Rosa Amelia


El poder de la mente en tu transformación de imagen

Tu mente influencia el 100% cada aspecto de tu vida, incluyendo tu imagen personal – Mira adentro, despierta y brilla.

Este es el artículo más leído de la historia de mi Blog.

¿Cómo lo sé?

Porque ya lo visualicé, lo decreté y si está en mi mente, es porque ya está hecho.

A las pruebas pasadas me remito…y te adelanto, ve por una taza de café para que te acompañe en este viaje, hoy te cuento como mi mente me hizo pasar de la talla XS a la talla XL sin darme cuenta….

Pero primero quiero darte un poco de contexto general para que lleves todas estas herramientas a la práctica y te ayude a darte cuenta que tu mente es la única responsable de la imagen que tienes el día de hoy.

¿Empezamos?

Tu mente es una herramienta poderosa que influye en todos los aspectos de tu vida, incluida tu transformación de imagen. 

¿Recuerdas cuando éramos niñas y nos contaron la historia de Aladino y la lámpara mágica?

Si no conoces ese cuento, vámonos a algo más actual, las varitas mágicas de la saga de Harry Potter, jajaja…

Trae a tu mente al genio que sale de la lámpara y te cumple 3 deseos, o quédate con la varita mágica de Harry…

¿Qué pasa si te digo que tú también tienes ese poder de manifestación?

Tú, yo, ¡TODOS!

A menudo subestimamos la conexión entre nuestra mente y nuestra apariencia física, pero la verdad es que tu mentalidad desempeña un papel crucial en el éxito de cualquier cambio de imagen. 

En este artículo, te contaré cómo tu mente puede ser tu aliada en tu viaje de transformación de imagen y cómo puedes aprovechar su poder para lograr resultados significativos.

La Mentalidad y la Imagen Personal

La mentalidad es el lente a través del cual vemos el mundo y a nosotros mismos. 

Cuando se trata de transformación de imagen, tu mentalidad puede afectar cómo te percibes y cómo te relacionas con tu apariencia.

No importa mucho la “realidad”, ¿sabes por qué?

Porque lo que tú crees de tí, lo que te dices constantemente mirándote al espejo es finalmente lo que obtendrás en esta 3D.

 Aquí te explico algunas formas en que la mentalidad puede influir en tu imagen personal:

1. Creencias Limitantes vs. Creencias Empoderadoras

Las creencias que tienes sobre ti mismo y tu capacidad para cambiar son fundamentales.

Si te aferras a creencias limitantes como «no puedo lucir bien» o «no merezco una imagen mejor», tu transformación de imagen se verá obstaculizada.

En cambio, adoptar creencias empoderadoras como «soy capaz de mejorar mi apariencia» o «merezco sentirme seguro y atractivo» puede abrir puertas a una transformación exitosa.

Debes decidir en cuál de los 2 pensamientos te será más favorable habitar.

2. Autoestima y Confianza en Uno Mismo

La autoestima y la confianza en uno mismo son componentes clave de la imagen personal.  Como tú te ves te verán los demás.

La energía que se desprende de tí es percibida por las personas que se cruzan en tu camino.

Aquí la respuesta a las veces que te has preguntado:

¿Por qué “María” siempre obtiene lo que quiere, tiene la pareja más noble, guapo, la trata como reina, el mejor trabajo, si en verdad “no es tan bonita”?

Tal vez físicamente “María” no es tan bonita, pero te aseguro que es 100% atractiva.

Una persona con autoestima elevada y confianza en sí misma no necesita haber sido bendecida con la belleza de cuna de Angelina Jolie, tan sólo basta que se crea hermosa y merecedora de todo para que su imagen refleje y atraiga lo que desea.

Tu mente juega un papel crucial en la construcción de estos aspectos. 

Ayúdate hablándote bien cada día. 

Una mentalidad positiva puede impulsar tu autoestima y confianza, lo que se reflejará en cómo te sientes con tu apariencia, cómo te presentas al mundo y cómo vas a ser percibida.

3. Visualización y Enfoque

La visualización es una técnica poderosa que implica imaginar tu imagen ideal y tus metas de transformación. 

Para esto necesitas tener CLARIDAD sobre qué es lo que quieres y por qué lo quieres, en el artículo pasado te hablé de esto en el paso número 1.

Puedes leerlo a detalle aquí.

Al enfocarte en una imagen positiva de ti mismo y en tus objetivos, puedes motivarte y mantener la determinación para trabajar hacia ellos. 

Visualizar el resultado deseado puede ayudarte a mantener la coherencia en tus esfuerzos.

Pero recuerda, siempre visualizando que mejorarás desde el amor hacia tu cuerpo, no desde el odio o la no aceptación de alguna parte de él.

Mírate como un todo, no te veas por partes.

No eres tus brazos gordos o tu cintura cuadrada.

Eres hermosa, sólo debes cambiar el lado del prisma con el que te estás mirando.

4. Automotivación y Persistencia

La mentalidad también afecta tu nivel de automotivación y persistencia. 

Si tienes una mentalidad positiva y estás comprometida con tu transformación, serás más propensa a superar los obstáculos y continuar trabajando hacia tus metas, incluso cuando enfrentes desafíos.

Sabemos que la motivación es limitada, es por eso que para lograrla debes comprometerte con tus procesos.

Es como hacer deporte.

No todos los días queremos hacerlo, no todos los días nos sentimos Rocky Balboa, pero sabemos que de no hacer ejercicio nuestro cuerpo no funcionará de la mejor manera, y decidimos ponernos las zapatillas y mínimamente salir a caminar cada día.

(Espero que lo estés haciendo) jajajajaja

Aquí te dejo unas fotos para dar fe de lo que te dije al inicio del artículo:

Pasé de pesar 58 kilos y usar la talla XS a…..

…pesar 96.400 y usar la talla XL

¿Cómo fue posible ese suceso? jajaja

PORQUE LO QUE LA MENTE CREE, CREA.

Me miraba al espejo y me sentía gorda, mi diálogo personal frecuente era:

  • Que gordos mis brazos
  • No tengo cintura
  • Tengo celulitis en el trasero

¿Qué hizo mi cuerpo cuando escuchó el bombardeo diario de esos mensajes?

Pues me dió la razón y se puso en marcha para darme lo que tanto le dijo mi mente a mi cuerpo.

Por aquel entonces no sabía absolutamente nada de mentalidad ni manifestación…y fue así como después de estudiar la influencia de nuestros pensamientos en nuestra realidad es que me comprometí con mi transformación de imagen personal desde el amor por mi cuerpo y la consigna de una vida equilibrada, en balance y sobretodo con salud.

Por lo que hoy por hoy estoy usando dependiendo de la marca, la talla M y L con un peso de 78 kilos, mi objetivo no es llegar nuevamente a la talla XS, ya no pienso en tallas, pienso en cómo me quiero sentir y en consecuencia pongo a mi mente a trabajar para que cumpla mis deseos.

Sin prisas pero sin pausas, sabiendo que mi alimento es mi medicina y viceversa y que lo que consumo nutre mi cuerpo y se refleja en mi imagen.

Aquí te dejo una fotografía de cómo me veo al día de hoy 🙂

(Fotografía del día sábado 30 de septiembre 2023 – sin filtros ni foto profesional – a punto de cenar 😌

¿Y ahora?, ya conocemos los beneficios, ¿cómo te ayudo a que los pongas en práctica?

¿Cómo Potenciar el Poder de tu mente en tu transformación de Imagen?

Ahora que comprendes la influencia de la mente en tu transformación de imagen, aquí hay algunos consejos para aprovechar su poder:

1.- Practica la Autoaceptación: Comienza por aceptarte y amarte tal como eres en este momento. La autoaceptación es la base de cualquier cambio positivo. Podrás transformar lo que deseas de tí, sólo desde el respeto y amor a tu cuerpo.

2.- Cambia tus Creencias Limitantes: Identifica y reemplaza las creencias limitantes con pensamientos más empoderadores. Trabaja en desafiar y cuestionar pensamientos negativos sobre tu apariencia.

Utiliza la frase poderosa: «YO SOY», y agrega a continuación una palabra de éxito, una palabra que te haga sentir bella, plena y feliz.

Ejemplo: «Yo soy capaz, hermosa y decidida»

Realizar afirmaciones positivas para aumentar la confianza en uno mismo repitiendo frases como «Soy capaz de cambiar» y «Merezco sentirme bien con mi apariencia» ayudarán a tus propósitos.

3.- Visualiza tu Éxito: Dedica tiempo a visualizar el resultado deseado de tu transformación. Imagina cómo te sentirás y cómo te verás cuando alcances tus metas.

Recuerda todo lo que hemos visto a lo largo del artículo, lo que creas de tí, CREARÁS.

4.- Mantén un Diario de Progreso: Lleva un diario en el que registres tus pensamientos, emociones y logros durante tu transformación. Esto te ayudará a mantener el enfoque y ver tu progreso a lo largo del tiempo.

5.- Busca Apoyo: Habla con amigos, familiares, un terapeuta o psicólogo si sientes que lo necesitas.

Busca primero trabajar tu mentalidad para que esta no obstaculice tu transformación de imagen personal.

Primero nos ocupamos de adentro para brillar por fuera.

Para finalizar, por haber llegado hasta el final de este extenso artículo, quiero hacerte llegar un test personal para que sepas si estás lista para un cambio de imagen. Para poder realizarlo sólo tienes que entrar aquí y llenar tus datos.

Es gratuito y los resultados llegarán de forma automática a tu email.

¡No esperes más!, entra aquí y descubre cómo llevas hoy tu imagen personal.

Y si deseas que sea yo quien te acompañe en este camino de autonocimiento para que logres conocer lo mejor de ti a través de herramientas prácticas de imagen y desarrollo personal para que se vean reflejadas en tu exterior, contáctame aquí.

En resumen, el poder de la mente es un recurso valioso en tu viaje de transformación de imagen.

Cultivar una mentalidad positiva y empoderadora puede marcar la diferencia en tu capacidad para lograr una imagen personal que te haga sentir seguro y auténtico. Recuerda que, junto con tus esfuerzos físicos, tu mente puede ser una aliada poderosa en tu búsqueda de transformación personal.

Te espero en el Test para iniciar tu viaje de transformación.

Con amor,

Rosa Amelia ❤️


Rosa Amelia


7 Pasos para una transformación de imagen exitosa

La oruga no sabía que siendo crisálida por 14 días, llegaría a convertirse en mariposa, ¡No adelantes tus procesos! – Mira adentro, despierta y brilla.

La transformación de imagen es un proceso emocionante basado en el descubrimiento de tus gustos, objetivos y metas.  Todo esto con la finalidad de que le muestres al mundo tu forma única de brillar.

Ya sea que estés buscando un cambio sutil o una transformación completa, estos 7 pasos te guiarán hacia una imagen personal real y duradera en el tiempo.

¿Por dónde empiezo?

Aquí te dejo 7 Pasos para una transformación de imagen exitosa:

Paso 1: Reflexiona sobre tus Metas y Motivaciones:

  • ¿Por qué deseo un cambio de imagen?
  • ¿Para qué busco un cambio de imagen?
  • ¿Qué quiero conseguir con un cambio de imagen?
  • ¿Cómo me quiero sentir al terminar esta transformación?

