Me siento muy cómoda contigo”.

Esa frase siempre me deja pensando, ¿será que mi profesión tiene el estigma de frívola y superficial?. Seguro muchos recuerdan ese programa extranjero donde 2 personas conducían un espacio televisivo cuyo nombre, si mal no recuerdo, era: “No te lo pongas”, desde donde hacían que el participante del día tirara a la basura todo lo que ellos creían feo, anticuado, ridículo, viejo, etc., sin importarles un ápice la opinión del asesorado en cuestión.  No lo acompañaban en el tránsito, no empatizaban con él y para terminar la faena, los llevaban a cortar y decolorar el cabello, ¡porque las rubias caen mejor!.

Si creciste viendo ese programa o esa es la idea que tienes de un asesoramiento de imagen, te pido desde lo más profundo de mi corazón que sigas leyendo y que me des la oportunidad en los minutos que nos quedan de darme el beneficio de la duda.

¿Qué hará por tí un buen Asesor de Imagen?

Se interesará en saber a profundidad qué es lo que necesitas: te hará sentir en confianza para que seas tú misma la que le cuente los reales motivos de tu visita.  Ésta fase es muy importante porque a raíz de esa plática se establecerán los objetivos.

Diseñará una hoja de ruta que tú aprobarás: nada es impuesto. Juntas diseñarán la estrategia a seguir durante todas las sesiones, teniendo en cuenta que es lo que quieres cambiar y mejorar.

Propondrá en base a su experiencia: proponer no significa obligar.  Un buen asesor de imagen es respetuoso de tus gustos, tu forma de ver la vida y tu cultura.  Puede proponer pero nunca imponer. La última palabra siempre la tendrás tú. Eso sí, déjate sugerir y observa el cambio.  Me ha tocado vestir muchas mujeres que no creen que determinado molde de prenda o material de tela les quedaría bien y se han llevado gratas sorpresas.

Te ayudará a ahorrar: Una vez que conozcas los colores que mejor te lucen, los cortes de prendas que hacen resaltar tus curvas, y te enseñe a comprar según tu estilo, dejarás de comprar prendas que se ven bonitas en un maniquí pero que llevadas a la realidad, lo único que hará es ocupar espacio inerte en tu guardarropa.

Te enseñará a darle muchas vidas a las prendas que ya tienes: Lejos de lo que se cree, un buen asesor de imagen no impulsa en primer lugar una vuelta por las tiendas.  Lo más importante es que aprendas a sacarle el mayor provecho a las que ya tienes y sobre ellas hacer una lista de lo que puedes ir adquiriendo para potenciar tu guardarropa actual.

Te enseñará a cuidarte de adentro hacia afuera:  No creemos en cambios de 1 día. Los cambios son progresivos. Para que sean duraderos en el tiempo debes interiorizarlos. Te invitará a trabajar por sesiones y a tu ritmo.  Cada paso van a la segura. Y se busca que todo lo aprendido sea para siempre. 

Espero haberte ayudado a conocer un poco más el trabajo que hacemos los buenos Asesores de Imagen.

Con amor, Rosa Amelia.


Rosa Amelia


Bienvenidas a nuestra casa virtual


Quiero empezar dándote las gracias por tomar unos minutos de tu tiempo y elegir abrir mi blog. Nose si lo leas el mismo día del lanzamiento o llegues aquí meses después. Sea el día que por primeras vez pases por aquí, quiero que sepas que puedes volver a él las veces que lo necesites porque siempre vas a hallar alguna respuesta, y si después de buscarla, no la encuentras, escríbeme un mensaje que con gusto y amor voy a respoderte.

Si eres nueva por aquí y no conoces parte de mi historia, te sugiero vayas a la pestaña que lleva mi nombre, así conocerás a la mujer que hay detrás de todo lo que a partir de hoy, si te gusta, vas a poder encontrar.

Dicen que nos hacemos expertos en lo que nos falta, que un gran médico se hizo luego de la pérdida de un familiar. Un psicólogo a raíz de un proceso emocional muy doloroso, un chef de alta cocina porque de niño nadie le hizo un gran pastel casero. Y saben, llevan razón.

Cuando decidí formarme como Asesora de Imagen y Personal Shopper, lo hice con experiencia previa en la atención de muchas mujeres. Quería poderlas servir con mayores conocimientos y no de forma empírica como lo venía haciendo. Mi formación académica me dió las bases y fundamentos teóricos que necesitaba para hallarle sentido y razón a lo que mis ojos ya venían recomendando todo el tiempo atrás.

El factor común que he encontrado en mis asesoradas nunca es el que me cuentan cuando llegan a mi. Generalmente lo hacen porque creen que lo que buscan es un cambio externo, quieren sobresalir en un evento, una presentación, un viaje. A medida que vamos desarrollando las primeras horas, llegamos a la conclusión de que siempre hay algo detrás de esa decisión de cambio de imagen.

Desde mi propia experiencia quiero compartir contigo que para que luzcas hermosa por fuera, primero debes sanar por dentro. Cuando ames cada parte de tu cuerpo sin importar los juicios externos, cuando sientas tanto amor por tí que el ruido de afuera no te alcance es cuando estarás lista para poder trabajar tu imagen exterior.

Quiero que vuelvas a casa y luego de sacarte el maquillaje, hacerte una cola y ponerte el pijama, te sigas sintiendo tan reina y poderosa como te sentías con la imagen que veías al espejo antes de despojarte de todo lo que traías puesto. Mi misión es acompañarte desde el inicio para que mires adentro, despiertes y brilles.

Con Amor, Rosa Amelia