Antes de embarcarte en tu transformación de imagen, tómate un tiempo para reflexionar sobre por qué deseas hacerlo. ¿Cuáles son tus metas? ¿Qué te motiva? 

Ya sea mejorar tu autoestima, destacar en tu carrera o simplemente sentirte más segura, tener claridad sobre tus objetivos es esencial para el buen desarrollo del proceso.

Paso 2: Identifica tu Estilo Personal:

Esta es una de las etapas que más disfruto al momento de acompañar a una asesorada en su proceso de transformación de cambio de imagen.

Identificar tu estilo va más allá de realizarte un test de 30 minutos con preguntas y respuestas que podrían o no ser del todo reales.

Es por eso que he desarrollado mi propio método para “Encontrar tu Estilo” (aquí puedes ver el detalle).

Necesitas partir por conocer el por qué de tus elecciones pasadas en cuanto a tu forma de vestir, además, ver en la etapa que te encuentras hoy para finalmente dirigirnos a crear tu estilo aspiracional.

Cada persona tiene un estilo único que refleja su personalidad y preferencias.

Dedica tiempo a explorar y definir tu estilo personal. 

Pregúntate:

  • ¿Por qué estilo te sientes atraída?
  • ¿Eres más clásica o vanguardista?
  • ¿Te gustan los colores sobrios o vibrantes?

Esta exploración te ayudará a tomar decisiones en cuanto a tendencias, moda y estilo reales y coherentes con la mujer que eres hoy.

Paso 3: Depura tu Guardarropa:

Parece una labor titánica a la que nadie quiere sacar cita jajajaja.

Si supieras que una vez que visualices tu guardarropa sólo con lo que sea:

  • Acorde a tu talla actual.
  • Los colores que armonizan con tu colorimetría personal.
  • Los cortes de prendas que entallan perfectamente tu tipo de cuerpo
  • Las prendas que pertenecen a tu estilo predominante y secundarios actuales.

¡Empezarías ya mismo!

Una verdadera transformación de imagen no permite un guardarropa que en lugar de ayudarte a conseguir tus metas actuales, te de dolor de cabeza cada que abras sus puertas.

Comienza con una revisión de tu guardarropa actual. 

Luego de realizar lo dicho en el punto 1 y 2, evalúa cada prenda y accesorio y mantén sólo lo que se ajuste a tu nuevo estilo y metas. 

Considera donar o vender lo que ya no necesitas.

Paso 4: Busca Inspiración y Asesoramiento:

No quieras hacerlo todo sóla.  Este tránsito lo disfrutarás mucho más con la guía de un especialista que te ayudará a entender tus necesidades ya que tiene la experiencia de haber acompañado decenas de mujeres antes que a tí.

A donde vean tus ojos debes encontrar magia.  La inspiración está en todas partes, desde revistas de moda hasta redes sociales y blogs de estilo. 

Investiga y encuentra inspiración que se alinee con tu visión de transformación. 

Además, considera buscar el asesoramiento de un profesional de la imagen o un estilista para obtener orientación experta. Si deseas que sea yo quien te acompañe, envíame un email aquí.

Paso 5: Cuida tu Cuerpo y Salud:

Estamos claras en que tu imagen externa es el resultado de tu interior, ¿Verdad?.

Si eres lectora frecuente de mi Blog y/o me sigues por redes sociales, sabrás que mi filosofía de marca va más allá de indicarte lo que debes comprar o usar.

La imagen personal no se trata solo de ropa; también incluye la salud y el bienestar. 

Invierte en una rutina de cuidado personal que incluya ejercicio regular, una dieta equilibrada según tus requerimientos y cuidado de la piel y el cabello. 

Para brillar, debes cuídate desde adentro hacia afuera.

Paso 6: Mejora tu Comunicación y Actitud:

Necesitas saber que tu actitud definirá en un gran porcentaje cómo te sientes y ese “¿cómo te sientes?” influenciará en tu imagen personal.

La forma en que te comunicas y tu actitud son componentes clave de tu imagen personal. Trabaja en tu comunicación verbal y no verbal, como el lenguaje corporal, la voz y el contacto visual. 

Mantén una actitud positiva y segura en todas las situaciones.

Esa frase de: “sonreír es gratis”, ¡hazlo!.  No sólo porque alegrarás el día de quien la reciba, sino porque al sonreír le estás diciendo a tu cerebro que estás bien, que eres feliz y tus células trabajarán para que así sea.

Paso 7: Mantén la Coherencia y la Persistencia

Una transformación de imagen implica autoconocimiento.

Y el autoconocimiento lleva tiempo y dedicación. 

Mantén la coherencia en tu nuevo estilo y hábitos de cuidado personal. 

No te desanimes por los contratiempos; en su lugar, utiliza cada experiencia como una oportunidad de aprendizaje.

El conocimiento es un viaje de ida, cuando le encuentras la magia no querrás bajarte del caballo.  Siempre estarás aprendiendo de ti.  Eres tu más importante proyecto.

¿Cuáles son los beneficios de una transformación de imagen exitosa?

  • Confianza Mejorada: Sentirte bien contigo mismo y tu apariencia aumenta la confianza en todas las áreas de la vida.
  • Impacto Positivo: La transformación de imagen influye en cómo los demás te perciben y te tratan.
  • Oportunidades Laborales: Una imagen personal profesional puede abrir puertas en tu carrera.
  • Mejora en las Relaciones: Una imagen real puede mejorar tus relaciones personales al transmitir sinceridad y coherencia.
  • Bienestar General: Sentirte tú misma pero en tu mejor versión cada día y cómoda en tu piel contribuye al bienestar emocional y mental.

Recuerda que una transformación de imagen exitosa no se trata de cambiar quién eres, sino sintonizar con la mejor versión de ti mismo para luego enseñarla al mundo. 

Siguiendo estos pasos, estarás en el camino hacia una imagen personal real, segura y satisfactoria. 

Comienza tu viaje de transformación hoy, y recuerda, sólo embellecemos lo que amamos.

Con amor, 

Rosa Amelia.


Rosa Amelia


«Tu imagen personal: Un reflejo de quien eres»

“La primera impresión es la que cuenta” – Mira adentro, despierta y brilla.

Soy la primera a la que le parece injusto que nuestro subconsciente juzgue de manera inmediata cómo es una persona. ¿Cuáles son sus hábitos y costumbres?, así como su estilo de vida, estatus socio cultural y económico con tan sólo observar 3 segundos la imagen de esta.

Al mismo tiempo soy completamente consciente de que esta práctica involuntaria tiene un sustento bastante lógico que muchos no saben, pero que el día de hoy a lo largo de este artículo te voy a contar, para que a partir de su lectura te quedes con lo que te aporte mayor valor e incorpores en tus rutinas diarias.

Nuestro inconsciente está siempre activo, juzgamos rápidamente las cosas porque evolutivamente nuestro cerebro como mecanismo de defensa para la supervivencia de la especie utiliza el juicio prematuro.

¿Esta bien?, ¿Está mal?…

Tú, al igual que yo, puedes pensar que es injusto, pero lo cierto es que, justo o no, es 100% REAL.

Nuestra imagen personal es un aspecto fundamental de nuestra vida que solemos subestimar, y aunque no deberíamos juzgar a las personas por su apariencia, la realidad es que nuestra imagen personal creará la percepción que los demás tendrán de nosotros y no sólo eso, sino que además jugará un rol muy importante en cómo nos sentimos con nosotras mismas. 

Hoy quiero contarte sobre la imagen personal, sus componentes, la importancia de alinearla con nuestra personalidad y los beneficios que conlleva cuando logramos una imagen personal auténtica y positiva.

¿Lista para leernos?, trae café porque me siento inspirada 🙂

¿Qué es la Imagen Personal?

Tu imagen personal no es sólo la ropa que eliges cada día al vestirte.  

Suena muy obvio, pero no lo es.  Te lo cuento porque a lo largo de mi trayectoria como Asesora de Imagen internacional he atendido a diferentes mujeres que llegan a mi, pensando que lo que necesitan es sólo una renovación de guardarropa.

La imagen personal es mucho más que simplemente cómo nos vestimos. 

Incluye todos los elementos que conforman nuestra apariencia, comunicación y comportamiento. Estos son:

  • Estilo Personal: La elección de la ropa y los accesorios que utilizamos es una representación externa de nuestros pensamientos, autoconocimiento y autovaloración.
  • Higiene y Cuidado Personal: El cuidado de la piel, el cabello y la higiene general, así como el estado de nuestras prendas.
  • Comunicación No Verbal: Nuestro lenguaje corporal, tono de voz y contacto visual, así como la manera en que ocupamos espacio al estar de pie y la postura.
  • Comportamiento y Actitud: Cómo nos comportamos en diferentes situaciones y nuestra actitud hacia los demás.
  • Autenticidad y Coherencia: La coherencia entre nuestra apariencia externa y nuestra personalidad interna.  

¿Por qué es importante trabajar en tu Imagen Personal?

La imagen personal es importante por varias razones, entre las cuales te destaco:

  • Primera impresión: Como mencioné anteriormente, la primera impresión que causamos puede ser duradera. La frase internacionalmente conocida que dice: 

“Nunca tendrás otra oportunidad para causar una primera buena impresión”, suena trillada, pero es real.

Una imagen personal cuidadosamente cultivada y sostenida puede abrir puertas y crear oportunidades.

  • Confianza: Sentirse bien con nuestra imagen personal aumenta la confianza en uno mismo. Cuando nos sentimos seguros, somos más propensos a asumir desafíos y enfrentar situaciones difíciles.
  • Profesionalismo:  He visto muchos casos en los que mis clientas, antes de llegar a mi, perdieron la plaza o el ascenso por no verse acorde con lo esperado. 

 En el ámbito laboral, una imagen personal profesional puede influir en las decisiones de contratación y promoción.

  • Relaciones Interpersonales: Una imagen positiva y auténtica puede mejorar nuestras relaciones personales al transmitir una sensación de sinceridad y coherencia.

Ahora, te estarás preguntando, 

¿Cómo alineo mi imagen con mi personalidad?

Para que puedas hacer esto realidad, debes saber que un aspecto crucial de la imagen personal es que debe ser una extensión auténtica de quiénes somos. 

No se trata de seguir las tendencias o comprar lo que se ponga de moda, ni de adoptar un estilo que no resuene con nuestra personalidad. La autenticidad es clave.

Es por eso que aquí te dejo algunos puntos para que revises y te ayuden a alinear tu imagen con tu personalidad:

  • Autoconocimiento: Comienza por conocerte a ti misma. ¿Qué te gusta?, ¿Cuál es tu estilo de vida?, ¿Practicas algún hobbie?, ¿Cómo es tu trabajo?, ¿Cuáles son tus valores?

Hacerte este tipo de preguntas te ayudará a descubrir tu estilo personal y de esta manera construir una imagen coherente contigo.

  • Coherencia: Una vez que hayas respondido las preguntas del primer enunciado,  alinea tu apariencia externa con tu personalidad.
  • Comunicación: Pregúntate, ¿Qué quiero comunicar con mi imagen personal?

Tu imagen personal habla por ti.  Siempre estamos comunicándonos con el simple hecho de desplazarnos.  Tu imagen comunica mensajes sobre quién eres. Asegúrate de que esos mensajes sean coherentes con lo que deseas transmitir al mundo.

Si prestaste atención a los puntos anteriores, ahora revisa y toma nota:

¿Cuáles son los beneficios de una buena imagen personal?

Cuando trabajamos en nuestra imagen personal y la alineamos con nuestra personalidad, experimentamos una serie de beneficios:

  • Confianza Reforzada: Sentirte bien contigo misma aumenta la confianza en todas las áreas de tu vida.   ¡No me creas, experiméntalo!. 
  • Impacto Positivo: Tu imagen personal puede influir en cómo los demás te perciben (de esto conversamos al inicio del artículo) y cómo te tratan.  Pero esto siempre comienza en ti.
  • Mejora en las Relaciones: Una imagen auténtica puede atraer a personas que valoran tus cualidades genuinas.  Aquí me gustaría explayarme sobre cómo la coherencia entre tu interior y exterior te traerá a las personas correspondientes a tu energía, pero eso será contenido para artículos posteriores.
  • Oportunidades Laborales: En el ámbito laboral, una buena imagen personal puede abrir puertas y mejorar tus perspectivas profesionales.
  • Bienestar General: Sentirte tu misma y cómoda en tu piel contribuye al bienestar emocional y mental. Y eso, se nota.

Para finalizar, quisiera que te quedes con esto:

La imagen personal es un componente esencial de nuestra vida que merece atención y cuidado. Cuando trabajamos en nuestra imagen de manera real y coherente, experimentamos una mayor confianza, la cual se traduce en éxito y satisfacción en nuestras relaciones y en nuestra vida en general. 

No se trata de cambiar quiénes somos, sino de conocerte hasta el punto en que mostrarte al mundo como realmente eres desde tu imagen personal sea todo un placer.

Nos leemos el próximo lunes,

Con amor, 

Rosa Amelia.

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Rosa Amelia


5 Claves para elegir el Asesor de Imagen perfecto para ti

«Si no sabes por dónde empezar con tu imagen personal, sólo dime cómo te quieres sentir» – Mira adentro, despierta y brilla.

El único factor que está impidiendo que hoy tu imagen personal no refleje quién eres en esencia, tus valores, los conocimientos en tu área de experticia, tus gustos y talentos es que no te has tomado realmente unos minutos para preguntarte:

¿Cómo me quiero sentir cuando termine de vestirme por las mañanas y me mire al espejo?

Esta pregunta, aunque parezca simple, si te la haces en calma, sin apuro y te regalas el tiempo de escucharte, te hará subir el primer escalón para alcanzar ese resultado que crees lejano o que vienes postergando justamente porque no te otorgaste claridad.

Esto que acabas de leer, puede que te haga pensar que no tiene nada que ver con el título del artículo que te trajo hasta aquí, pero créeme, tiene absolutamente todo que ver, y a continuación te lo explico como 1era. clave para que tengas en cuenta al momento de elegir el Asesor de Imagen perfecto para ti.

1.- Define cómo te quieres sentir al finalizar tus sesiones de Asesoría de Imagen.

Este es el punto de partida.

De hecho, es una de las preguntas que siempre les hago a mis asesoradas, incluso antes de nuestra primera sesión. 

¿Por qué?

Porque si no definiste tus objetivos personales, ¿cómo pretendes alcanzar resultados?

Te voy a dar 1 ejemplo:

Si haciéndote la pregunta: ¿Cómo me quiero sentir cuando termine de vestirme por las mañanas y me mire al espejo?, la respuesta que viene a tu mente es:

  • Quiero sentirme exitosa, quiero que mi imagen personal proyecte poder, liderazgo, que mis empleados me admiren y respeten. 

            En este caso, te recomendaría un Asesor de Imagen especialista en Protocolo e    

            Imagen Ejecutiva.

Si me dices:

  • Quiero sentirme renovada, con ánimo de vivir, mi guardarropa es realmente aburrido y hasta me deprime.  Quiero ser vista, y que al vestirme no me sienta invisible.

            En este caso, te voy a sugerir un Asesor de Imagen especialista en Colorimetría.

Si me dices:

  • Quiero sentirme segura, he pasado por diferentes sucesos donde me doy cuenta que mi autoestima está en el suelo.  No me siento atractiva y ya no le encuentro el sentido a vestirme diferente cada día, visto en automático.

           En este caso, tu mejor opción será un Asesor de Imagen que además trabaje 

tu mentalidad, autoestima y amor propio.

Como te darás cuenta, cada necesidad debe ser cubierta por el Asesor de Imagen especialista en el área de necesidad del cliente.

Que sepas que al graduarnos, (dependiendo de la escuela), todos salimos de la carrera teniendo conocimientos en todas o en la mayoría de las áreas.

Ya va por cuenta de cada Asesor de Imagen, (como en cualquier profesión), que sigamos capacitándonos para tener 1 o más especialidades y así destacarse dentro de nuestro sector y ser recomendados por nuestra forma de trabajar con los clientes.

En este punto, espero que tengas claro, cuál es el Asesor de Imagen que estarías necesitando.

2.- Asegúrate que el Asesor de Imagen que contrates tenga clientes reales:

La teoría aprendida en la escuela es tan sólo la base del conocimiento del Asesor.

Dista mucho lo aprendido en libros, cursos, mentorías a lo que realmente se aprende en “la cancha”.

El ojo del Asesor de Imagen se agudiza con la cantidad de clientes que pasan por sus servicios.

Jamás será lo mismo un Asesor de Imagen graduado que se ha dedicado a dictar charlas y talleres teóricos para escuelas, empresas, etc. de forma masiva y repitiendo un guión aprendido, que el uno a uno con el cliente.

Una vez que tengas claridad sobre el punto número 1, procede a buscar el Asesor de Imagen con experiencia en el área que estés necesitando.

Lee las reseñas que les hayan dejado sus clientes en la sección de testimonios de su página web, pásate a ver sus redes sociales y mira cómo interactúa con su comunidad.

3.- Mira qué está haciendo hoy con su Marca Personal:

Como decía mi mamita, “A quien le cae el guante…que se lo chante”

Lo cual quiere decir, que si eres Asesora de Imagen y lo que escribo te hace pasar un trago amargo, no me voy a disculpar 🙂.

Como en toda profesión, el Asesor de Imagen debe seguir capacitándose para darle lo mejor a su cliente.

Te doy un ejemplo:

El próximo año Dios mediante, me haré una cirugía estética (te contaré en su momento).

¿A qué médico crees que elegiré?

  • ¿Al más económico?
  • ¿Al que me da siempre ofertas y promociones?
  • ¿Al que revisando su trayectoría leo que se graduó en el 2011 y desde allí no continúo haciendo estudios pero que me otorga facilidades de pago?
  • ¿Al que sigo por redes sociales y observo su trayectoria por meses, se actualiza constantemente, muestra casos de clientes reales y  ha sumado testimonios de pacientes felices?

Obviamente, no voy a elegir por precio un servicio que me va a cambiar la vida, elegiré la última de las opciones que te acabo de describir.

Tú me dirás, “Bueno Amelia, una cosa es tu cuerpo y otra una sesión de Asesoría de Imagen”

Te responderé, la forma cómo eliges 1 cosa me dice cómo eliges todas. ¡SAY NO MORE!

4.- Mira cuánto cuida su propia imagen:

No sé tú, pero si voy a contratar un nutricionista y me abre la puerta un doctor con sobrepeso, yo dudaría de su experticia.

Nadie puede enseñar algo que no practica.

No te digo que esperes que la imagen del Asesor de Imagen sea 24 horas con el cabello pulido y traje de corbata.

Si eres seguidora de mis stories por redes sociales, sabrás que la mayor parte del tiempo que estoy en mi departamento sóla, la paso con muy poca ropa.

Amo mi libertad y me siento muy cómoda en mi piel.

Me doy toda la licencia del mundo de andar así cuando me encuentro sólo conmigo.

Pero de la puerta de mi departamento para la calle, es otra historia.

La ropa para mí es una extensión de mi personalidad, es mi esencia llevada al exterior.

En mi soledad soy muy libre, cuando toca compartir con otros me encanta que mi ropa hable de mí sin que yo tenga que decir absolutamente nada.

En este punto te sugiero que tomes en cuenta cómo lleva el Asesor de Imagen su imagen personal, la imagen de sus redes sociales, la forma como se expresa de diferentes temas, si se muestra en fotografías reales o siempre utiliza fotos de otras personas para ofrecer sus servicios.

Todo eso habla de la imagen del Asesor y desde allí decide si resuena contigo su metodología.

5.- Hazle caso a tu intuición:

Siempre he creído que las personas que llegan a nuestras vidas son correspondientes a nuestra energía.  

Esta manera que elijo como forma de vida la extrapolo también a mis clientes.

Siento profunda felicidad cuando me dicen que llegaron a mi por alguno de mis artículos en el Blog y que sintieron que era yo ese Asesor de Imagen que estaban buscando.

No llegan por recomendación, llegan sin conocerme y lo que leen aquí las enamora.

Creo en la magia en todas sus formas y creo que si hoy estás aquí es por esa misma razón.

No sé cuál es el Asesor de Imagen que estés necesitando, pero si luego de pasarte por mi trayectoria, decidiste darle una miradita a los testimonios que me dejan las clientas en la web o en mis redes sociales, y decides que soy yo quien puede ayudarte, AQUÍ puedes ver cómo podemos trabajar juntas en tu nueva imagen personal.

Si te vienes preguntando cuál es mi especialidad, te cuento que la consigna con mi Marca Personal es que cada mujer que pase por mi vida, viva una vida más bonita, más feliz y más organizada.

Es por eso que además de especializarme en Colorimetría, he dedicado muchos años de mi vida y continúo estudiando herramientas de Desarrollo Personal y Mentalidad, así como de autoconocimiento tales como Astrología, Numerología, Feng Shui y diferentes mancias que me ayudan con cada clienta dependiendo de su necesidad.

Espero que este artículo te ayude a despejar dudas al momento de elegir al Asesor de Imagen que te acompañará en el viaje a tus objetivos.

Nos leemos el próximo viernes y si todavía no me sigues por mis redes sociales, hazlo aquí.

Un beso,

Rosa Amelia.


Rosa Amelia


¿Por qué no tengo estilo al vestir?

Contarte esa historia me habla de lo poquito que te conoces – Mira adentro, despierta y brilla.

  • Amelia, ¡No tengo estilo!

Si me dieran un brownie por cada vez que he oído esa frase, podría poner mi pastelería.

Esta mañana amanecí con la firme consigna de que no acabaría el día sin escribir este artículo para tí.

Primero, darte las gracias si participaste el fin de semana pasado en mi Master class grupal, “Trucos de Estilismo para vestir tu cuerpo”, fue una jornada donde tuve la oportunidad de develar tips puntuales según objetivos al vestir. ¡La pasamos bomba! 😀

(Me gustó tanto que es muy probable que repita el formato grupal, pero seguro con otra temática)

Ahora sí, a lo que nos reúne el día de hoy.

¿Por qué crees que no tienes estilo?

Te doy algunas pistas:

  • No te ves como las influencers a las que sigues en redes sociales.
  • No sientes que seas atractiva para el sexo opuesto.
  • Tu guardarropa no luce como en las revistas.
  • No logras ascender en tu trabajo y crees que es 100% por cómo luces.
  • Crees que nada te queda bien y si innovas, te sientes disfrazada.
  • Finalmente, no te gusta nada de lo que ves en el espejo cuando te miras.

Puedo seguir con la lista, pero para efectos del artículo, estoy segura que en alguno te reconociste.

Hoy te voy a hacer ver que ninguna de estas razones son válidas para que pienses que no tienes estilo.

1.- No te ves como las influencers a las que sigues en redes sociales:

Pues, ¡Qué bien!.

¿Te imaginas que todos nos pareciéramos a todos?

Que mundo tan terrible sería si saliéramos de nuestra casa y nos topáramos en cada esquina con alguien igual a nosotras, o igual a tu ex…JAJAJA, con este último ejemplo, seguro que te lo dejé en claro.

Eres única y aunque mi mensaje suene repetido, me toca volverlo a escribir para que no se te olvide.

Tu belleza está justamente en tu singularidad. 

Sucede que en tu intento por parecerte a alguien más estás distrayendo la energía que deberías estar usando y aprovechando en conocerte a tí.

Como bien sabes, mi metodología como Asesora de Imagen va en acompañarte en tu  proceso de redescubrimiento personal, de esa manera podrás potenciar tus características físicas pero no desde un lugar de rechazo a tu cuerpo, sino siendo consciente de que existen miles de trucos de estilismo que puedes usar a tu favor para verte según tus objetivos personales o profesionales pero que tu real valor está en quién tu eres y puedes aportar al mundo.

Aquí la sugerencia es conócete, descubre tus características personales más importantes:

1.1 Aprende a vestir tu cuerpo según su forma y tus objetivos.

  • Sí, según tus objetivos, 2 cuerpos de la misma morfología no necesariamente quieren destacar o neutralizar las mismas zonas.

1.2 Conoce tus colores estrella.

  • Aquellos que potencian tu color de ojos, piel y cabello. Los que te quedan mejor a tí no son los mismos de todos.

1.3  Encuentra tu estilo.

  • Debes conocer cuál es tu estado actual en cuanto a imagen personal, para que desde allí puedas partir en base a objetivos futuros de mediano y largo plazo.

La buena noticia es que este trabajo no sólo te hará conocer aspectos de tí que no conoces, sino que fortalecerá tu autoestima y tu autovaloración.

Si quieres acompañamiento en este punto, puedo ser tu guía, échale un vistazo a mi Servicio de Imagen Premium, aquí.

2.- No te sientes atractiva para el sexo opuesto:

Lamento decirte que nada tiene que ver tu estilo con lo que mencionas.

La atracción física no se da sólamente por cómo luces con la ropa que traes puesta, ni

con tu peso, ni con el color de tu piel.

Son varios los factores que hacen que una persona sea atractiva para los demás.

Podría enumerar varias razones en orden de prioridad y más o menos iría así:

2.1 La seguridad que tienes en tí misma es el mayor atractivo (no sólo para el sexo opuesto)

2.2 La conducta amable para con los demás es un gran afrodisiaco.

2.3 Tu lenguaje corporal, cómo sonríes, cómo caminas, cómo te conduces cuando hablas con los demás.

2.4. ¿Tienes tema de conversación?, te digo una cosa, cuando lees, se nota, cuando no lees, ¡se nota más!.  Ten un hobby, una pasión y hazla tu aliada para que te represente a donde vayas.

2.5. ¿Qué tanto cuidas tu higiene personal?

Parece obvio, pero lamentablemente, no lo es.

  • Ser atractiva para el sexo opuesto empieza en tí.  Primero debes sentirte atractiva tú, debes conquistarte a tí misma para que desde esa seguridad y amor infinito, tu vibración se eleve y sientas como sí eres atractiva para los demás.

En este punto, me encantará acompañarte.

Gracias a la cantidad de mujeres que me escribían al inicio de la creación de mi Marca Personal pidiendo un consejo sobre cómo poder sentirse más seguras para una u otra cosa, es que nació mi Acompañamiento One to One, del cual me siento muy orgullosa y con el que muchas mujeres han conseguido la plenitud que no conocían antes de llevar sesiones conmigo.

Aquí puedes conocer cómo trabajar conmigo.

3.- Tu guardarropa no luce como en las revistas:

Aquí si te doy la razón.

Que luzca como en las revistas va a depender de tí.

Primero debes definir si ese “como las revistas” es lo que le funciona a tu ritmo de vida actual, a las actividades que realizas cada día.

¿Tienes hijos?

¿Trabajas home office?

¿Eres dependiente, independiente?

¿Qué porcentaje de tu vida tienes actividades sociales?

  • En este punto hay varios factores que debes tener en cuenta antes de desear que tu guardarropa sea de revista.

El estilo se construye acorde a tu vida presente, y es por eso que puede variar conforme pasan los años.

Adivina qué, también te puedo ayudar aquí, jajajaja, mis clientas dicen que cuando escribo, sientes que les hablo a ellas, a cada una, ¿Qué te puedo decir?, es como un don 🙃

Fuera de bromas, si deseas construir tu Guardarropa Inteligente, pásate por este enlace.

4.- No logras ascender en tu trabajo, crees que es por cómo luces:

50 y 50

Mitad y Mitad

Sí, pero No.

Te explico, estamos claras en que para seguir posicionandote en el rubro en el que te desempeñas debes estar constantemente capacitándote.

No creas que fuiste a la universidad y con eso basta.

Universidad, carrera técnica u oficio.

Sea cual sea el grado de instrucción superior al que hayas llegado, debes siempre seguir capacitándote, eso para empezar.

Ningún outfit va a engañar a tus jefes mucho tiempo.  Ayuda, ¡SÍ!

A decir verdad, ayuda mucho.

Escuchaste la frase que dice: “Como te ven, te tratan”…

Es cierta.

¿Es justa?, pues depende del lado del prisma con el que lo mires.

Para mi, tanto tu preparación profesional como tu manera de vestir deben ir de la mano.

  • Elevar o migrar de estilo para alcanzar objetivos profesionales, es mi pasión, así que para ayudarte con eso, ingresa aquí, mi servicio “Encuentra tu estilo” te encantará.

5.- Crees que nada te queda bien y si innovas te sientes disfrazada:

Con esta sensación he tenido a varias mujeres en sesiones.

Quiero que sepas que te entiendo y que tiene solución.

Sucede que no estás acostumbrada a verte con cortes, colores, diseños, estampas, figurines, diferentes a lo que usas cada día, y si a eso le sumas que no has definido tus objetivos de estilismo para esta etapa de tu vida, pues todo te va a saber extraño.

¿Qué te parece si trabajamos juntas para encontrar tu estilo?, verás que todo lo que hay en tu mente son creencias limitantes que juntas vamos a derribar.

  • Si este es tu caso, no dudes en escribirme. ¡Me apasiona ayudar a transitar estas nuevas programaciones de mentalidad! Adquiere el servicio aquí.

6.- No te gusta nada de lo que ves en el espejo cuando te miras:

Es probable que cuando te miras estés observando la parte que menos te gusta de tí y en ella estás enfocando toda tu atención.

Somos seres completos y 1 sóla de nuestras partes no nos hace el todo.

Es como con la ropa, 1 sóla pieza no hace el outfit completo.

Mi trabajo como Asesora de Imagen es enseñarte a potenciar lo que más te gusta de tí y neutralizar las zonas con las que aún no has hecho las paces.

Empieza a mirarte como una unidad y a poner mayor atención en lo que si te gusta de tí.

Tus ojos, tus manos, tu cabello, seguro tienes alguna parte física que adoras, esa es la que tienes que potenciar.

Y recuerda, vestir para ti y por ti cada día es un acto de Amor Propio y de autocuidado, son de esas pequeñas grandes cosas que nadie puede hacer por tí, que te debes y que espero de todo corazón empieces a interiorizar porque el estilo no es más que la manifestación externa de quien eres en esencia.

Rosa Amelia.


Rosa Amelia


¿Cómo salir de mi zona segura a la hora de vestir?

Ya saliste, estar leyendo este artículo cuenta como uno de los pasos, no el último, ni el definitivo, pero sí te va a acercar a esa imagen que vienes deseando – Mira adentro, despierta y brilla.

Probablemente abres tu guardarropa por las mañanas y no te demoras mucho en escoger lo que usarás ya que todo se parece entre sí, te estás moviendo en una gama de colores neutros donde la “cereza del pastel” puede ser una chaqueta denim y con suerte unas zapatillas, que no son deportivas.

¿Cómo lo sé?

No, no tengo una bola de cristal, ni te espio por las mañanas para saber lo que eliges usar todos los días.

Lo que sí tengo, son muchas clientas que como tú, llegan a mí, con el mismo discurso:

“No me demoro mucho en las mañanas porque me pongo lo mismo, pero ya estoy como aburrida, visto en automático”

A lo que de inmediato les pregunto:

  • Entonces dime, ¿cómo quieres sentirte al terminar las sesiones conmigo?

(Claro que tengo la respuesta, pero me gusta que sean ellas mismas las que verbalicen lo que sienten hasta ese momento y cómo les gustaría sentirse para que sea esa segunda emoción, el motor que les ayude a dar los siguientes pasos)

El pedido siempre incluye una de estas alternativas:

  • Quiero que mi estilo represente la mujer que soy hoy.
  • Quiero ponerme un abrigo de color sin sentir que me miran o me juzgan por llevar algo que llame la atención.
  • Quiero atreverme a usar algo diferente, no te digo disfrazarme, pero si probar algo nuevo y no sé qué comprar.
  • Quiero que mi ropa demuestre todo lo que sé, en mi trabajo no soy percibida con respeto, me toman como una novata.
  • Quiero saber de qué otra forma puedo llevar el cabello, me da miedo cortarlo y que me quede mal.

¿Viste la película “La Mosca” de 1987?

Jeff Goldblum, tenía el protagónico, su papel era el de un científico que vestía igual cada día ya que su tiempo y energía no lo quería usar en nada que no fuera seguir mejorando el funcionamiento de su máquina teletransportadora.

(Es inevitable para mi traer esta película al blog ya que fue mi primer referente cuando era niña de: “No me gusta, pero resuelve” – frase que como te he contado en artículos anteriores, estoy comprometida a desterrar de la mente de mis clientas 🙂

Aquí no queremos mujeres “mosca”.

Entiendo que tu estilo no sea el creativo o el dramático y que tu esencia no necesite experimentar con mucha tendencia, entiendo también que te conozcas tanto que no te dejes llevar por lo que se pone de moda.

¡Excelente!, en verdad lo aplaudo.

Lo que no quiero para tí es que sigas viviendo una vida donde te conformas a vestir aburrido porque “te resuelve”, “porque ya está allí”, “porque no tienes tiempo de ir de compras”, o peor aún, y esta puede ser la que más me enoja:

“Ahora no es momento, pero más adelante me encargaré de eso”

  • ¿Cuándo es más adelante?
  • ¿Cuánto tiempo más no te vas a permitir experimentar ser tú en una nueva temporada? 

(la palabra versión ciertamente está muy usada) jajaja

  • ¿Cuántas oportunidades más vas a dejar pasar para causar una buena impresión en tu lugar de trabajo?
  • ¿Cuánto tiempo más vas a silenciar ese deseo que tienes de probar cosas nuevas?
  • ¿Cuándo te vas a dar por fin el permiso de ponerte a tí primero?

¿Sí sabes que te vas a morir?

Sí, te vas a morir.

Tú, yo, mi hijo, tus padres, los míos, ¡todos!

¿Fuerte?

¿Una Asesora de Imagen hablando de muerte?

Necesito llegar realmente a lo más profundo de tu subconsciente para que te empieces a tomar en cuenta.

Te voy a contar algo que nada tiene que ver con el artículo, ni con imagen, pero que para efectos de mi propósito, aportará mucho valor.

En agosto del 2021, mi mami trascendió. 

No me gusta usar la palabra muerte porque en base a mis estudios y creencias, decido tener fe en que sólo cambiamos de forma y que ella se encuentra en todas partes.

¿Sabes cuáles eran algunos de sus sueños?

  • Conocer Egipto y Jerusalem
  • Vistar a su mejor amiga en Las Vegas
  • Pasar más tiempo en el campo

Nunca fue a Egipto ni a Jerusalem

Nunca fue a ver a su mejor amiga a Las Vegas,

Siempre vivió en la capital.

¿Sabes qué me respondía cuando le decía, “Mami, porque no te vas de viaje”?

Ella me respondía, “hijita, ya habrá tiempo”…

…Se fue de 67 años.

Así de comprometida estoy con tu cambio que me atrevo a abrirte parte de mi vida personal para que sepas que tu vida está pasando, está sucediendo, y no quiero que se vaya sin que la vivas a plenitud….

Es por eso que quiero dejarte hoy 5 consejos que puedes tomar o dejarlos pasar, para que de una vez por todas salgas de esa falsa zona de confort al vestir, (que de confortable no tiene nada).

5 CONSEJOS PARA QUE SALGAS DE TU ZONA SEGURA A LA HORA DE VESTIR:

1.- “La belleza comienza en la decisión de ser uno mismo” – Coco Chanel

Esto significa que si estás pasando por una etapa en la que ya no te reconoces al espejo, que tus gustos han cambiado y que la ropa que te acompañó por años ya no te da felicidad, es porque tú cambiaste.

El estilo personal es la representación de tu esencia, de tus gustos y preferencias.

Es por eso que el estilo jamás podrá ser estático.  Si es posible que tus estilos predominantes perduren con los años pero si o sí van a tener variaciones ya que tú no eres la misma mujer que fuiste hace 5 o hace 10 años.

El primer consejo va en reconocer que siempre debes elegir ser tú.  Y en esa singularidad está tu atractivo y tu poder.

  • Si sientes que necesitas ayuda con esto, puedes revisar mi servicio “Encuentra tu estilo”, donde definimos tu estilo principal y tus estilos secundarios y trazamos una ruta para que puedas transicionar al estilo de tu yo actual.  Míralo aquí.

2.- Eleva dos escalones el estilo que tengas hoy:

Por ejemplo, si eres de estilo natural, (también conocido como casual) puedes cambiar las camisetas holgadas por blusas con diseño.  

  • Unos botones lindos
  • Un cuello diferente
  • Un bordado especial
  • Magas que no sean comunes
  • Costuras de colores
  • Puños altos, y un sin fin de cositas pequeñas que pueden hacer toda la diferencia.

Entiendo que por tu naturaleza el sólo hecho de pensar en ponerte una blusa o una camisa te empiece a dar escozor, pero te prometo que no sucederá.

Una buena manera de salir de tu zona de confort es respetando tu estilo base pero elevándolo un pilín.  

Prúebalo y me cuentas.

3.- Te lo probaste, te gustaste, ¡SAL AL MUNDO!

Empieza a validar lo que tú piensas de tu estilo por encima de lo que crees que puedan pensar los demás.

Hazte estas preguntas:

  • ¿Me gusta?
  • ¿Me da felicidad?
  • ¿Me representa?

Listo, es suficiente.

Claro, siempre respetando el código de vestimenta de tu lugar de trabajo o la reunión social (si lo amerita).  

El resto, no importa. 

Tu cuerpo, tus gustos, tu estilo.

4.- No clasifiques tu ropa por “para trabajo”, “para casa”, “para vida social”:

Para que tu guardarropa sea tu aliado a vestir, desde hoy vas a clasificar tu ropa por:

  • Pantalones
  • Vestidos
  • Faldas
  • Shorts
  • Deporte
  • Lencería
  • Accesorios

Esta nueva clasificación te ayudará a que crees más combinaciones con la ropa que ya tienes, al no limitar ciertas prendas a 1 sóla actividad, te sentirás con mayor libertad para empezar a experimentar con tu propio guardarropa.

Ponte a jugar y crea nuevos outfits, pruébate todo y saca fotografías, así tendrás una perspectiva diferente a sólo saber cómo se ve en una percha.

5.- Experimenta con colores nuevos:

No sería yo si no te hablara del color.

Como especialista en colorimetría, puedo decirte que el conocer tus colores personales te hace ver la vida de otra manera.

Te juro que te entiendo cuando te digo que si eres de neutros, está todo bien. Yo tengo mucho blanco y mucho negro en mi guardarropa ya que mi temperatura es fría y estos 2 neutros a decir verdad, me quedan súper bien 😌.

Pero claro que porsupuesto uso mis colores estrella, me muevo entre el rojo, el fucsia, el verde (en diferentes tonalidades), amarillos, azules.

No, el amarillo no es siempre cálido, tiene (como el 99% de colores), una versión fría, y esa es la que utilizo cerca al rostro.

Añade color a tu vida, si no quieres vestirte monocromática, pues utiliza el color como acento, el las uñas, el labial, el bolso, los zapatos, un broche…

Ve de a pasos, y recuerda que 1 día a la vez es mejor que quedarte con las ganas y pensar:

“Ya habrá tiempo”

  • Si llegaste hasta aquí, te recuerdo que este domingo 16 de abril estaré dando una Master class exclusiva para mi comunidad de suscriptoras donde te enseñaré “Trucos de estilismo para vestir tu cuerpo”.

           Si te interesa participar, déjame un comentario al finalizar el artículo o envíame un email a hola@rosaameliaalvarado.com para hacerte llegar los detalles de la compra de 1 cupo.

Espero que este artículo sea ese empujoncito que andabas buscando para empezar a dejar ir todo lo que ya no te representa y empieces a construir con sabiduría y conocimiento tu nuevo guardarropa inteligente.

Como siempre, con todo mi amor,

Rosa Amelia.


Rosa Amelia


¿Por qué perdí la ilusión al vestir?

Probablemente todo se volvió prioridad en tu vida, antes que tú – Mira adentro, despierta y brilla

¿Fuerte no?

Y te entiendo, es más común de lo que crees.

Pero tú ya diste un paso importante.  Ya estás aquí.

Nos enseñaron de pequeños que si otro niño quería nuestro juguete debíamos cederlo. 

Decir, ¡NO!, en este momento yo estoy jugando con él, era muestra de egoísmo.

Nuestros padres quisieron convertir a sus hijos en personas de bien, y el egoísmo no concordaba con ese plan.  Lo que les faltó enseñarnos fue:

 “PRIMERO, ASEGÚRATE DE LLENAR TU VASO, para que luego puedas repartir agua”.

¿Cuánta terapia nos habríamos ahorrado?

Si eres mamá, pues esta situación se agrava. 

Las mamás tenemos un estigma de Madre Teresa de Calcuta impresionante.  Yo también estuve allí.  

El primer paso ya lo diste. Sí, te reconociste en el título de este artículo.

Si sentiste que pasar por una etapa en la que perdiste la ilusión de vestirte para tí y por tí, para verte y sentirte bien tú, ya has dado el paso más importante.

Darte cuenta de que esto te está sucediendo y tener la curiosidad, la pequeña esperanza de leer aquí qué es lo que puede estar pasando contigo y tal vez, agarrarte de alguna de las posibles soluciones que va a darte la que escribe.

Si es la primera vez que pasas por aquí o encontraste mi artículo buscando algo similar en google, me presento,

Soy Rosa Amelia Alvarado, Asesora de Imagen y Personal Shopper internacional y me dedico a vestir mujeres desde los 17 años.  (Esto sería más o menos la historia corta)

Si te provoca leer un poco más de mi trayectoria, te sugiero, entres aquí.

En este camino de ida, en el que mi compromiso con cada mujer que pasa por mi vida es y será que lleven una vida más bonita, más feliz y más organizada a través de las herramientas de imagen personal, es que he compartido y acompañado a decenas de mujeres a cambiar su imagen y con ello, su vida a plenitud.

¿Te parece increíble?

No es tan loco como parece.

Tu estado de ánimo está completamente ligado a cómo te percibes, y tu imagen juega un papel súper importante en esta ruta de autovaloración.

Estamos claros en que sabemos que nuestro valor no lo determinan nuestros razgos físicos, nuestro color de piel, nuestra estatura, ni nuestro peso.

También estamos claros que como te ves te sientes y cómo te sientes te ves.

Uno está ligado con el otro y así es.

¿Te haz preguntado por qué tienes tanta ropa de color negro en tu guardarropa?

Solemos vestirnos de un color oscuro cuando no queremos ser percibidas por el ojo externo. Cuando no queremos darnos a notar. Cuando queremos pasar desapercibidas y sólo vamos al lugar que tenemos que ir tapadas ya que evidentemente, sin ropa, no podemos salir de casa.

  • Esta observación no aplica si tú eres de las que me dice que viste de negro el día que quiere dar una imagen de poder, de  mujer exitosa e inalcanzable. Que luce el color negro acompañado de un pelazo, make up y accesorios que hacen de ese negro un ¡WOW!. (en este caso, ¡Bienvenido el negro)

Si tú lo estás usando para pasar por el lado de las personas intentando ser fantasma, sigue leyendo el artículo.

Perdiste la ilusión al vestir por alguna de estas situaciones:

1.- Estás poniendo primero a los demás antes que a tí.

2.- Cambiaste de talla y no quieres hacerte de nuevas prendas más acorde a tu figura actual.

3.- Te estás castigando subconscientemente de algo y no te das el permiso de evolucionar con tu estilo.

4.- Te conformaste tu con tu guardarropa aburrido, pero que “resuelve” para cumplir con tus actividades diarias.

5.- Pasaste por una ruptura amorosa y te escondes para que no te vuelva a suceder.

(No lo sabes, pero así es).

¿En cuál de estas te reconociste?

Bueno, te tengo una sorpresa, este mes es mi cumpleaños.

Este año he querido hacer algo diferente, para celebrar mi vida y para agradecerte por ser parte de mi comunidad.

Mi primera Master class grupal online, “TRUCOS DE ESTILISMO PARA VESTIR TU CUERPO”

  • Se llevará a cabo el día domingo 16 de abril 2023.

Si hasta ahora no has pasado por una Asesoría de Imagen personal, este puede ser un buen primer acercamiento, deja que te cuente qué vamos a trabajar en la clase:

1.- Definirás tus objetivos de imagen para este 2023

2.- Te enseñaré 10 trucos de estilismo para que puedas incorporar en tu imagen respetando lo trabajado en el punto número 1.

3.- Tendencias 2023, para que puedas aplicar a tus objetivos de imagen.

Además, te regalaré un cuaderno de trabajo que te haré llegar a tu correo, días previos a la clase, esto es para que te ayude con el trabajo durante la clase.

  • Esta es una actividad exclusiva para mi comunidad de suscriptoras, por lo que, si estás interesada en participar, entra a este enlace y suscríbete

BONO: Si compras en el período de Preventa te enseñaré en qué año de vida te encuentras según el ciclo de 9 años en numerología con respecto al año en curso 2023, de esa manera podrás tomar decisiones más acertadas en cuanto a mudanzas, relaciones, compras de bienes muebles o inmuebles, estudios superiores, y un largo etc.

  • Y si tú ya conoces tu colorimetría, morfología, visagismo, o ya adquiriste cualquiera de mis servicios de imagen, esta clase también es para tí.  Podrás evaluar nuevamente en base a esta etapa de tu vida, cuáles son tus objetivos de imagen y sumar tendencia.

Estoy segura que juntas haremos que veas tu imagen desde otra mirada, una llena de amor, positivismo y alegría, porque recuerda, “Sólo podemos cambiar y mejorar lo que amamos”.

Si estás lista para empezar a trabajar en una imagen coherente con quien eres el día de hoy, me encantará ser quien te acompañe en este camino de ida, inscríbete aquí.

¡Nos vemos dentro!

Con amor, Rosa Amelia.


Rosa Amelia


5 errores que estás cometiendo en tu intención de verte más delgada

Nos enseñaron desde pequeñas que teniendo en el guardarropa negro, blanco y marrón, teníamos el guardarropa resuelto, ¡CRASO ERROR! – Mira adentro, despierta y brilla.

Si llegaste a este artículo, es muy probable que lo que deseas cada mañana al vestirte es verte más delgada.  Hoy te voy a contar los 5 errores que más veo en asesorías personales en el intento de conseguir dicho objetivo y pueda que alguno de ellos lo estés repitiendo tú.

Recuerdo cuando era niña que mi mamá era, y palabras textuales de ella: “Una aburrida para ir de compras”, eso se traducía en piezas de 3 colores por diseño.  La misma blusa o vestido en negro, blanco y marrón.

Desde pequeña, mi gusto por los colores y las combinaciones exitosas se veían reflejados en los innumerables outfits que les hice a mis barbies con telas de colores que el papá de mi mejor amiga le había regalado para que jugáramos por las tardes.

Cuando fui creciendo no podía entender porque mi mamá compraba siempre el mismo corte en 3 colores, pensaba: “Te pierdes la oportunidad de variar, se ve súper aburrido usar lo mismo, ni siquiera parece que te cambiaras de ropa, y por último, el marrón te queda fatal”

Llegó el día en que no lo soporté más, jajajaja, si, esa fue una de mis crisis en la infancia, (para la adolescencia ya lo había superado), pero de niña, tuve que decírselo:

  • Mamá, ¿por qué siempre usas lo mismo?, ¿no te aburres de comprar el mismo diseño en 3 colores?, si en lugar de eso podrías comprar 3 prendas diferentes, ¡¡¡¡¡NO ENTIENDOOOOO!!!!!

A lo que ella respondió:

  • Ay Rosa, yo soy una aburrida para ir de compras, no me gusta, cuando encuentro algo que me gusta y me queda, lo compro en 3 colores y me resuelve.

¿Me resuelve?

¿Me resuelve?

Esa frase se me quedó tatuada.

Desde niña pensé que yo no me quería vestir “para resolver”.  Quería vestirme para verme mucho mejor.  Lamentablemente a mi me escogieron la ropa hasta los 12 años, así que mis fotografías de infancia son de terror jajaja

En aquella época no había centros comerciales como ahora, mucho menos internet para hacer compras online.  

Mi mayor esperanza era que mi papá de regreso de sus viajes de trabajo, me trajera ropa de otros países, (él tiene mejor gusto), o que la amiga de mi mi mami que se dedicaba a vender ropa visitando a sus clientas, no me trajera bermudas de niño con polos de estampados disney más grandes que mi torso.

Aún no supero aquel paseo escolar en que fui la única vestida con una bermuda color verde agua pegada a mi redondito cuerpo con un polo de un pato gigante de colores en fondo negro.  Tenía 12 años, ya te imaginarás cómo me sentí durante el paseo.

Para los 13 años ya me había revelado jajaja, empecé a ir de compras por mi cuenta, sin mi mami, con mis amigas o sóla, y desde allí, todo cambió 🙂

A los 17 años ya estaba trabajando en una boutique de mi ciudad vistiendo mujeres de todas las edades, tipos de cuerpo, nacionalidades, y eso abrió mis ojos al mundo de la imagen y desde ese momento, no he parado. ¡ES MI PASIÓN!

Hoy por hoy, al trabajar con mujeres 1 a 1, me doy cuenta que por desconocimiento, caen en errores que se repiten y se repiten. 

Y está bien, nadie nos enseñó a sacarnos el mejor provecho en cuanto a nuestra imagen, y como en mi caso, si tu mami no era una amante de las compras o la moda, pues… tuviste que hacer tu propio camino.

Ahora sí, vamos a revisar,

5 errores que estás cometiendo en tu intención de verte más delgada:

1.- USO COLOR NEGRO PARA VERME MÁS DELGADA:

¿Sabías que puede que estés sacrificando lucir radiante, saludable y descansada por usar un color que probablemente no corresponda a tu temperatura de piel?

En Asesoría de Imagen una de las herramientas más poderosas para resaltar, neutralizar, dar luz, ampliar, agrandar, reducir y un sin fin de “trucos” es EL COLOR.

Utilizándolo de manera asertiva, te ayudará con los trucos de estilismo que consideres para tus objetivos de imagen.

Pero si no conoces tu temperatura de piel y estás usando el color negro con la única intensión de verte más delgada, es probable que te estés aumentando edad, marcando líneas de expresión en el rostro, así como comunicando un mensaje contrario al que realmente quieres transmitir, sólo por pensar que el color negro “te hará ver más delgada”.

Si bien es cierto, el color negro, al ser un color oscuro, disminuye, no es un color que favore a todas las pieles, no es cierto que nos queda bien a todas, y no es cierto que para disminuir visualmente alguna zona de tu cuerpo, este sea el único color.

Al color se le utiliza con estrategia.

2.- USO ROPA 3 TALLAS MÁS GRANDE PARA DISIMULAR MI ABDOMEN: 

Otro error grandísimo es pensar que por usar varias tallas más que tú, te verás más delgada.  La ropa con más o menos tallas por sí sóla no causa el efecto óptico que buscas.

Es importante que conozcas tu tipo de cuerpo, para que de esta manera elijas los cortes que te favorecen.  Vestir un cuerpo con sobrepeso o un cuerpo delgado no tiene reglas en cuanto a los kilos de cada mujer en sí mismos.

Sin importar tu peso, lo que definirá el éxito del outfit es conocer tu cuerpo para escoger los cortes y la talla correcta en base a tus objetivos de estilismo.

Usar ropa muy grande, te puede más bien estar aumentando visualmente unos kilitos más.

3.- ME TAPO TODO EL CUERPO PARA NO SER VISTA:

Si te cuento que yo he usado bikini pesando 90 kilos, ¿qué me dirías?

Existe otra manera de pensar que imagina que mientras más capas de ropa use, se verá más delgada. Con esta idea, se tapan desde el cuello, brazos, piernas, pies, dejando sólo a la vista su  hermoso rostro.

Que si la inseguridad es muy grande, hasta procuran taparlo con el cabello.

Si cubres tu cuerpo con texturas demasiado gruesas con el propósito de tapar tu cuerpo o porque estás en clima frío y le sumas una y otra capa, sólo lograrás verte como uno de los 3 ositos del cuento “Ricitos de Oro”.

Para abrigarte y no aumentar nada de volúmen, existen otros trucos.

  • Si te interesan estos temas de estilismo, suscríbete a mi Newsletter porque voy a ayudarte a no caer en estos errores.

4.- Usar jeans con demasiado spandex en corte pitillo:

El jean pitillo o “skinny jeans” es un corte de pantalón que se popularizó en los años 50s, es un tipo de pantalón con la particularidad de tener un corte muy estrecho y ajustado, el cual se caracteriza porque la parte baja de la pierna tiene la misma anchura que la de la rodilla.

No sé cuál sea el motivo por el que no te has atrevido hasta ahora a probar nuevos cortes, en jeans hay un universo por descubrir, el jean pitillo con demasiado spandex lo único que hace es que parezca que llevas leggins en vez de jeans.

Marca con mucha mayor razón la celulitis, y de tener las piernas gorditas, estarías obteniendo lo contrario a tu objetivo, que me imagino es “sentirte cómoda” ya que el pantalón sede tanto que lo sientes como una segunda piel.

5.- Mangas cortas (4 o 5 centímetros) pegaditas para tapar el brazo:

Si eres de las que se averguenza de sus brazos, y por eso en lugar de usar manga cero o el correcto grosor de tirantes para tu estructura corporal, prefiere taparlos con mangas de 5 centímetros, estás causando el efecto contrario.

Las mangas cortas en brazos robustos aportan más volúmen. 

Si estás buscando ocultar tus brazos porque no te gusta su anchura, la calidad de tu piel o pasaste por subidas y bajadas de peso y eso te hace sentir que tus brazos no son hermosos, taparlos de esta manera hará que resalten más.

Conoce el grosor ideal para tirantes, llamarás menos la atención escogiendo las mangas ideales para ti.

¿Qué te ha parecido el artículo?, ¿Te encontraste en alguno de estos errores?

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Un beso bonita.

Rosa Amelia.


Rosa Amelia


5 Claves para no caer en la repetición de tus mismos outfits «salvadores»

“No nací con el tipo de cuerpo privilegiado, es por eso que siempre me pongo los mismos 3 outfits salvadores” – Mira adentro, despierta y brilla.

A lo largo de mi carrera como Asesora de Imagen he escuchado diferentes razones por las que una mujer se limita a usar durante varias temporadas, los mismos 3 outfits.

Entre ellas está el:

  • No me gusta mi cuerpo, cuando baje de peso ya compraré ropa nueva. Mientras tanto, uso lo que ya tengo.
  • No quiero gastar dinero en ropa ahorita con este peso, primero bajo y luego ya me compraré. 
  • La ropa en tallas grandes es horrible, por eso no compro. Uso siempre lo mismo.

Pero la que más he escuchado cuando la razón para no salir de la repetición en el armado diario de sus outfits es, sin duda, la creencia de: 

“NO NACÍ CON EL CUERPO PRIVILEGIADO, ES POR ESO QUE SIEMPRE ME PONGO LOS MISMOS 3 OUTFITS SALVADORES”

Aquí debo detenerme un minuto para explicarte a qué se refieren cuando dicen “outfits salvadores”.

Les llaman así a aquellos outfits que sin hacerlas sentir hermosas, les resuelven el apuro de cubrir su cuerpo para poder ir a trabajar, asistir a las reuniones del colegio de sus hijos, hacer teletrabajo, o simplemente ir a hacer la compra al supermercado.

Prendas que han llegado a aburrirles, por el tiempo de uso, color, texturas, sobre tallas, pero que aún así, usan alternando día tras día porque ya las tienen, están a mano y finalmente ya no tienen que pensar en qué ponerse.

Ejemplos de estas “piezas que resuelven”, son por ejemplo:

  • Las leggins color negro que sienten les aprienta un poco el abdomen, pero que con un blusón encima pueden lograr ocultar la forma de su cuerpo.
  • Los zapatos cuña (que discúlpame Diossssss) se ven terribles con pantalones pitillo o leggins, sin importar tu tipo de cuerpo o cuánto midas. Si quieres verte más alta, este no es un tip de estilismo. 
  • Prendas de 1 o varias tallas más que la que les corresponde usar porque sienten que tapándose logran verse más delgadas.
  • Ese jean viejísimo, que de tanto uso ya cedió y cuyas costuras le piden al cielo que dejes de usarlo.

Y así un largo de ejemplos, pero creo que con estos 4, me estoy dejando entender.

Pero, ¿A qué se refieren cuando dicen que no nacieron con el cuerpo privilegiado?

Lamentablemente, existe la creencia, y sí, digo existe, porque actualmente todavía circula mucha información de que el cuerpo más hermoso es el cuerpo reloj de arena.

Se le llama “reloj de arena”, al tipo de cuerpo cuya anchura en hombros y caderas es similar resaltando la cintura por ser muy estrecha y marcada.  Este tipo de cuerpo, hace ver a la mujer curvilínea debido a la diferencia de las medidas de la cintura con respecto a los hombros y las caderas.

Se le llama también “cuerpo de guitarra” y es el famoso cuerpo “90 – 60 – 90”.

¿Qué actrices tienen este tipo de cuerpo?

Eva Méndez, Marilyn Monroe, Sophia Loren, Dita Von Teese o Kim Kardashian entre otras.

Aquí la icónica Marilyn Monroe

Pensar que porque no tienes el cuerpo reloj de arena, tu cuerpo tiene algo malo es lo mismo que creer que sólo las rubias son bonitas. ¡Pamplinas!

¿Sabes cuál es el cuerpo más hermoso?

El tuyo.

¿Sabes por qué crees que tu cuerpo es el problema al vestir?

Porque nadie te enseñó a vestir tu cuerpo acorde a su forma, su tamaño y sus proporciones.

¿Cómo puedes hacer para solucionarlo?

1.- Define cuál es tu tipo de cuerpo y aprende qué te queda mejor según tus objetivos de estilismo.  

No existen reglas generales para un determinado tipo de cuerpo.  Dos mujeres con el mismo tipo de cuerpo pueden tener objetivos opuestos.  Es por eso que lo importante es que seas tú la que defina y decida qué quiere resaltar y a qué no le quieres dar protagonismo.

2.- Enamórate de ti.

Se que está muy de moda que todos se suban a la ola del amor propio en el 2023, pero si lees mis primeros artículos, allá por el 2020 que fue el año en que lancé mi web, encontrarás que mi propósito como Marca Personal sigue siendo el mismo.  Enseñarte a vestir tu cuerpo desde el amor propio y la autovaloración.

No podemos embellecer nada que no amemos primero.  Yo te enseño a vestir tu cuerpo desde el amor, yo no te enseño a tapar tu cuerpo porque odias sus partes.  Te enseño a mirarte como un todo y desde allí, mejoramos lo que esté en nuestras manos.

3.- Ponte en agenda.

La ropa con la que vistes cada día es una extensión de tu personalidad. Es la manera en la que le dices al mundo quién eres sin decir una palabra.  Todo lo que usas comunica.

Aquí debes preguntarte, ¿Me gusta lo que estoy viendo en el espejo?

¿Me gusta cómo me visto cada día? o ¿sólo me tapo para poder salir de mi casa?

Agenda un tiempo contigo y con tu guardarropa para que te cuentes verdad acerca de las preguntas que te he dejado líneas arriba.  

¿Qué puedo hacer mientras no conozca mi tipo de cuerpo?

Mientras vas resolviendo las interrogantes, aquí te dejo 6 claves para no caer en la repetición de tus mismos outfits “salvadores”:

1.- No podemos empezar sin primero vaciar tu guardarropa:

Ya viene Amelia nuevamente con “limpia tu guardarropa”….

Siiiiiii, ¡LO QUE NO VES, NO EXISTE!, así de clara y repetitiva me pongo, porque estoy segura que no aún no lo terminas.  (Te observo reirte) jajajaja

Este es el principio de todo. Tienes que sacar absolutamente toda la ropa que tienes en cajones, en perchas, en la lavandería, en el clóset de tus hijos y la que le diste a guardar a tu mamá.

Si no tienes visión panorámica de todo lo que tienes, cómo quieres empezar a vestir de manera menos repetitiva.  Verás que hay prendas que no recordabas que tenías y a las que hoy les puedes dar otra oportunidad.

Necesito que saques todo, limpies el armazón de tu guardarropa, cajones, perchas, y que decidas con qué prendas de todo lo que ves vas a quedarte y cuáles ya deben irse.

2.- Organiza tu ropa por tipología y color:

No existe manera correcta para que organices tu guardarropa.  Esto va a depender mucho de tus preferencias.

  • Puede ser por colores, empezando de claros a la izquierda y terminando con los oscuros a la derecha.
  • Puede ser por tipo de prenda, empezando por blusas, continuando con chaquetas y terminando con abrigos.

Sea cual sea la forma en que elijas reacomodar tus prendas, aquí la clave es que logres ver en un sólo paneo todo lo que tienes, de esta manera no estarás repitiendo cada día esos 3 outfits de los que hablamos en un inicio.

3.- Arma un armario cápsula:

El armario cápsula consiste en que tengas diseñado con un número determinado de prendas, al menos 3 combinaciones con cada una de ellas.  De esta manera podrás repetir cada una, alternándolas siempre con otras 2 o 3.

Si eres nueva por aquí, sé que puede sonar a chino mandarín, pero no es tan complicado como parece. Un tip es que de ahora en adelante, si armar tu armario cápsula quieres, pues no compres piezas que mentalmente no sepas con qué combinarlas al llegar a casa.

Cada pieza que incluyas en tu guardarropa deberá tener al menos 2 piezas que ya existan en tu casa con las que ESTÉS SEGURAAAA, de que quedarán muy bien.

Ejemplo: Viste una blusa estampada preciosa. Perfecto, asegúrate que sus colores combinan con 1 pantalón de vestir y 1 de tus faldas.  ¿Ves la dinámica?, añade piezas que al llevar a casa, ya las esperen otras y de esta manera siempre refrescarás las que ya tienes contigo.

  • Tip: el denim es un excelente comodín.  Considerado un básico atemporal.  Si pertenece a tu estilo, no dudes en hacerte de al menos una chaqueta en un par de colores, 2 vaqueros y 1 vestido.

4.- Crea una carpeta con tus looks de la semana:

Sácate fotos cada día durante 1 semana.  Ponte como primera valla 7 días. La idea es que al consignar 1 foto por día con tus looks en una carpeta de tu teléfono, caigas en cuenta de cuántas veces te vistes de la misma manera.

Ojo, en esta comunidad nos encanta repetir. 

No promulgo la compra compulsiva ni un guardarropa atiborrado de ropa que no uses.  

Repite cuantas veces quieras, pero no todas las piezas formando los mismos 3 “outfits salvadores” de los cuales llevamos hablando todo el artículo.

Si al cabo de 7 días te das cuenta que sigues armando las mismas combinaciones, empieza de nuevo.  

La idea es que tú misma lleves la cuenta de tu evolución y eches a volar tu imaginación.

5.- Prioriza tus básicos:

Cuando tenemos un guardarropa lleno de piezas estampadas, sean flores, caras, animales, figuras geométricas o atemporales y no hemos puesto atención en las prendas básicas que van a ayudar a construir el outfit, es cuando más se nota que estás repitiendo.

Procura no usar las piezas «statement» juntas, es decir, elige 1 por vez y que el resto la acompañen tus básicos. (Te digo «tus básicos» porque ya sabemos que tu estilo de vida y tus gustos personales son los que van a definir cuáles son los que mejor te funcionan a tí.

Pon estas 5 claves en práctica para que dejes de usar lo mismo todos los días, recuerda que tu cuerpo es hermoso tal y como es. El problema no es tu cuerpo, sucede que nadie te enseñó cómo vestirlo.

Si deseas acompañamiento en este proceso y decides que yo sea la Asesora de Imagen que te guíe y asesora, me encanta tener noticas tuyas pronto. Aquí puedes ver de qué trata mi servicio de Morfología y Visagismo.

Un beso bonita.

P.D.: Si te interesa recibir contenido exclusivo, de forma gratuita, que no comparto en mis redes sociales, así como ser la primera en enterarte de mis futuros lanzamientos de servicios y eventos grupales, suscríbete a mi comunidad y recibe mis emails. Para suscribirte, entra aquí.


Rosa Amelia


No me gusta mi cuerpo. ¿Qué hago?

Tu cuerpo no es el problema, el problema es lo que crees de tu cuerpo – Mira Adentro, despierta y brilla.

¿Qué pasaría si te dijera que no existe mujer en el mundo que te entienda mejor que yo?

Puedo decirte con seguridad que la historia con tu cuerpo, aunque creas que es la peor, si es que yo misma ya no la viví, créeme, ya la transité acompañando en sesiones de Imagen Personal a alguna hermosa mujer que llegó a mi, con el mismo pensamiento que hoy tienes tú y que yo mantuve por varios años.

Se que las redes sociales hoy proclaman el mensaje del Amor Propio y la valoración personal con bombos y platillos, pero hace 10, 20 años, no era así.  Crecimos en una sociedad donde era evidente que se valoraba mucho más el físico, el envase, por encima del alma, el contenido…y eso, queramos o no, queda grabado en el subconsciente y actuamos sin darnos cuenta en consecuencia de nuestras emociones.

No te quiero mentir, mi caso ciertamente, no era el de “No me gusta mi cuerpo”, a mi lo que me parecía terrible era ser una mujer gorda.  Sí, tal como lo lees.

A los 12 años mi corazón se quebró cuando escuché a mi papá, que era en ese entonces el gran amor de mi vida, decirle a mi mamá que debía llevarme al doctor porque… “esa chica está muy gorda”…..fue honestamente ¡devastador!, mi papá, mi rey, mi cielo, mi todo, confabulaba con mi mamá a mis espaldas para llevarme al doctor porque estaba “defectuosa”.

Al día siguiente mi mamá me acompañó al endocrinólogo, un hombre mayor (que déjame decirte, delgado,…NO ERA).

Lo recuerdo como si fuera ayer, me dijeron que pesaba 67 kilos y que mi talla era 1.68.  Viviendo en una familia donde la que cocinaba (mi mamita) lo hacía todo con frituras, harinas y procesados, era imposible que mi cuerpito de 12 años no tuviera sobrepeso.

Pero el sufrimiento no fue sólo mío.  Mi papá delegó en mi mamá la preparación de las comidas especiales que el doctor me había prescrito, así como las salidas a correr.  ¿Sabes quién sufrió más que yo?, mi mamá.

Yo no sabía hasta ese momento, que mi abuela siempre le había dado frutas, verduras y la había alimentado con comida real, saludable, ella, al casarse con mi papá descubrió

todo un mundo de “manjares” donde las verduras eran lo último que se incluía en su cocina.

Me tenías corriendo varias vueltas al parque con una mamá estresada que ya quería volver a casa para hacer sus quehaceres habituales (ella nunca fue deportista), y encima, tenía la tarea de hacer doble comida, (hasta esa edad yo no  había entrado a la cocina).

Un día no aguanté el maltrato, porque claro, ver a tus hermanos comer papas fritas, bisteces rebozados con harina de trigo y tú comer 3 verduras crudas sin sazón horrorosas, pues los primeros días, no eran lo mío, así que esa noche, me acerqué a mi papá y con coraje y desilusión le dije: “TU NO ME QUIERES, SI ME QUISIERAS ME QUISIERAS AUNQUE FUERA GORDA”, y me eché a llorar.

Mi papá fue muy sabio al decirme, “china, porque te amo, te pongo a dieta, yo no quiero que a mi hija le de un infarto”…después de eso se mandó con la explicación de cómo funciona el corazón y que si no hacía deporte y me alimentaba sano, podía enfermar.

Honestamente, su justificación me dió paz, sentí que fue honesto y empecé a ver el ejercicio y esa comida que hasta ese momento era horrible, de otra manera.

Ya no más salir a correr con mi mamá, me inscribí en un gimnasio, ya no más que mi mamá hiciera mis ensaladas, encontré que si le agregaba cebolla a los platos, todo mejoraba. Cuando cumplí 14 años, modestia aparte, era una de las chicas más llamativas de mi barrio y pues claro, me hice enamorada del chico “más guapo” de la cuadra, hoy padre de mi hijo. (Esa historia te la cuento otro día).

Perooooooooooooooooo, queramos o no, lo que vives de niña te marca, deja huella en el subconsciente, y no te das cuenta.

Mi adolescencia y juventud temprana mantuve un peso estable, delgado y armonioso, mi hijo nació cuando tenía casi 21 años, mi embarazo, lo máximo de dulces que comí fueron los higos que mi abuelita me daba como postre luego de algunos almuerzos, harinas cero, di a luz y de inmediato recuperé mi figura de antes del embarazo.

¿Sabes que estuvo en mi cabeza todo ese tiempo?

¡YO NO QUIERO SER GORDA!

En esa consigna titánica consumí pastillas sin prescripción médica que sólo alteraban mi sistema nervioso central, fumaba y masticaba chicle para engañar a mi estómago, iba a los cumpleaños y reuniones familiares diciendo que ya había comido antes de llegar, pedía el postre para llevar y nunca me lo comía. Me las ingeniaba para que nadie se diera cuenta de que me había convertido en anoréxica.

Te voy relatando mi proceso y recordar cuántos años viví así, Dios, ok, empezó a mis 12 años y lo mantuve casi hasta los 22, en esa etapa de mi vida, ya había salido de la universidad, mi primera carrera fue Derecho y Ciencias Políticas, la curse antes, durante y después de mi embarazo, con decirte q me fui de vacaciones de verano, di a luz y nadie podía saberlo porq mi cuerpo, estaba igualito…, bueno, terminando mi 6to año de derecho decidí criar a mi hijo en exclusiva unos años, y empecé a subir de peso, supongo que el relajo de estar en casa, cocinar para mi niño, para mi esposo, la verdad, no sé qué pasó, de pronto, en 1 año, había subido entre 5 y 7 kilos, que claro, no son muchos, ni tampoco tan notorios, pero mis ojos lo super notaban.

Perfecto, retomemos las pastillas, el gimnasio, la comida sana, y ¡es mejor si no comemos!

DORMÍA FAJADA, literal, me peleaba con mi esposo porque él me decía que no era saludable dormir apretada y yo le decía que no me importaba lo que pensaba, yo iba a marcar la cintura como fuera.

Rápidamente bajé lo subido y continué así por años, añossss, hasta mis 33 más o menos.

¿Te aburrió la historia?, ¿me paso de frente a cómo me amisté con mi cuerpo y mi salud? o ¿está entretenido? jajajaja déjame en los comentarios si te gustan las historias largas o eres más de leer cuando las respuestas están casi en las primeras líneas.

Me separé del papá de mi hijo a los 30 años, luego por vibración (creo que atremos a las personas correspondientes a nosotras en cada etapa de nuestras vidas), conocí a un ariano deportista como yo, cuidaba sus comidas como yo, entrenábamos juntos y nos preocupábamos por el cuerpo físico a la par, al inicio era genial, pero con el tiempo se volvió monotemático (querido negro, no creo que leas mi blog, pero si pasas por aquí, que sepas queeeeee, te quiero mucho, pero hay que ser sinceros) jajaja…..con el tiempo lo que en un inicio me encantó, llegó a aburrirme, sentía que él se preocupaba más de las calorías que yo comía, que yo.

Esa relación empezó a abrir mi panorama cerrado a que realmente, el físico no era lo más importante.

Mi siguiente relación, (y si, tengo que añadir que soy una convencida de que las personas que elegimos para tener una relación,  son nuestros mejores maestros), fue un hombre que a decir verdad, siempre me hizo saber que le daba lo mismo lo que pesara y por fin me pude relajar con el tema.  En esa relación subí los primeros 10 kilos (de casi 30) que luego te contaré.

Tenía conflictos conmigo misma, seguía pensando que SER GORDA era un problema estético, pero a la par, íbamos a restaurantes de cocina del norte de mi país, me hacía recordar tanto a mi papá, era de dar y dar y dar todo lo que tenía, pedía plato tras plato, y uno más y otro para llevar, y nos alimentaba como si fuéramos una familia de 4 jajajajaja.

¿Te diste cuenta de lo que escribí líneas arriba?

Sus acciones me hacían acordar a mi papá, un hombre que lo daba todo, amor, cariño, protección, comida comida y más comida. No me di cuenta, y ya había subido 10 kilos.

Al separarnos decidí no tener pareja por un buen tiempo y cambié mi forma de ver la belleza.  Me di cuenta que esos últimos años con él me habían regalado la libertad de sentirme plena con mi cuerpo, con mi peso y quería continuar sintiéndome así, pero ahora sólo conmigo.

Te contaré que los años siguieron pasando y ahora no decía que no a la comida en las reuniones, decía, “claro que sí y sírveme más”. Entendí que mi valor no estaba ni estuvo NUNCA en cómo me veía sino en lo que le podía aportar a los demás.

Luego de unos años, entendí que si, por salud no podía seguir pesando 94.300, ese fue el peso al que llegué, simplemente porque me dió la real gana.

Hoy por hoy he encontrado mi propio balance.  Cuido lo que como pero no “para verme mejor” sino para alimentar mi cuerpo y con esa nueva consigna es que he ido perdiendo los kilos ganados, creo que ya pasé la mitad del camino y es que tampoco quiero pesar 58 kilos como cuando sólo bebía agua, café y sopitas de verduras jaja. 

¿No te gusta tu cuerpo?, ¿Qué puedes hacer?

No, no te he vendido un título amarillista, es sólo que me gusta escribir y hoy me fui desde la raíz del asunto jajajaja, si te quedas en mi comunidad verás que preguntas A y yo te cuento A B C y D 🙂

Aquí te digo 5 tips que puedes implementar si no te gusta tu cuerpo:

1.- Conoce tu tipo de cuerpo:

No me refiero sólo a la forma que crees que tiene porque te mediste con un centímetro y te encontraste en uno de los 5 tipos universales. Debes tener en cuenta tu talla, tus proporciones, no importa lo que peses, no importa lo que midas, lo que sí importa es que lo conozcas para que en base a ese conocimiento real al día de hoy, y teniendo claros tus objetivos de imagen puedas vestir tu cuerpo sacándole el mejor partido.

No es lo mismo un cuero reloj de arena en talla 1.58 que uno de 1.78, ni tampoco es lo mismo un cuerpo de pera de proporción media, con un cuerpo de pera de volumen amplio.

Recuerda, tus objetivos en imagen no son los mismos que los de otras mujeres, así tengan el mismo peso, y la misma forma de cuerpo, no tienen los mismos gustos, entre otras diferencias.

Si quieres ayuda con eso, puedes ver mi servicio de Morfología y Visagismo aquí.

2.- Dale a partir de hoy mayor atención a tu interior:

No, esto no es trillado, ni soy la madre Teresa de Calcuta.  Lo que sí es cierto es que cuando tú te amas desde adentro aprendes a mejorar tu exterior desde un lugar muy diferente que el odio o el rechazo a tu cuerpo.

Sólo puedes transformar lo que amas y es por eso que quiero recordarte que tienes a tu disposición mi Guía gratuita de 10 días contigo, un descargable para que trabajes durante 10 días tu amor propio y tu autovaloración.  Puedes hacerte de ella aquí. 

1 DÍA A LA VEZ, NO ME HAGAS TRAMPAS.

3.- Embellece la parte que más te gusta de tí:

En vez de ocultar o tapar la parte de tu cuerpo que menos te gusta, mi propuesta es que te enfoques en la que más te gusta de tí.

Siiiiiiiii, que tu foco sea en embellecer la zona que más te gusta de tí, eso te hará sentir más segura.  Por ejemplo, en mi caso, adoro mi cabello, es negrito como lo fue el de mi mami, abundante y sano. Amo llevarlo suelto y bien cepillado, (excepto ahora que en mi ciudad es verano y del moño alto no paso porque me derrito) jajaja.

Mi cabello se ha convertido en mi sello personal, lo conozco, me gusta y le saco provecho, ¡claro que sí!.

Encuentra ese rasgo único de tí y maximiza su belleza, eso hará que dejes de pensar en la zona que menos te gusta de tí.  

4.- Cambia lo que menos te gusta:

Claro que sí.  Mi mensaje va de amor propio, no de conformismo.

No te gusta tu nariz, ok, es algo que en verdad te quita el sueño, dale, busca el especialista que te deje la nariz como la visualizas en tus sueños.

No te gusta tu peso, dale, inicia un entrenamiento que puedas sostener en el tiempo, es decir, encuentra el deporte que haga clic contigo.  No a todas nos gustan los mismos deportes, encuentra el tuyo y no lo dejes. Aliméntate, no comas para llenarte, como para nutrirte y ser feliz.  ¿Sabías que hay alimentos que te dan felicidad? (otro día hablamos de eso).

La idea es que cambies o mejores la zona que no te gusta.  Es muy válido, y no dejes que alguien te diga que si lo cambias es porque no te aceptas, al contrario, porque me amo, busco ser mi mejor versión, sino nadie se pusiera brackets, o se pusiera uñas en gel.

5.- Descarga tu regalo:

¿Sabías que nuestros pensamientos crean nuestra realidad?, 

¿Sabías que lo que nos decimos con frecuencia se manifiesta?

¿Cómo le hablas a tu cuerpo cada día?

Para ayudarte con tu nueva programación, te he grabado un audio.  Quiero que lo escuches al amanecer y que te acuestes oyéndolo cada día. Verás que si no lo interrumpes, al cabo de 21 días habrás formado el hábito de hablarte bonito, de mirarte con otros ojos y cuando hagas eso cada día de tu vida, serás mucho más feliz, porque la gratitud es la endorfina más grande que podemos recibir.

Forma parte de mi comunidad y descárgalo aquí.

Al escribirte esta carta, que aunque tiene la consigna de artículo, siento, que al menos el de hoy, es una carta de corazón abierto y tiene el propósito de llegar a las mujeres que hoy necesitan saber que sin importar la forma de su cuerpo o el peso que tengan, son más valiosas por lo que tienen para ofrecerle al mundo que lo que sus ojos ven el espejo.

Hasta aquí bonita el artículo de hoy, deseo para ti una vida más bonita, más feliz, y más organizada partiendo desde tu amor propio.

Con todo mi amor, Rosa Amelia.

P.d. 1 Mi papá sigue siendo el primer hombre más importante de mi vida.

P.d. 2 Hoy amo las verduras, y no existe almuerzo para mí en que no las incluya.